España | Se necesitan decenas de miles de camareros a las puertas del verano

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Por Carmen Menéndez
Un camarero en un restaurante de Benidorm, España
Un camarero en un restaurante de Benidorm, España   -   Derechos de autor  AFP

España se asoma a una temporada turística que se anuncia excepcional con un grave problema, la enorme escasez de trabajadores en el sector de la hostelería. Faltan alrededor de 50 000 personas, en especial camareros y cocineros.

Tras la pandemia, muchos no han vuelto a sus trabajos en hostelería y, entre los jóvenes, la profesión no levanta pasiones. ¿Es una cuestión de sueldos, de contratos, de precariedad o podemos hablar de gran dimisión como en Estados Unidos? 

"He decidido dejar la hostelería principalmente por la precarización laboraly por el tipo de relación laboral que se da entre el empleador y el empleado. Los contratos que no cumplen con la cantidad de horas que realmente uno trabaja. Generalmente se trabajan 40 horas y los contratos son de 20", explica Lucía Camila Torres, una joven argentina.

"La conciliación familiar, horarios que te proponen un jueves y al siguiente lunes, en tres días, ya están modificándose porque viene más gente. No sabes cuando libras. Así es difícil conciliar la vida laboral con la vida familiar. Entonces mucha gente no quiere trabajar, no quiere ser un esclavo de lo que es la hostelería", afirma Francisco Giner, empleado de hostelería y sindicalista de Comisiones Obreras. 

Mucha gente no quiere ser esclava de la hostelería
Francisco Giner
Empleado de hostelería y sindicalista de CC.OO.

Según el Instituto Nacional de Estadística, los camareros cobran unos 1 300 euros brutos al mes en catorce pagas, el sueldo más bajo de todas las categorías del INE. Y dos de cada tres contratos son eventuales. Muchos se quejan de jornadas eternas, de horas extra que no se pagan y salarios en negro.

Se buscan camareros desesperadamente

Mientras tanto, los dueños de bares y restaurantes buscan desesperadamente trabajadores.

"Falta muchísima mano de obra. En Benidorm, aquí, por lo menos faltarían 3 000 trabajadores más, solo en nuestro sector. No calculamos ni comercio ni hoteles, solo en hostelería y restauración", afirma Alex Fratini, responsable del restaurante Pinocchio de Benidorm.

Pablo González, dueño de una taberna, se queja de que ni siquiera vienen a las entrevistas de trabajo. 

"Yo siempre les digo: ¿Quieres hacer una entrevista? Me dicen que sí, le digo a tal hora, me dicen que sí, pero luego me puedo quedar aquí todo el día, que no se presentan. Incluso gente que le he hecho entrevistas y ha aceptado las condiciones, les he dado de alta para que empiecen al día siguiente y, al final, he tenido que anular el alta porque no se han presentado".

Un sector que trata de levantar cabeza

Los responsables del sector reconocen que hay que mejorar los sueldos, pero también ponen sobre la mesa las dificultades económicas que atraviesan muchas empresas,

"Nosotros no eludimos la cuestión de que la remuneración debería seguir creciendo, lo que pasa es que ocurre que en estos momentos hay una dificultad añadida. Estamos en una tormenta perfecta de altísimos precios, unos crecimientos del IPC impresionantes, al mismo tiempo que la demanda todavía no está suficientemente reforzada y las empresas se encuentran débiles después de dos años de graves dificultades", afirma Emilio Gallego, secretario general de la Federación Española de Hostelería. 

La falta de mano en hostelería también afecta a la vecina Francia donde necesitan urgentemente más de dos cientos mil empleados.

¿Gran dimisión?

Y en España el problema es más profundo, pues también escasean trabajadores en otros muchos sectores, como la construcción, el transporte, la agricultura o la industria.

El Gobierno español reitera que no existe un fenómeno de gran dimisión, al estilo estadounidense. Algunos lo definen de otra manera, como una gran desmotivación, unida a una importante rotación, entre una población joven que, cada vez más, pone como prioridad la flexibilidad laboral.