Las claves del aumento de la inflación en la eurozona: ¿Estamos ya cerca del pico?

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Por Efi Koutsokosta  & Euronews en español
Un contador de electricidad a la luz de una vela
Un contador de electricidad a la luz de una vela   -   Derechos de autor  ANNE-CHRISTINE POUJOULAT/AFP

Dónde estamos: Aumento récord de la inflación en la eurozona

Después de años de baja inflación, el aumento de precios ha alcanzado su nivel más alto en trece años.

Hace solo unos meses, solo encontrábamos alguna que otra advertencia. Ahora la inflación es noticia diaria y objeto de gran preocupación en todo el mundo, después de que en enero se haya establecido un nuevo récord, también en la eurozona. 

La inflación muestra el aumento del nivel de precios de bienes y servicios que adquieren los hogares. 

El índice de precios de consumo en la eurozona llegó a subir una tasa récord del 5,1% en enero, según los últimos datos del Banco Central Europeo, contraviniendo las expectativas de ralentización. 

¿Cuáles son las causas?

La subida de precios se debe en primer lugar a la energía y en segundo a los alimentos.

Los precios de la energía en la eurozona subieron un 28,6% respecto a enero del año pasado. Mientras el crecimiento del coste de los alimentos no procesados se aceleró hasta el 5,2%.

Los precios de los servicios continuaron subiendo un 2,4%, mientras el de los bienes se redujo al 2,3%.

Los cambios derivados de la pandemia pueden proporcionarnos varias respuestas. 

La pandemia explica algunos cambios

Las economías europeas se despertaron tras el levantamiento creciente de restricciones. La gente comenzó a viajar otra vez, a ir a restaurantes, a compra más, gastando parte el dinero ahorrado durante el confinamiento. 

Pero la logística no se mueve a la misma velocidad. 

Las empresas encuentran dificultades para responder a una demanda que aumenta tan rápidamente, mientras reorganizan las cadenas de suministro duramente golpeadas durante la pandemia.

Problemas como la escasez de contenedores para cargueros hacen que el transporte de bienes se haya vuelto más difícil y caro. Cuanto más tiempo duren estos obstáculos, más probable será que las compañías trasladen estos costes a sus clientes mediante el aumento de precios. 

La culpa de los precios de la energía

La gasolina, el gas y la electricidad también se han encarecido en todo el  mundo. 

Los precios de la energía, más altos, al igual que los de la producción de gasolina y gas, van por detrás del regreso de la demanda de los consumidores que van saliendo de la pandemia. 

Según el BCE, el precio de la gasolina, el gas y la electricidad tiene mucho que ver con la inflación general: la mitad de los recientes aumentos de la inflación se debió a los precios de la energía más elevados. 

¿Cuánto podría durar?

La Comisión Europea dijo el jueves que es probable que la presión inflacionista se reduzca el año que viene. 

"Tras alcanzar una tasa record del 4,6% en el cuarto trimestre del año pasado, se prevé que la inflación en la zona euro llegue a un pico del 4,8% en el primer trimestre de 2022 y permanezca por encima del 3% hasta el tercer trimestre de este año", declaraba la Comisión en un comunicado. 

"Al irse reduciendo la presión sobre el suministro y suavizándose los altos precios de la energía, se espera que la inflación baje al 2,1% en el último trimestre del año, antes de moverse por debajo del objetivo del 2% del Banco Central Europeo a lo largo de 2023", añadía el Gobierno de la Unión Europea. 

La incertidumbre geopolítica y sanitaria

Pero la incertidumbre sigue siendo alta cuando las previsiones generales para la economía europea también dependen de las tensiones geopolíticas entre Ucrania y Rusia y de la evolución de la pandemia en todo el mundo.

Thomas Wieser, economista austro-estadounidense que ocupó la presidencia del grupo de trabajo del Eurogrupo durante los difíciles años de la crisis financiera, ha explicado a Euronews que resulta difícil predecir cuándo se reducirá la inflación por debajo del objetivo del BCE.

"No lo sabemos. Nuestra situación es mejor que la del Reino Unido o Estados Unidos, donde las fuentes de inflación son algo diferentes de las de la zona euro. Especialmente porque los estímulos fiscales de una economía ya creciendo vigorosamente eran mucho más altos que en Europa. En segundo lugar, no tenemos pistas de cuándo comenzarán a solucionarse los problemas en las cadenas de suministro. Hay razones para pensar que en la segunda mitad de este año esto habrá mejorado mucho". 

Y, en tercer lugar, el reequilibrio de la demanda de bienes y servicios en nuestra economía solo comenzará a verse una vez que se levanten la gran mayoría de restricciones, incluidas las de viaje. Podemos ser optimistas y pensar que sucederá en la segunda mitad del año, pero nadie lo sabe. Y en cuarto lugar, no sabemos hasta qué punto se podría desarrollar una espiral de salarios y precios. Si todo va bien, creo que tenemos razones para ser optimistas respecto a que la inflación llegará pronto a su pico y se vaya acercando al objetivo del Banco Central Europeo".

¿Una subida de tipos en el horizonte?

Respecto a los riesgos de una inflación creciente, la presidenta del BCE Christine Lagarde, a principios de este mes no descartó una subida de los tipos de interés a lo largo de 2022. Anunció que la reunión del próximo diez de marzo será crucial para decidir cuándo el BCE dará por finalizado su largo período de compra de bonos como apoyo a la economía ante la crisis pandémica. 

"Si continúa la inflación, creo que hay razones para retirar los estímulos de forma bastante rápida en el transcurso de 2022", ha dicho Thomas Wieser. "La inflación es mala para los ahorradores. La inflación es mala para quienes tienen ingresos fijos o bastante estables. Dentro de  este grupo hay muchos pensionistas, por lo que un alto nivel de inflación es siempre malo. No es solo misión del BCE controlar o evitar el empeoramiento de los datos ante los actuales niveles de inflación. También es tarea del sector empresarial que contempla el aumento de precios, así como de los sindicatos en las negociaciones salariales. Y de las políticas europeas, como las comerciales, entre otras".

Medidas políticas más valientes

Pero mientras los hogares con menores ingresos son los más afectados, Guntram Wolff, director del laboratorio de ideas Bruegel, comentó a Euronews que se necesitan medidas más valientes por parte de los políticos: "Lo que pueden hacer los políticos es dar apoyo a esos hogares. El apoyo no debería consistir en recortar el IVA de la energía, sino más bien en una transferencia directa para que tengan más poder adquisitivo. Pero igualmente queremos que la señal de precios funcione. Queremos que los hogares, de alguna manera, intenten ser conscientes de su consumo de energía y que reaccionen ante la señal de los precios. Pero creo que se necesitan tranferencias para los hogares más desfavorecidos".

Mientras los expertos vigilan la situación en Europa y el resto del mundo, está muy claro que al igual que la pandemia no ha afectado a todos los países de la misma manera, tampoco lo hace la inflación. 

El debate sobre cómo avanzar hacia la era postpandémica no será fácil y solo acaba de empezar con la sombra de las amenazas geopolíticas y financieras al acecho.