España ultima un plan piloto para un cambio de vigilancia de la COVID menos exhaustivo

Access to the comments Comentarios
Por Juan Carlos De Santos Pascual
Una Unidad de Cuidados Intensivos de España
Una Unidad de Cuidados Intensivos de España   -   Derechos de autor  Alvaro Barrientos/The Associated Press

España, con el 90% de su población vacunada con dos dosis, quiere liderar el proceso de cambio de estrategia de seguimiento de la COVID-19. Para ello esta ultimando esta semana un programa piloto que dejaría de hacer pruebas a cada caso y cuyo objetivo sería buscar una muestra significativa y extrapolar los datos como se hace con otras enfermedades como la gripe.

El propio presidente del Gobierno ha propuesto estos días ir cambiando la forma de tratar a la COVID en lugar de como una pandemia, como una endemia. Se basa en que la letalidad del virus se ha reducido: del 13% en la primera ola de la pandemia al 1% actual.

“Deberíamos acostumbrarnos a que el virus va a estar con nosotros. Tener cierta precaución, pero vivir con él”, apunta una ciudadana

“Nos hemos enfrentado, estamos conviviendo y tenemos que independizarnos otra vez”, señala otro ciudadano.

El Ejecutivo argumenta además que los casos se han disparado hasta el punto de que son muy difíciles de controlar. De hecho, en muchas zonas los autotest están sustituyendo a los diagnósticos médicos.

El debate se ha abierto en la comunidad científica que está dividida entorno al rumbo que se debe tomar. Unos apoyan este cambio y otros lo consideran precipitado.

La OMS es contraria al cambio de estrategia. Dice que primero se tendrían que estabilizar los casos y tendría que haber patrones más predecibles, algo que señala aún no ha sucedido.

El debate también se ha abierto en el mundo laboral después de que, siguiendo con el nuevo plan que elabora el Gobierno de España, algunas comunidades han agilizado el sistema de bajas y altas, ofreciendo un alta automático a los siete días si el paciente no tiene síntomas, algo que alivia a los empresarios pero que inquieta a los sindicatos.

Estos últimos, aunque lo ven razonable para reducir la carga que vive el sistema de salud creen que la medida no debe ser la excusa para dejar de destinar más recursos en estas tramitaciones ya que creen que lo más seguro es que se hagan con una garantía médica.