Última hora

Última hora

Irlanda del Norte: Una madre es procesada por comprar píldoras abortivas para su hija en Internet

Leyendo ahora:

Irlanda del Norte: Una madre es procesada por comprar píldoras abortivas para su hija en Internet

Irlanda del Norte: Una madre es procesada por comprar píldoras abortivas para su hija en Internet
Tamaño de texto Aa Aa

Una madre en Belfast, en Irlanda del Norte, se enfrenta a un proceso judicial que busca condenarla por haber dado píldoras abortivas ilegales a su hija cuando quedó embarazada a los 15 años.

La madre de la joven está siendo acusada de procurar y suministrar veneno con la intención de provocar un aborto espontáneo en julio de 2013.

Este caso es uno de los primeros de este tipo y abre el debate sobre la ley del aborto en esta parte del Reino Unido, una de las más restrictivas de Europa.

Después del referéndum sobre la reforma de la ley de aborto que tuvo lugar en la República de Irlanda en mayo, las peticiones a favor de leyes más flexibles en el norte se han vuelto cada vez más grandes. La legislación actual hace que las mujeres que deciden abortar viajen a otros lugares donde el aborto es legal.

La madre, que no puede ser nombrada por razones legales, buscó consejo médico después de que compró mifepristona y misoprostol en Internet y se los dio a su hija. La adolescente, que en ese momento tenía 15 años, había quedado embarazada mientras estaba en una relación abusiva.

Katherine O'Brien del Servicio Británico de Asesoramiento sobre el Embarazo afirmó que "este caso podría tener una implicación real en las mujeres que buscan seguimiento”.

“Esperamos que el caso de hoy enfoque las mentes de los políticos de Westminster que tienen el poder de hacer algo con respecto a esta ley", añadió.

Sus abogados argumentan que, según las normas del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el embarazo sucedió al contraer de relaciones sexuales siendo menor de edad y estando en una relación abusiva, por lo que continuar con el embarazo iría contra la legislación.

En caso de declararse culpable, la madre podría ser sentenciada hasta a 10 años de prisión.