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El drama de la gentrificación en Lisboa

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Por Julian GOMEZ  & Euronews
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El drama de la gentrificación en Lisboa
Derechos de autor  euronews

Julián López Gómez ha viajado a Lisboa en busca de información sobre la dramática situación de algunos lisboetas que no pueden hacer frente a los desorbitados alquileres de las viviendas de la capital portuguesa, víctima de su 'éxito inmobiliario', y de políticas que los ciudadanos consideran inapropiadas. El periodista de Euronews relata, en primera persona, su experiencia en el marco del reportaje realizado para el espacio Euronews-WITNESS.

¿Se pueden almacenar 86 años de una vida en una habitación de 10 metros cuadrados? Nazaré Jorge puede.

Durante los últimos tres años, esta pensionista ha estado viviendo en una diminuta habitación, ofrecida por la municipalidad de Lisboa. Incapaz de pagar el alquiler del apartamento que, durante cuatro décadas, había compartido con su tía, fue desahuciada en 2019. Fue escoltada fuera de la vivienda por la Policía, y realojada en la habitación que ahora es su hogar. No hay armarios. Así que, ropa, medicamentos, fotos y todas sus pertenencias están empaquetadas en bolsas de plástico esparcidas alrededor de la cama. Pasó el día de su 84 cumpleaños frente al Ministerio de Infraestructuras y Vivienda de Portugal, solicitando otro alojamiento.

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Nazaré Jorge pidiendo una vivienda de protección oficial, frente al Ministerio de Vivienda, en Lisboa, el día de su 84 cumplaños.Euronews-WITNESS

Una mañana muy calurosa de junio, pasé tres horas con ella, escuchando su historia y filmando su escueta habitación. Unas semanas antes, había comenzado a trabajar en una historia que puede ser resumida bajo el título: ‘La crisis de la vivienda en Lisboa’. El mercado inmobiliario de Portugal, y especialmente el de su capital, constituye lo que los analistas denominan "uno de los más dinámicos de Europa". Pero, este privilegio, conlleva un coste humano. Exitosos programas para atraer inversiones extranjeras han fomentado promociones, renovaciones y la aparición de apartamentos turísticos. Los precios y los alquileres están por las nubes. Se trata de una efervescencia que sigue incrementando los precios, y arrinconando a ciertos residentes, como Nazaré.

Nuestro guía y enlace, Miguel Jorge Dias, había contactado con Nazaré por medio de la oenegé Stop Despejos (literalmente: Stop Desahucios). Esta organización y otra oenegé llamada Habita!, nos proporcionaron los puntos de vista de quienes están sufriendo la situación. Para mi sorpresa, incluso el centro asociativo que alberga a Habita!, se encuentra bajo la amenaza de un desahucio, porque el propietario se ha negado a prolongar el contrato de alquiler con excusas no especificadas y, según afirman los afectados, oscuras. Ambas oenegés culpan de esta situación a la especulación rampante, los alquileres sin regulación y la inacción política.

En búsqueda de respuestas, también me reuní con las autoridades. Pasé mucho tiempo haciendo preguntas a la concejala de Vivienda de Lisboa. El Ayuntamiento de la capital portuguesa es considerado como el mayor propietario inmobiliario de Portugal. Posee 25 alojamientos sociales. La mayoría, pero no todos, han sido redistribuidos entre gente con necesidad. El Ayuntamiento está en primera línea de la crisis, y de las críticas. Filipa Roseta, concejala de Vivienda, contestó pacientemente a todas mis preguntas, refutando, vehemente, algunas de las acusaciones, e informándome sobre las acciones que la municipalidad está haciendo para limitar el sufrimiento de los lisboetas; incluidas, en algunos casos, ayudas para pagar los alquileres. Acabada la entrevista, señaló que tenía que ir a la ceremonia en la que se ponía la ‘primera piedra’ de una nueva promoción de 70 alojamientos sociales, planificada para esa tarde. Me fui con ella, y me encontré con que también estaba allí el alcalde de Lisboa, así como el ministro portugués de Infraestructuras y Vivienda, cuyos discursos filmé.

Por casualidad, todo el rodaje del reportaje fue realizado durante las ‘Festas de Lisboa’, un período muy especial para la ciudad, que proporcionó un colorido notable, y un significativo contexto para nuestra historia sobre la crisis del alojamiento. El reportaje, de hecho, comienza y termina, en una noche muy especial para los lisboetas.