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Gustavo Petro, el exguerrillero líder izquierdista que apela al cambio social en Colombia

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Por Lucia Riera Bosqued
El candidato presidencial Gustavo Petro, de la coalición Pacto Histórico, durante un mitin en Bogotá, Colombia, el miércoles 8 de junio de 2022
El candidato presidencial Gustavo Petro, de la coalición Pacto Histórico, durante un mitin en Bogotá, Colombia, el miércoles 8 de junio de 2022   -   Derechos de autor  Fernando Vergara/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved.   -  

Un líder de izquierda "progresista" en un país tradicional y de derecha. Así se define a sí mismo Gustavo Petro.

El candidato de la coalición de izquierdas Pacto Histórico, de 62 años, concurre por tercera vez a la presidencia de Colombia con la propuesta de hacer "girar la economía alrededor de la vida" y proteger el medio ambiente.

Ex guerrillero reconvertido a la socialdemocracia, economista y ex alcalde de Bogotá, en el curso de la campaña Petro tuvo que cambiar su lenguaje y acercarse a la gente, salir a la calle para suavizar la imagen del político rígido e intelectual de la primera parte de la carrera electoral.

Bajo su lema "por la vida", el senador supo aprovechar las ganas de cambio de los colombianos frente a la desigualdad y la corrupción.

Además, Petro llega con un as bajo la manga en forma de su compañera de fórmula. La afrocolombiana Francia Márquez, a quien propone como su vicepresidenta, es una carismática activista con un discurso feminista y antirracista que le sirve de contrapunto y rompe con la tradición elitista de la política colombiana.

Pero no todo en la campaña del líder de izquierda ha ido sobre ruedas. Para sus detractores no es más que el populista y autoritario que amenaza el statu quo. Muchos le siguen estigmatizando por su paso por la guerrilla urbana del M-19, la misma que tomó el Palacio de Justicia en 1985.

Y en los últimos días se filtraron grabaciones de reuniones estratégicas del círculo íntimo de Petro en las que su equipo trata de "desacreditar" a sus oponentes con difamaciones. Un turbio asunto de espionaje que ha tirado por tierra su narrativa del respeto y practicar una "política del amor". 

Pese a todo, ha sido favorito en las encuestas durante toda la campaña.