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Vídeo | Así se fija el precio de la electricidad en la UE

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Por Euronews
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Manifestantes protestan por la subida del precio de la electricidad en Madrid, España, el 6 de octubre de 2021
Manifestantes protestan por la subida del precio de la electricidad en Madrid, España, el 6 de octubre de 2021   -   Derechos de autor  AP Photo/Manu Fernandez

El coste de la electricidad se han disparado en la Unión Europea en los últimos meses, lo que ha llevado a pedir que se reforme el sistema de fijación de precios.

Actualmente, el mercado mayorista de la UE es un sistema de precios marginales. Eso significa que todas las operadoras energéticas obtienen el mismo precio por la energía que venden en un momento dado.

Pero el precio de la electricidad varía mucho según el tipo de energía utilizada para generarla: las más barata es la energía renovable, mientras que los combustibles fósiles son mucho más caros.

Los productores nacionales de electricidad hacen sus ofertas en el mercado y en la subasta las empresas van ofreciendo las diferentes energías de forma sucesiva, comenzando siempre por las más baratas. Si con estas no se alcanza la demanda total salen al mercado las más caras. 

El precio al que se venden todos los tipos de energía siempre será el de la energía más cara. Es decir, el precio del último productor al que se compró la electricidad, según la Comisión Europea.

Sus defensores dicen que este modelo es el más justo y que a la larga resulta más barato para los consumidores.

Sin embargo, como los combustibles fósiles (desde los productos petrolíferos hasta el carbón y el gas natural) representan casi el 70% de la combinación energética de la UE en 2020 y la mayor parte se importa de terceros países, significa que el bloque comunitario es muy vulnerable a las fluctuaciones en los precios.

La reapertura de la economía mundial tras la pandemia, que provocó un aumento de la demanda energética en todo el mundo, y la guerra de Rusia en Ucrania, que llevó a Moscú a frenar los flujos de gas hacia Europa en represalia por las sanciones, han provocado un espectacular aumento del precio de los combustibles fósiles.

Con la inflación y las facturas de electricidad disparadas se han desatado protestas en toda Europa, y algunos dirigentes abogan ahora por desvincular el precio de la electricidad del gas para aliviar la situación de los hogares y las empresas.