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La OTAN se prepara para una invasión a Ucrania que puede durar "meses o incluso años"

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Por Efi Koutsokosta
NATO Secretary General Jens Stoltenberg speaks as he arrives for a meeting of NATO foreign ministers at NATO headquarters in Brussels
NATO Secretary General Jens Stoltenberg speaks as he arrives for a meeting of NATO foreign ministers at NATO headquarters in Brussels   -   Derechos de autor  Virginia Mayo/The Associated Press   -  

La OTAN se prepara para una larga invasión rusa sobre Ucrania. Las atrocidades de la ciudad de Bucha y la nueva estrategia de Putin de desplazar las tropas hacia el este para reagruparlas han puesto en alerta a los ministros de Exteriores de la OTAN reunidos este martes y miércoles en Bruselas para debatir nuevas medidas de apoyo.

El secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, se ha mostrado preocupado ante el temor a una gran ofensiva rusa. "Tenemos que ser realistas y darnos cuenta de que esto puede durar mucho tiempo, muchos meses, incluso años. Y esa es la razón por la que también tenemos que estar preparados para el largo plazo, tanto en lo que se refiere al apoyo a Ucrania como al mantenimiento de las sanciones y al fortalecimiento de nuestras defensas", asegura Stoltenberg.

Hasta Bruselas se desplazará también el ministro de Exteriores de Ucrania que se espera que pida más material antiaéreo. Algo que ya había sido prometido pero que aún no ha sido entregado.

Se espera que los aliados decidan proporcionar más armas antitanques, sistemas de defensa aérea y otros equipos, además de aumentar la asistencia humanitaria y la ayuda financiera.

Pero, ¿hasta dónde puede llegar esta guerra y cómo quedará Europa después? "Creo que una nueva Guerra Fría es una predicción razonable sobre cómo será Europa. El conflicto tendrá un carácter de suma cero y será duradero como lo fue la Guerra Fría. Todo se definirá ahora en términos de esta competición entre Europa con la alianza transatlántica y Rusia, y eso afectará a la seguridad, ciertamente de Georgia y del Cáucaso Norte de Moldavia, y sin duda también a la seguridad de Ucrania. Y es posible, por supuesto, que Rusia pierda esta guerra directamente, en cuyo caso no vería una Guerra Fría. Vería una Rusia más débil, pero ciertamente con agravios y rabia hacia Europa", apunta el profesor de Historia en la Universidad Católica de América, Michael Kimmage.

Los jefes de Estado Mayor de la OTAN también debatirán el jueves qué hacer para ayudar a los socios de la OTAN que son vulnerables a las amenazas rusas, como Georgia y Bosnia-Herzegovina.