La falta de médicos y el exceso de trabajo amenaza el sistema sanitario español

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Por Laura Llach
Una cirugía en el Hospital Universitario de Bruselas
Una cirugía en el Hospital Universitario de Bruselas   -   Derechos de autor  Piron Guillaume, Unsplash

En la sala de cirugía del Sankt Katharinen Hospital Frechen, en la ciudad alemana de Colonia, han habido operaciones en las que solo se hablaba en español. En una intervención de urología, tanto el jefe de servicio, como el médico asistente y los anestesistas eran españoles.

Entre el personal sanitario de ese hospital se encontraba el gallego Alejandro Barros González, neurólogo y psiquiatra de 29 años. Se mudó a Alemania nada más acabar la carrera universitaria sin conocer nada del sistema sanitario del país, sin haber trabajado como médico y hablando una lengua que no era la suya.

“No me he arrepentido nunca de esa decisión. El nivel de desarrollo en mi especialización que he conseguido aquí y la compensación económica es algo que España no me puede ofrecer”, cuenta a Euronews.

Fue en su penúltimo año de universidad cuando se dio cuenta de que no quería seguir el mismo camino que sus compañeros de carrera.

A dos años de comenzar el MIR, la prueba que exige el Sistema Nacional de Salud en España para formarse como médico especialista, todas las academias para prepararse estaban completas.

“El MIR es un sistema bastante injusto, no sabes qué especialidad te va a tocar, ni en qué región del país, y una vez te asignan la especialidad es casi imposible cambiar”, comenta Alejandro. Esta razón, sumada a los bajos salarios durante los dos primeros años de formación como médico residente, le convencieron para salir de España.

“Se me caía la cara de vergüenza al pensar que no podría llegar a fin de mes los dos primeros años de trabajo, después de haber podido estudiar gracias a la ayuda de mis padres”, señala.

Un médico residente en España cobra, en sus dos primeros años y sin realizar guardias, entre 900 y 1.000 euros al mes, mientras que en Alemania esta cifra en las mismas condiciones asciende a más del doble. Concretamente los médicos cobran 2.800 euros.

Escasez de especialistas

Tan solo entre Colonia y Düsseldorf, Alejandro conoce a 25 médicos españoles a los que las condiciones del sistema español les empujaron a probar suerte en Alemania. El jóven también dirige la Asociación de Médicos Españoles en Europa a la que le llegan consultas de médicos sobre el proceso para poder ejercer en el extranjero.

“Hay muchos médicos que quieren salir de España, es una realidad ya. Cada vez nos llegan más peticiones de información a la asociación”, afirma.

Según ​​el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, en los últimos diez años, 18.000 médicos españoles han solicitado un certificado para poder trabajar en otros países. Aunque este certificado también serviría para hacer otras funciones en el extranjero, la organización apunta a que tres de cada cuatro solicitantes lo habrían hecho para irse a trabajar fuera.

A esto se le suma las cifras publicadas por el Sindicato Médico de Granada, que desgrana que en los próximos diez años España perderá entre 70.000 y 80.000 médicos por jubilación.

El desequilibrio varía según la Comunidad Autónoma. Mientras las autoridades locales en Asturias han reconocido que contratan médicos extracomunitarios que no han hecho el examen MIR debido a la escasez de personal, otras como Castilla y León o las Islas Baleares proponen agilizar los criterios de homologación para que los especialistas con títulos obtenidos en otros países puedan ejercer en España.

Los médicos españoles saturados

La falta de médicos repercute directamente sobre el personal sanitario. Raquel Bernal, que trabaja como pediatra en un Centro de Salud en Madrid, asegura que las bajas no se cubren y no hay suplentes.

“Han llegado a haber bajas de cuatro meses que no se han cubierto. Este verano, sin ir más lejos, mi compañera se tuvo que coger una baja durante un mes y medio. Como no la reemplazaron, tuve que atender yo tanto a sus pacientes como a los míos”, cuenta la doctora.

Raquel atendía 45 pacientes al día, cuando normalmente su agenda tiene solamente 30 huecos. Había días en que la cifra ascendía hasta los 50 o 55 pacientes.

Por si esto fuese poco, han habido épocas en las que su centro de salud ha estado más saturado. La peor que recuerda fue en 2021, el inicio del curso escolar puso en jaque a los centros de salud. En el suyo, supuso una media de 69 pacientes por jornada laboral.

“Faltan muchos médicos, esto quita calidad de asistencia y aumenta las esperas. Ahora mismo el tiempo de espera es entre ocho o nueve días, pero si falta algún médico de familia, el tiempo aumenta y al paciente le va tocando un doctor diferente cada vez”, sostiene.

Un problema que viene de lejos

Los sindicatos llevan años avisando de cómo la falta de médicos está amenazando el sistema sanitario español.

“Tengo la impresión de que los responsables políticos han hecho del sistema sanitario español, un sistema sanitario low cost. Quieren maximizar rendimiento con el mínimo gasto posible”, asegura Xavier Lleonart, secretario general de Metges de Cataluña.

Para Lleonart, el MIR es la herramienta perfecta que proporciona mano de obra barata para las administraciones regionales. “Con la excusa de que les están formando, les hacen hacer labores de médico de plantilla, pagándoles menos. Ahora lo que se está viendo es que ni siquiera de esta forma pueden sostener el modelo _low cost_”, afirma.

A modo de solución, el Gobierno ha presupuestado una partida de 50 millones de euros para crear 1.000 plazas más para estudiantes de Medicina de primer año. Este desembolso de 50 millones de euros se encuentra registrado en los Presupuestos Generales del Estado 2023.

“Estamos diciendo que pondremos mil estudiantes más en el mercado, cuando los graduados de medicina que optaban a las plazas MIR el año pasado doblaban el número de plazas disponibles”, apunta Lleonart.

“Qué sentido tiene darle más capacidad a un sistema pregrado que después es incapaz de formar a gente postgrado?”, zanja.