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Crisis energética: ¿cuánto sube la factura al usar tus electrodomésticos?

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Por Nicole Lin Chang
El coste de la vida de un hogar europeo medio aumentará un 7% este año
El coste de la vida de un hogar europeo medio aumentará un 7% este año   -   Derechos de autor  Anca Gabriela Zosin on Unsplash   -  

La crisis energética está afectando al presupuesto de los consumidores. La subida tanto de los precios del gas, como del coste de la vida, ha conseguido que muchos hogares estén cada vez más preocupados por sus facturas energéticas.

Según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el coste de la vida de un hogar europeo medio aumentará un 7% este año, en comparación con las previsiones que se hicieron a principios de 2021.

Esto refleja el impacto que ha tenido el aumento de los precios de la energía, así como su repercusión en otros bienes y servicios, según afirma la organización.

La semana pasada se alcanzó un nuevo mínimo en el Reino Unido, ya que el organismo regulador de la energía, Ofgem, incrementó el límite de su precio en un 80%, hasta 3.549 libras (4.098 euros) al año para el hogar medio a partir de octubre. Un duro golpe para los consumidores que ya notaban el alza de precios al final de mes.

En este contexto, las pequeñas acciones, como apagar los electrodomésticos en casa, quedan eclipsadas por factores que escapan al control del consumidor, pero hay pequeñas cosas que se pueden hacer y que están a nuestro alcance para hacer frente a la escalada del precios.

Por eso mismo, conviene saber dónde se puede ahorrar. Analizamos cómo se utiliza la energía en el hogar, qué electrodomésticos consumen más y cuánto podrían costarle.

¿Qué electrodomésticos usan más energía?

En primer lugar, conviene conocer un poco cómo se reparte el consumo de energía en un hogar medio.

Por ejemplo, la calefacción supone, con diferencia, el mayor uso de energía en los hogares de la Unión Europea. En cambio, la energía utilizada para cosas como mantener las luces encendidas o para cocinar representa, en comparación, un porcentaje menor.

En 2020, el principal uso de la energía en los hogares de la UE fue la calefacción (62,8% del consumo final de energía en el sector residencial), según Eurostat.

En conjunto, la calefacción de las habitaciones y el agua representaron el 77,9% de la energía final consumida por los hogares.

En cambio, la electricidad destinada a la iluminación y la mayoría de los aparatos eléctricos representó el 14,5% (esto excluye el uso de la electricidad para alimentar los sistemas principales de calefacción, refrigeración o cocina).

Los principales electrodomésticos de cocina representaron el 6,1% del uso total de energía en los hogares, mientras que la refrigeración de espacios se quedó en el 0,4%.

Por tanto, merece la pena pensar en formas para aislar mejor la casa y minimizar la pérdida de calor, o bajar el termostato.

Incluso bajar la calefacción un grado puede suponer un ahorro de energía y de costes (unos 148 euros) al año, según una estimación de los expertos en energía de uSwitch.

Aislar su casa de forma profesional ayuda a reducir la pérdida de calor, pero incluso pequeñas medidas, como tapar las corrientes de aire, podrían ahorrarle 52 euros al año, según el Energy Saving Trust en Reino Unido.

Las casas pueden perder algo de calor a través de las corrientes de aire alrededor de puertas y ventanas, los huecos en el suelo o la chimenea.

La organización basa sus cálculos de ahorro en una vivienda típica de Gran Bretaña, de tres habitaciones y con calefacción de gas, utilizando un precio del gas de 7,4 peniques/kWh y un precio de la electricidad de 28,3 peniques/kWh (basado en el tope de precios de abril de 2022).

La tecnología, como los termostatos y los contadores inteligentes, también puede facilitar la tarea de comprobar que no estamos calentando una casa vacía y ayudar así a ver dónde se consume más energía.

Aparatos que consumen energía

Aunque la calefacción supone la mayor parte del consumo energético de un hogar medio, también puede ser útil saber cuáles son los aparatos domésticos que más energía consumen.

Los primeros en la lista son las lavadoras, lavavajillas y secadoras, que representan el 14% de la factura energética media, según el Energy Saving Trust.

Una vez más, el uso está conectado con la calefacción, ya que la energía necesaria para calentar el agua que utilizan estos aparatos eleva el consumo, convirtiéndolos en electrodomésticos que consumen mucha energía, asegura la organización.

Calcula que una lavadora de 7 kg utilizada 220 veces durante un año suele costar entre 29 y 40 euros al año.

Según la organización, se puede ahorrar dinero utilizando este electrodoméstico con más cuidado. Sugiere utilizar la lavadora en un ciclo de 30 grados en lugar de a temperaturas más altas, y reducir su uso a tan solo una vez por semana durante un año.

Electrodomésticos de cocina y tiempo en la ducha

Los frigoríficos y congeladores representan alrededor del 13% de la factura energética de un hogar medio, según el Energy Saving Trust.

Como estos electrodomésticos permanecen encendidos todo el tiempo y son de los que más aguantan a lo largo del tiempo en el hogar, invertir en versiones energéticamente eficientes supone un gran ahorro.

Por otro lado, según la organización, alrededor del 4% de la factura energética se gasta en el funcionamiento de los aparatos de cocina, como la placa, el horno, el hervidor y el microondas.

Recomienda considerar el uso de un microondas, que puede ser más eficiente que los hornos a la hora de cocinar, ya que solo calienta los alimentos y no el espacio de aire en su interior.

En cuanto al cuarto de baño, mantener el tiempo de ducha en tan solo 4 minutos podría ahorrar a un hogar británico típico unos 81 euros al año en sus facturas de energía, según los cálculos del Energy Saving Trust.

Abordar el "drenaje fantasma" de los aparatos electrónicos

Otro pequeño paso para controlar el consumo de energía es hacer frente a los "aparatos electrónicos vampiro", es decir, los que se dejan en modo de espera y consumen energía aunque no se utilicen. La organización calcula que los hogares británicos pueden ahorrar unos 64 euros al año si se acuerdan de apagar los aparatos que se quedan en reposo.

Según el proveedor de energía British Gas, los aparatos "vampiro" chupan unos 2.500 millones de euros al año en los hogares británicos.

La organización ofrece algunos consejos para hacer frente a esta situación: apague los aparatos en la red eléctrica en lugar de dejarlos enchufados cuando no se utilicen, y cuando se compre un nuevo producto, hay que intentar elegir uno que esté catalogado como de bajo consumo cuando no se use.