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Entrevista a Walesa, líder del primer sindicato libre del bloque comunista

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Entrevista a Walesa, líder del primer sindicato libre del bloque comunista

Entrevista a Walesa, líder del primer sindicato libre del bloque comunista
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Veinticinco años después de fundar el primer sindicato independiente del bloque comunista, Lech Walesa ha concedido una entrevista a EuroNews. El antiguo líder de Solidaridad y Premio Nobel de la Paz habla tanto de la evolución del comunismo como de la globalización y la Constitución Europea.

EuroNews:Bienvenido a EuroNews, Sr. Walesa. Veinticinco años despúes, ¿cómo cree que los valores de Solidaridad pueden conjugarse con un mundo globalizado? Lech Walesa:Todavía no está globalizado. Sin embargo, la posibilidad de la globalización es cada vez más grande desde la caída del sistema comunista. Todos los procesos se han acelerado. Si el comunismo no se hubiera desmoronado, la reunificación de Alemania no sería una realidad y habría barreras imposibles de franquear. EuroNews:¿Qué opina de la nueva Rusia? Parece tener crecientes problemas con la democracia, no diría conflictos pero sí tensiones con los países occidentales. Lech Walesa: Aún no se puede hablar de conflictos. Pero hay que saber entender a Rusia. Rusia ha sido una superpotencia. Los problemas con las reformas en este país son proporcionales a su inmensidad territorial. Cuanto más grande es un país, mayores son los problemas. Rusia tiene problemas de gran envergadura, problemas terribles, y por eso intenta exportar sus frustraciones. EuroNews:Algunos antiguos países socialistas, tras su adhesión a la Unión Europea, no parecen compartir la misma opinión sobre el modelo social de Europa. ¿Cómo cree que Bruselas debe lidiar con este contraste dentro de la familia comunitaria? Lech Walesa: No todas las estructuras y programas actuales son compatibles con la época en el que vivimos. Son incompatibles con la globalización, con la Unión Europea y con la seguridad en general. Es por eso que hay un gran debate: unos proponen una solución de izquierdas y otros, evidentemente, viran más hacia la derecha. En mi opinión, esto no es positivo. El ejemplo que yo pongo es la Constitución Europea, que es particularmente de izquierdas. Habla únicamente de libertades: de la libertad del individuo, de la libertad de organizarse, de la libertad económica. El mercado libre es lo más importante y la referencia a Dios, por ejemplo, pasa a ser una cuestión privada. EuroNews:Existen incluso diferentes percepciones sobre el papel de Estados Unidos entre los nuevos y los antiguos socios comunitarios. ¿Cómo abordaría la diferencia de opiniones? Lech Walesa: En lo referente a ciertos temas, los estadounidenses se lo merecen. Son un poco orgullosos, arrogantes y pueden suscitar estas reacciones, pero al mismo tiempo, son ellos los que dominan el mundo económico. Son ellos, seguramente, los que tienen la supremacía militar. Y esto provoca ciertas dudas y descontentos. La rivalidad sana es productiva; es una fuente de progreso y permite vivir mejor y más intensamente. Evidentemente, la rivalidad dirigida a vencer o a eliminar a alguna de las partes es insana y no debería existir en pleno siglo XXI. Estamos en una nueva época y sólo debería tener cabida la nueva rivalidad, la constructiva, y no la destructiva. Este debe ser uno de los objetivos de la globalización. EuroNews:¿Qué opina de que algunos antiguos comunistas intenten en Europa, y especialmente en Polonia, utilizar la experiencia de Solidaridad para impulsar sus propias campañas electorales? Lech Walesa: Yo, como profesor y revolucinario, estoy satisfecho de haber conseguido convencer a los comunistas para que siguieran mi programa, mi dirección. No puedo más que alegrarme por ello. Si tomaran el poder, fueran activos y quisieran dar marcha atrás, hacia el comunismo, entonces sería en vano. Pero si dicen que seguirán mis programas y si aseguran además que lo harán mejor que yo mismo avalados por sus diplomas obtenidos en Occidente, en Estados Unidos, algo que yo no tengo entonces sus argumentos son intocables. El mundo actual ha aprendido a considerar como una victoria el hecho de vencer al adversario y ocupar su lugar. Nosotros hemos obtenido una victoria doble: hemos vencido al contrincante, que ha optado por seguir a nuestro partido y nuestros programas, afirmando que lo hará mejor. Así que, hemos vencido dos veces, no solamente una vez. Evidentemente, si razonamos en términos de justicia histórica y moral, no puede ser admisible, pero si lo hacemos en términos de democracia, es válido y correcto. Nosotros hemos copiado, hemos observado y hemos construido la democracia un poco a imagen de Estados Unidos. Pensemos en Clinton, él ha cometido todos los pecados posibles y está en la cima de la popularidad.