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Bullard y Evans, de la Fed, muestran dos caminos hacia la misma tasa

Bullard y Evans, de la Fed, muestran dos caminos hacia la misma tasa
Bullard y Evans, de la Fed, muestran dos caminos hacia la misma tasa   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022   -  
Por Reuters

<div> <p>Por Howard Schneider</p> <p><span class="caps">WASHINGTON</span>, 25 oct – Charles Evans y James Bullard son los responsables de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos que más tiempo llevan en el cargo, un par de doctores en economía que han estado en el centro de los debates del banco central durante dos crisis agudas y que a menudo han abordado el trabajo desde perspectivas marcadamente diferentes.</p> <p>Mientras que Evans, presidente de la Fed de Chicago, se considera un “romántico empedernido” del concepto económico conocido como  ‘Curva de Phillips’, que considera una guía útil para la formulación de políticas monetarias, con su equilibrio entre inflación y desempleo, Bullard, jefe de la Fed de San Luis, rechaza esta idea, da más importancia a la psicología y las expectativas, y ha jugado con diferentes nociones sobre lo que realmente está detrás de los cambios en el nivel de precios.</p> <p>Sin embargo, han llegado más o menos a la misma conclusión para, al menos, una parada inicial de las subidas de tipos si la economía funciona como se espera, en torno al 4,6%, que —al menos por ahora— creen que reducirá la inflación, y en el que estarían dispuestos a mantener la política monetaria estable salvo nuevas sorpresas inflacionistas.</p> <p>La mayor parte de los responsables de la Fed se encuentra más o menos en el mismo lugar. En septiembre, 18 de sus 19 dirigentes monetarios consideraban que el tipo de interés a finales de 2023 se situaría un cuarto de punto porcentual por encima o por debajo de la mediana del grupo del 4,6%, más o menos en el punto medio de un rango que va del 4,5% al 4,75%. </p> <p>El tipo de interés actual de la Reserva Federal está 1,5 puntos por debajo, entre el 3,00% y el 3,25%, tras un primer semestre frenético de subidas de tipos desde casi cero en marzo, en un intento por sofocar la mayor inflación de las últimas cuatro décadas.</p> <p>En una ventana abierta al funcionamiento de la política monetaria de la Fed, Evans y Bullard, en entrevistas separadas, expusieron recientemente sus visiones conceptuales sobre ese punto de aterrizaje.</p> <p><span class="caps">EVANS</span>: <span class="caps">TASA</span> “<span class="caps">REAL</span>” <span class="caps">DEL</span> 2%, <span class="caps">CON</span> <span class="caps">ALGO</span> DE <span class="caps">AYUDA</span></p> <p>Evans dijo recientemente que su cifra provenía de la estimación de un nivel de la tasa “real” —o ajustada a la inflación— de la Fed, que podría reducir la inflación sin un aumento dramático del desempleo. Dijo que un tipo real de alrededor del 2% parece estar “en consonancia” con las políticas monetarias restrictivas que la Fed aplicó en el pasado, manteniendo la posibilidad de un aterrizaje “suave”.</p> <p>Aunque una brecha entre la tasa de interés de la Fed y la inflación de dos puntos porcentuales sería más estrecha que en anteriores ciclos de endurecimiento —se mantuvo en torno a los tres puntos porcentuales, por ejemplo, en los años anteriores a la recesión de 2007 a 2009—, el objetivo es reducir la inflación sin el gran aumento del desempleo que se registró en el pasado.</p> <p>Con el ánimo de alcanzar un objetivo móvil, Evans dijo que observa cómo se espera que evolucione la inflación con una política monetaria adecuada. Si se eliminan los componentes volátiles de los alimentos y la energía para dar una mejor idea de las tendencias subyacentes, el índice de precios de los gastos de consumo personal “básico” debería terminar en 2023 en torno al 3,1%, según Evans.</p> <p>Sin embargo, además de la tasa de interés de la Fed, Evans dijo que también tiene en cuenta el endurecimiento de las condiciones financieras derivado de la reducción del balance de la Reserva Federal y añade “un poco más por la volatilidad financiera en general en todo el mundo”, algo a lo que los responsables de la Reserva Federal asienten en teoría, pero a lo que Evans puso recientemente una cifra.</p> <p>Combinar el “ajuste cuantitativo” y el impacto de la volatilidad global, dijo, es el equivalente a alrededor de medio punto porcentual en la tasa de fondos federales.</p> <p>En resumen: una inflación del 3,1% el año que viene más un objetivo del 2% para el tipo “real” significaría ostensiblemente que la Reserva Federal necesita subir los tipos hasta el 5,1%. Si se tiene en cuenta el efecto de esos otros factores, la cifra se reduce al 4,6%.</p> <p><span class="caps">BULLARD</span>: <span class="caps">UNA</span> <span class="caps">REGLA</span> <span class="caps">TAYLOR</span> “<span class="caps">GENEROSA</span>”</p> <p>A principios de la década de 1990, John Taylor , profesor de economía de la Universidad de Stanford, derivó lo que se ha convertido en una guía de referencia para los banqueros centrales, la regla de Taylor. Requiere una difícil estimación de aspectos como la tasa de interés “neutra” subyacente —una tasa que no es ni restrictiva ni expansiva para el crecimiento— y la diferencia entre la producción económica real y la potencial. </p> <p>No obstante, la fórmula básica se basa esencialmente en la distancia de la inflación con respecto al objetivo de precios del banco central para recomendar una tasa de interés oficial.</p> <p>Hay muchas variaciones, de distinta complejidad. Bullard tiene una a la que se ha referido recientemente como “generosa” porque requiere un ajuste menos duro de las tasas de interés respecto a lo que recomendaría una regla de Taylor más tradicional —algunas versiones sugieren una tasa de la Fed ya cercana al 8%— y “minimalista” al reducir el número y la complejidad de cualquier ajuste.</p> <p>Por ejemplo, utiliza un cálculo de la inflación de la Fed de Dallas que se basa en una ‘media recortada’, eliminando los precios que se mueven más rápidamente y los que se ralentizan, en lugar de eliminar automáticamente los alimentos y la energía por ser los más volátiles. Ese índice de precios en agosto aumentaba a una tasa anual del 4,7%, un poco menos que la tasa del 4,9% del índice de gastos de consumo personal “básico”. </p> <p>Bullard dijo recientemente que ha actualizado sus cálculos, que presentó a principios de año, cuando la inflación era más baja, y “si se hacen los supuestos más generosos, se llega a cuatro y medio o 4,75” en la tasa de la Fed.</p> <p>Si el tipo objetivo tiene que subir, dijo, “será porque la inflación no baja como esperamos”.</p> <p/> </div>