Última hora

Última hora

El infierno en Atenas

Leyendo ahora:

El infierno en Atenas

El infierno en Atenas
Tamaño de texto Aa Aa

La cifra de muertos por los graves incendios que se declararon este lunes alrededor de Atenas no deja de aumentar.

Protección civil habla de 74 fallecidos y cerca de 160 heridos, pero el registro de viviendas particulares elevará sin duda el número de víctimas.

A estas horas, los residentes en las zonas más afectadas siguen señalando desapariciones en los puestos de la Cruz Roja.

Todos los fallecidos estaban entre el puerto de Rafina, a 30 kilómetros de Atenas, y Nea Makri, a 10 kilómetros más al norte. Fay Doulgkeri, de periodista de nuestra oficina en Atenas, ha recogido los testimonios de varios testigos presenciales: ''Nos fuimos literalmente en el último minuto", asegura un lugareño. "Vimos el fuego a 200 metros de aquí y tenía el coche preparado. De repente, había mucho humo y mucho viento, no podíamos respirar, afortunadamente mi esposa había traído toallas y agua y nos las arreglamos para huir. Pero a los pocos metros nos quedamos atrapados porque había mucho tráfico. Había pánico, la gente gritaba pidiendo ayuda".

''De pronto, empecé a oir explosiones", señala otro vecino que logró escapar con su bebé en el último minuto. "Los cristales empezaron a estallar, las bombonas de gas y los coches también. Por instinto me dije, ya está, hay que salir de aquí ya".

El pánico se apoderó rápidamente de los residentes de las zonas afectadas. Al principio, muchos se quedaron para salvar algunas pertenencias, pero comprendieron enseguida que se estaban jugando la vida.

Una mujer, que anoche buscaba desesperadamente a sus padres, los ha encontrado al fin sanos y salvos: ''La gente -dice- iba por la calle pidiendo ayuda, Nos quemamos, gritaban, ayúdennos''.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, ha decretado tres días de luto oficial en memoria de los fallecidos en el peor incendio que ha sufrido el país desde 2007.

Fay Doulgkeri, Euronews, Atenas: ''Según testigos presenciales, el incendio que se declaró en el este de Ática se propagó a toda velocidad. Las personas que vivieron este horror aseguran que todo sucedió en una hora. Algunos corrieron hacia la playa más cercana para salvarse, pero otros quedan atrapados y no lograron llegar. Muchos de los rescatados dicen que necesitan la ayuda del Estado para continuar con sus vidas''.