This content is not available in your region

Los ganaderos de Europa al límite

Access to the comments Comentarios
Por Euronews
Los ganaderos de Europa al límite

<p>Este hombre tienen un propósito, rendir homenaje a los alrededor de 600, según él, agricultores que se suicidan en Francia cada año.<br /> El año pasado el Instituto Nacional de la Salud francés llevó a cabo un estudio en el que figuraba que cada dos días un agricultor se suicida.<br /> Pero Jacques Jeffredo, cree que el número es mucho mayor pero que en muchos casos el tema es tabú.</p> <p>“Tengo muchos amigos del sector que se han suicidado. Constaté que nuca se llevaba a cabo un día de conmemoración y eso me entristecía. Creía que existía cierta injusticia, que no se reconocía el hecho de que hubiese gente que se moría por darnos de comer a todos”.</p> <p>Jeffredo pondrá 600 cruces blancas enfrente de esta iglesia bretona el 11 de octubre.<br /> Espera con esto que la gente conozca que los suicidios en el sector son más elevados que en cualquier otra profesión.<br /> Y no solo sucede en Francia.</p> <p>Jeffredo dice:<br /> “Esto ocurre en los demás países de Europa. Podemos verlo en Alemania, donde las cifras son de mínimo 500, 400 en Bélgica y en Italia hay muchos también. No he hecho estudios en los demás países europeos pero me dijeron que en Rumania también había muchos.<br /> Así que este no es un problema franco-francés, es un problema europeo</p> <p>Cuando Jeffredo admite que no todos los suicidios son por problemas financieros, la pregunta sigue siendo ¿cómo los agricultores europeos llegan a este punto?</p> <p>Este verano las calles de Bruselas se llenaron de leche para protestar contra la caída de precios de la leche y de la carne. Los ganaderos no estaban contentos con el hecho de que se acabasen las cuotas lecheras que habían existido durante más de treinta años, y la reducción de un embargo ruso sobre los productos agrícolas.<br /> En septiembre, la Comisión Europea prometió 500 millones de euros para ayudar a los ganaderos que luchaban por sus explotaciones. Pero lo que hicieron fue llevar a cabo una regulación, no subsidios.</p> <p>Audrey Le Bivic gestiona un granja de 75 vacas junto con sus padres en la bretaña francesa.<br /> Ella cogió las riendas del negocio familiar hace diez años.<br /> Pero ahora su negocio tiene pérdidas. Le pagan 300 euros por cada mil litros de leche y sus costes de producción son de 345 euros.<br /> Con el fin del sistema de cuotas tiene que producir más para poder ser competitiva. </p> <p>“Los compradores apuntan que debemos producir 800.000 litros por persona. Nosotros somos tres para hacer esa cuota. No vamos a continuar a trabajar así para nada. Los jóvenes no quieren venir a trabajar aquí, en estas condiciones. <br /> Nunca hay un fin de semana libre, ni vacaciones. Trabajar 70 horas por semana como mínimo y ni siquiera salario. Solo nosotros podemos trabajar en estas condiciones.<br /> En otros países de Europa les pasa lo mismo que a nosotros. También están muy mal.Fuimos a manifestarnos a Bruselas, loa alemanes estaban de nuestro lado para decir que también estaban en una situación difícil y para pedir una regulación. Pero los políticos no nos escuchan.</p> <p>El padre de Audrey es Thierry. <br /> Él y su mujer crearon esta explotación en los años 80 antes de que Europa impusiese las cuotas de la leche para regular el mercado en 1984.<br /> Pero en Abril, los miembros de las Unión Europea se pusieron de acuerdo para eliminar las cuotas. La razón: la demanda global exigía más leche, aunque al final se ha reducido.<br /> Thierry está preocupado por el futuro de su hija después de que su él y su mujer se retiren.</p> <p>“Nosotros vamos a estar sólo cinco años más antes de retirarnos. Pero ella tendrá que vender todo o buscar un socio y a lo mejor no merece la pena. Igual ya nadie queire invertir porque hay que invertir y después siempre hay que reparar cosas. Así nos estamos planteanodo si no sería mejor que en cinco años venda todo”.</p> <p>Invertir en una profesión que no tiene futuro. Es alarmante para los productores de leche pero también para los demás granjeros.<br /> Yves-Hervé Mingam tiene una explotación de cerdos en la bretaña francesa. Él dice que la industria porcina ha sido muy dañada por el embargo ruso. Y que las normas difieren mucho de un país a otro en Europa. <br /> Yves-Hervé necesita vender entre 200 y 500 cerdos a la semana porque sino los costes empiezan acumular.</p> <p>“Si no se venden los animales, me arriesgo a no tener espacio para las crías que vienen detrás. Por eso yo necesito tener espacio continuamente.<br /> Las instalaciones en general están llenas todo el tiempo, así que no tengo mucho margen de maniobra si no sacrifico a los animales”.</p> <p>Yves-Hervé dice que hace veinte años Francia producía más carne de cerdo que Alemania o España.<br /> Pero hoy en día con las diferentes normas de los países que conforman la Unión Europea, Estos dos países producen por año 20 toneladas.</p> <p>Dice que con la última crisis de la agricultura, un 20 por ciento de las explotaciones porcinas están a punto de cerrar por las deudas.<br /> Argumenta el tiempo se acaba tanto para los gobiernos nacionales como para Bruselas, que tiene que crear unas reglas del juego justas para Europa.</p> <p>“Hoy, los jóvenes como yo son los que se sacrifican. No llegamos a equilibrar nuestras cuentas. Tenemos que reducir nuestro volumen de producción y no tenemos ningún tipo de ayuda. El Gobierno solo promete. No tenemos ni trabajo a nivel europeo. Estamos sacrificando una generación de productores y eso se va a notar en los próximos diez o veinte años”.</p> <p>El panorama en en la industria agroalimentaria a cambiado mucho en los últimos cincuenta años. En 1960, solo en Francia, cuatro millones de personas trabajaban en la industria agroalimentaria. Ahora la cifra se ha reducido a más de un cuarto.</p> <p>Christian Hascoet tiene una granja de 120 vacas también en el noroeste de Francia.<br /> Él ha logrado capear el temporal, en parte, mediante la diversificación. <br /> Pero le preocupa el camino de Europa hacia un mercado más liberal porque podría significar la muerte financiera de más de un tercio de las explotaciones más pequeñas de Europa.</p> <p>“Hay que luchas por un proyecto. Ya solo manifestarse en contra sino manifestarse por la creación de un proyecto. La única estructura que tiene un proyecto a nivel europeo es la consejo europeo del mercado de la leche y los productos lácteos. Es un proyecto europeo para todos los productores de los países de Europa que se han reagrupado.<br /> De hecho lo que queremos es la Europa de la cooperación.<br /> Lo que los industriales nos piden es una Europa de la competición.<br /> Pero ellos, los dirigentes no sufren las consecuencias de la competición, se la imponen a los ganaderos.</p> <p>Toda esta presión afecta a muchas granjas pequeñas.<br /> Christian dice que aún ama su trabajo por los momentos como es el de ver a una vaca naciendo pero entiende que para mucho la situación les supera.</p> <p>Christian Hascoet ha dicho:<br /> “Es una realidad que mata. La gente tiene que saberlo. Creo que las cifras en Francia es que cada día se suicida un agricultor y creo que las cifras son muy bajas.<br /> Por razones que no voy a nombrar.<br /> Por desgracia existe un sufrimiento tan grande a nivel económico, social, que hay gente que hace este tipo de cosas”.<br /> Conozco compañeros que se han suicidado y para mí los responsables son Europa y las cooperativas. <br /> Así que nos morimos, porque aunque le propongamos una solución, la van a rechazar porque lo que quieren es reagrupar las granjas. Y no es justo.<br /> Cuando creamos esto nos encontramos con un montón de problemas sanitarios. Tardamos diez años en adaptar todo y ahora funciona. Nos costó muy caro. Y ahora que hemos hecho todo esto tenemos que venderlo. No, lo siento pero no estoy de acuerdo y continuaré protestando”.</p>