Guerra digital: la tecnología y las criptomonedas como parte de la estrategia ucraniana

Access to the comments Comentarios
Por Natalie Huet
La guerra digital se ha convertido en un pilar fundamental de la resistencia ucraniana
La guerra digital se ha convertido en un pilar fundamental de la resistencia ucraniana   -   Derechos de autor  Unsplash

La recaudación de fondos en criptomonedas, un ejército de hackers voluntarios y el constante uso de las redes sociales han ayudado a Ucrania a hacer frente a la invasión rusa en las últimas semanas.

La guerra digital se ha convertido en un pilar fundamental de la resistencia ucraniana, y la experiencia que el país está acumulando en el sector podría ser clave para su reconstrucción tras la guerra, según ha declarado a Euronews Alex Bornyakov, viceministro ucraniano de Transformación Digital.

Ucrania espera convertirse en un referente en el uso de criptomonedas. Han resultado ser un salvavidas durante los primeros días de la guerra, cuando las donaciones de divisas digitales llegaron desde todas las partes del mundo. "Superó todas nuestras expectativas", comenta Bornyakov en una entrevista.

El Fondo Criptográfico de Ucrania, gestionado por el Estado, que acepta donaciones en monedas digitales como Bitcoin y Ethereum, ha recaudado hasta ahora 55 millones de dólares (unos 50 millones de euros). En términos de donaciones totales de criptomonedas al país, esta cifra es más probable en la región de 100 millones de dólares (90 millones de euros), según las últimas estimaciones.

El Gobierno ucraniano ya ha gastado 34 millones de dólares (30 millones de euros) de esa cantidad para comprar chalecos antibalas, gafas de visión nocturna, cascos, medicinas y alimentos para los soldados en el frente. Nos lo cuenta Bornyakov, en conversación por Zoom, a través de un terminal de Internet Starlink desde un lugar que no ha revelado en Ucrania.

"Ahora estamos considerando ayudar a nuestro Gobierno a comprar vehículos blindados, para llevar a la gente de un lado a otro, porque hay una alta probabilidad de ser golpeados y necesitamos vehículos blindados", añade.

El uso de criptomonedas en lugar de las instituciones financieras tradicionales ha hecho que las transferencias de dinero sean mucho más rápidas y ágiles, apunta, señalando que en una guerra, el tiempo es crucial.

"Puedes imaginarte cómo funcionaría una transferencia bancaria... Envías dinero y luego tienes que esperar dos o tres días", zanja. "En las criptomonedas, basta con enviar el dinero y en cinco o diez minutos, la transacción está hecha".

El paraíso de las criptomonedas

Incluso antes de la guerra, Ucrania ocupaba el cuarto en el ránking mundian en términos de adopción de criptodivisas, según la plataforma de datos de blockchain Chainalysis.

Y esta semana, el presidente Volodímir Zelenski promulgó una nueva ley que permite a las bolsas de criptomonedas extranjeras y ucranianas operar legalmente en el país.

Bornyakov cuenta que la medida garantiza que el fondo de criptomonedas del Gobierno operara de forma totalmente legal, pero también pretendía enviar "un poderoso mensaje al mundo: que, una vez terminada la guerra, vamos a dar la bienvenida a todas las empresas de todo el mundo para que trabajen en Ucrania".

El Gobierno espera que el desarrollo de un mercado legal de activos virtuales ayude a la economía del país a recuperarse tras la guerra.

Ciberejército

El Ministerio de Asuntos Digitales ucraniano también ha creado un "ejército informático" de hackers voluntarios en la herramienta de mensajería Telegram, donde se enumeran "tareas" -como nombres de páginas web rusas a los que dirigir los ciberataques- de las que pueden encargarse usuarios anónimos de internet de todo el mundo.

Este ciberejército cuenta ya con más de 300.000 efectivos, según Bornyakov, aunque el Gobierno ucraniano no sabe casi nada de sus miembros.

"No pagamos a nadie. No hablamos personalmente con nadie, es una cuestión de seguridad y no queremos comprometer a nadie, porque en este caso hay riesgo de infiltración". Así que solo ven la tarea y la ejecutan", asegura.

La semana pasada, el Gobierno ruso dijo que sus páginas web estaban sufriendo ciberataques sin precedentes y que estaba intensificando los esfuerzos para filtrar el tráfico web extranjero.

A la pregunta de si esto era obra del ejército informático ucraniano, Bornyajov responde: "Creo que sí. No lo sabemos realmente. Por el diseño del sistema, por cómo está construido, no sabemos realmente quién lo ha ejecutado, pero sabemos que ha caído".

Sin embargo, afirma que los resultados de los ciberataques de Ucrania sugieren que el poder del propio ejército cibernético de Rusia se ha inflado en exceso, "como su Ejército real".

Diplomacia digital

El Ministerio de Asuntos Digitales de Ucrania ha sido noticia desde el comienzo de la guerra por su jefe, Mykhailo Fedorov, de 31 años, el miembro más joven del gabinete de Zelenski.

Fedorov saltó a la fama cuando pidió personalmente al CEO de SpaceX, Elon Musk, que proporcionara a Ucrania terminales de Internet por satélite Starlink, y publicó una foto del primer envío apenas dos días después.

Estos terminales Starlink permiten ahora a los informáticos desplazados por la guerra seguir trabajando mano a mano con el Gobierno "incluso en pequeñas aldeas y zonas en las que hay bombardeos y casquillos", sostiene Bornyakov.

Fedorov también recurrió a Twitter para presionar públicamente a los directores generales de multinacionales como Apple, Google, Intel y PayPal para que dejen de hacer negocios en Rusia.

Esta "diplomacia digital" -como la llama Bornyakov- ha dado sus frutos, ya que más de 400 empresas han cortado sus lazos con Moscú hasta ahora, entre ellas decenas de firmas tecnológicas.

Bornyajov dice que estaba realmente sorprendido de que tantas empresas hubieran abandonado Rusia sin ser obligadas por los gobiernos. Ahora querría que las empresas de software pusieran fin a todos los contratos existentes con Rusia, y que Apple Store y Google Play abandonaran también el país.

Gracias a sus esfuerzos, el Ministerio de Asuntos Digitales de Ucrania ha construido una sólida red de contactos en la industria tecnológica que resultará crucial durante la guerra, pero también cuando esta acabe, añade.

"Por supuesto, me molesta que mucha gente, gente con talento, haya abandonado ya el país. Pero por lo que sé, la mayoría de la gente está dispuesta a volver una vez que haya terminado", afirma.