This content is not available in your region

"Isabel II ha dejado un vacío": ¿qué pasará con las monarquías europeas sin su referente?

Access to the comments Comentarios
Por Laura Llach
Una niña regala a la Reina Isabel II una foto mientras camina entre la multitud
Una niña regala a la Reina Isabel II una foto mientras camina entre la multitud   -   Derechos de autor  Michael O'Brien/AP2011   -  

Con 70 años de reinado a su espalda, Isabel II pasará a la historia por ser la soberana más longeva del mundo, aunque su intención de pequeña nunca fue reinar.

En este tiempo, visitó más de 100 países, lo que según los cálculos del diario británico Daily Telegraph sería el equivalente a 42 vueltas al mundo. Logró ganarse el respeto de 15 primeros ministros, entre ellos, dos con personalidades fuertes como Churchill o Thatcher.

Fue también la primera reina británica en viajar a una Irlanda independiente. Y a todo esto se le suma que se reunió con 13 de los 14 presidentes estadounidenses elegidos durante su reinado.

A pesar de las polémicas y los contratiempos, la reina ha logrado mantener su popularidad a lo largo del tiempo, lo que la ha convertido en una figura de referencia entre la monarquía europea.

Su templanza ante las situaciones complicadas, moderación e incluso aprendizaje propio, el cual ha ido perfeccionando durante los años de reinado, han hecho que se convierta en una figura indispensable en Reino Unido y un modelo de cómo mantener el apoyo por la familia real entre la población.

AP/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved.
La princesa Isabel de Gran Bretaña a los 16 añosAP/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved.

Desaparece el icono

Son diez las monarquías parlamentarias que existen en Europa: Reino Unido, España, Luxemburgo, Suecia, Bélgica, Países Bajos, Noruega, Dinamarca, Mónaco y Liechtenstein.

Aunque, de todas ellas, es Isabel II la que se ha erigido como el símbolo universal de lo que representa una casa real europea. Los expertos apuntan a que su liderazgo ha demostrado que la supervivencia de la institución monárquica está en manos de quien lleva la corona.

Tanto su personalidad, como su vocación de servicio, han conseguido que la monarquía británica cuente con una de las mejores cifras de aceptación de toda Europa. Tan solo el 15% de los ciudadanos británicos estarían de acuerdo con abolir la monarquía, seguido de Bélgica con el 17% a favor y Suecia con el 23%.

“Naturalmente, su desaparición debilita a la monarquía europea porque deja de ser un modelo. La reina era una mujer que ha sido un ejemplo de servicio a su país, a esto se le suman las dudas que hay sobre lo que puede hacer su sucesor Carlos III”, cuenta a Euronews Fernando Rayón, periodista y profesor de Información Política de la Universidad CEU San Pablo.

El experto destaca dos motivos principales que le han llevado a ser una figura relevante. El primero sería el contacto humano que han tenido las monarquías con ella y el segundo la forma en la que ha logrado controlar los escándalos familiares.

“La mayoría de los reyes anteriores, muchos de ellos ya han abdicado o fallecido, han coincidido con ella. Ella era su interlocutora y han tenido relación en viajes oficiales y visitas”, asegura el experto.

Para Rayón, con la muerte de Isabel II se ha creado un vacío, porque el referente, que era la propia reina, ha desaparecido y no hay nadie en otras casas reales que, por historia y tradición, esté a su altura.

“La familia real más antigua de Europa y, la que se podría asemejar, es la familia real danesa. Tiene mucha tradición y está emparentada con todas las familias reales europeas, pero carece de liderazgo por encima de otras casas reales”, sostiene.

Si en algo coinciden los expertos es que la familia real española quedaría fuera de esta ecuación. “Aunque el reinado de Juan Carlos I fue muy importante e impulsó la imagen de la monarquía por su implicación en la transición del país hacia la democracia, los escándalos y su poca inteligencia a la hora de manejar sus asuntos personales le han perjudicado”, afirma Pedro Schwenzer, presidente de la Asociación Monárquica Europea.

“Además, como el Gobierno en España ha arrinconado al Rey dejando solo una representación efímera en asuntos sin importancia, la presencia de la monarquía española es escasa”, apunta.

Christine Olsson/Christine Olsson
La familia real sueca se reúne en el Palacio Real con motivo del 40º cumpleaños de la princesa VictoriaChristine Olsson/Christine Olsson

¿Será Carlos III una figura clave?

La Casa de los Windsor se tambaleó con Lady Di. El 24 de noviembre de 1992, en un discurso pronunciado por Isabel II en el que celebraba los 40 años de su ascensión al trono, calificó aquel año como “annus horribilis”.

Con la muerte de Diana de Gales, la popularidad de la casa real británica bajó hasta el 30%. “Carlos tiene un hándicap importante. Podría ser un buen rey, pero nunca estará a la altura de lo que ha sido Isabel II. Su pasado le persigue”, cuenta Rayón.

“A esto se le añade que, durante la etapa como príncipe, ha enviado cartas a ministros, empresarios y autoridades criticando proyectos. Justo lo contrario a lo que debería hacer la Corona, que es guardar silencio y no posicionarse en ninguna cuestión”, asegura.

Todos los ojos están puestos sobre el nuevo rey y su ascenso al trono podría influir en el resto de monarquías europeas. “Si la sucesión se lleva a cabo de manera correcta y el cambio de la jefatura del Estado funciona bien, beneficiaría al resto de casas reales ya que demostraría que esta forma de gobierno funciona. Mostraría que tiene ventajas frente a otros sistemas políticos”, comenta Schwenzer.

Es por esto que, para el experto, Carlos III tiene una misión muy importante ya que, con su aceptación, impulsará el papel de la figura real en Europa al probar que en materia internacional, no hay una ruptura en cuanto a la representación e imagen del país.