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La economía afgana se cae a pedazos con los talibanes en el poder

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Por Anelise Borges  & Euronews en español
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La economía afgana se cae a pedazos con los talibanes en el poder
Derechos de autor  Bram Janssen/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved

El Programa Mundial de Alimentos ha comenzado a distribuir dinero en efectivo entre las familias pobres de Afganistán en un intento de contener lo que las agencias de la ONU denominan "la peor crisis humanitaria del mundo". Desde que se marcharon las tropas internacionales y los talibanes asumieron el control del país, en Afganistán hay escasez de casi todo y los precios se han disparado:

- "Antes comprábamos 50 kilos de harina por 1.800 afganis, pero ahora eso cuesta 2.450 afganis", explica mientras trabaja en el obrador un panadero de Kabul llamado Aashoqullah. 

Además, el precio del gas está por las nubes (se ha duplicado) y muchos de sus clientes habituales han perdido su trabajo:

- "Si los precios siguen subiendo y la demanda disminuye, es posible que tengamos que dejar el negocio, ya que, simplemente, no nos lo podemos permitir. Seguramente dejaremos de trabajar aquí y cerraremos la tienda", sentencia Aashoqullah. 

Basir Mohammed también tiene un negocio y comparte los mismos problemas. Los nuevos gobernantes, dice, son los responsables de la crisis económica.

- "El negocio ahora no está bien. Hay cero negocio... Porque vinieron los talibanes y... vaya... mucha gente se fue a Estados Unidos, Alemania... y otros países", lamenta.

El regreso de los talibanes al poder tras 20 años de guerra el pasado agosto ha sumido a Afganistán en una crisis económica sin precedentes. Sin la generosa ayuda exterior y con las reservas del país congeladas en bancos extranjeros, los talibanes no pueden pagar salarios ni importar bienes esenciales. Millones de personas están abocadas a pasar hambre:

- "Estoy recogiendo esto (sobras de carne) en todas las tiendas de por aquí para cocinarlo en casa y compartirlo con mi familia. También he pedido pan y dinero a estos amables carniceros", explicaba con voz tímida una mujer oculta tras un burka.

Con el invierno a la vuelta de la esquina, las cosas solo pueden empeorar. Los talibanes parecen no tener ningún plan realista para hacer frente a la crisis que se cierne sobre la abrumadora mayoría de la población. Mientras tanto, algunos países occidentales que se retiraron del país tras dos décadas de presencia civil y militar contemplan casi impasibles cómo se hunde la economía afgana.