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El debate sobre el uso del burkini arrecia en la sociedad belga

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El debate sobre el uso del burkini arrecia en la sociedad belga

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Un juez de la ciudad belga de Gante ha dictaminado que las piscinas públicas deben autorizar el uso del traje de baño integral, especialmente diseñado para las mujeres musulmanas.

Alega que las razones que se habían aducido para prohibirlo, problemas de higiene y problemas de seguridad, carecen de fundamento.

Resul Tapmaz, concejal para la Igualdad de Oportunidades de Gante

Para algunos, la sentencia se queda corta. "Apelaremos este fallo", afirma Resul Tapmazel, concejal para la Igualdad de Oportunidades de Gante. "Queremos una decisión más amplia para que cada cual puedan usar lo que quiera: los transexuales, las personas con cicatrices tras una intervención quirurgica. Hay muchas posibles motivaciones y todos tienen que poder nadar en las piscinas públicas".

Pero otros se oponen radicalmente a la sentencia del juez. Argumentan, entre otras cosas, que es una barrera para la integración. "Para mí no está bien", dice un ciudadano de Gante que frecuenta la pisicina pública. "Los musulmanes tienen que adaptarse a nuestra cultura, ya hemos hecho muchas cosas por ellos, como eliminar las cruces y las fotos del rey en las escuelas. Y después ¿qué? Al final nos quedaremos sin derechos en nuestro propio país".

Els Keytman, Centro Interfederal para la Igualdad de Oportunidades

El Centro Interfederal para la Igualdad de Oportunidades aplaude la decisión. Considera que además de acabar con una forma de discriminación, puede servir para sentar precedente. "Por supuesto, esta decisión afecta tan sólo a dos municipios", explica Els Keytman, directora del Centro. "Pero es un precedente y en el futuro otras mujeres de otros municipios que quieran llevar un traje de baño de cuerpo entero pueden optar también por llevar el caso ante los tribunales."

Euronews se ha adentrado en los barrios musulmantes de Bruselas a la busca de burkinis. Primera constatación: están hechos con el mismo material que los trajes de baño convencionales.

Segunda: hay poca demanda. "Es el primer año que los vendo", explica el propietario de una tienda. "Traje 5 ó 6 piezas porque me los pedían, pero siceramente no está funcionando".

El burkini tan sólo deja al descubierto la cara, las manos y los pies. Y su creadora lo concibió para que las mujeres musulmanas disfrutaran de más libertad. Pero para muchos es un símbolo de represión de la mujer.