Euronews ya no es accesible en Internet Explorer. Microsoft no actualiza este navegador y no admite las últimas mejoras técnicas. Le recomendamos que utilice otro navegador, como Edge, Safari, Google Chrome o Mozilla Firefox.

Última hora

Última hora

El traslado del Parlamento Europeo a Estrasburgo cuesta 114 millones de euros al año

El traslado del Parlamento Europeo a Estrasburgo cuesta 114 millones de euros al año
Derechos de autor
Reuters / Vincent Kessler
Tamaño de texto Aa Aa

Euronews ha pedido a los candidatos a la presidencia de la Comisión Europea que respondan a una simple pregunta: ¿el traslado del Parlamento Europeo (PE) de Bruselas a Estrasburgo todo los meses es un despilfarro de dinero?

La mayoría de los diputados fue tanjante: sí.

Auditores afirman que trasladar a los Miembros del Parlamento y a su personal en Bélgica a Francia cuesta al menos 114 millones de euros al año.

Euronews entrevistó a Frans Timmermans, Violeta Tomič, Ska Keller, Jan Zahradil y Guy Verhofstadt, todos ellos aspirantes al cargo de Jean-Claude Juncker tras las elecciones de este mes.

La única persona a la que no entrevistamos fue Manfred Weber, del Partido Popular Europeo, cuya oficina nos proporcionó una declaración.

Weber dijo que no era un desperdicio de dinero, sino que Estrasburgo era un "símbolo de la reconciliación franco-alemana, de la paz después de décadas de guerra".

Los gastos de viaje

El triángulo de emplazamientos del Parlamento Europeo: Estrasburgo, Bruselas y la ciudad de Luxemburgo se formaron para equilibrar, en ese entonces, una Unión Europea (UE) más pequeña, dicen los expertos.

Sin embargo, entre los costos acumulados por la reubicación mensual se incluye el transporte de miles de funcionarios parlamentarios, grupos políticos, asistentes parlamentarios e intérpretes independientes, además del papeleo que se transporta por camión entre las localidades.

En una resolución del pleno de marzo sobre el presupuesto del PE, se señaló que el impacto medioambiental es significativo y se sitúa en "entre 11.000 y 19.000 toneladas de emisiones de CO2" al año.

Esto equivale a conducir entre 2.000 y 4.000 vehículos de pasajeros durante todo un año.

La venta de los edificios vacantes en Estrasburgo como parte de una mudanza ahorraría al menos 616,1 millones de euros por adelantado y 113,8 millones de euros al año, según una auditoría realizada en 2014 por el Tribunal de Cuentas Europeo (TCE).

El traslado de oficinas de la ciudad de Luxemburgo a Bruselas, según los auditores en 2014, podría ahorrar 13,4 millones de euros al año, pero es el viaje entre Estrasburgo y Bruselas el que ha recibido más críticas por su eficiencia.

Obstáculos para el cambio

Las sedes del Parlamento de la UE se decidieron mediante un tratado de 1992.

El desarme de Estrasburgo requeriría el apoyo unánime de todos los Estados miembros para modificar este texto.

El portavoz del candidato del PPE, Manfred Weber, aseguró que "el tema no está sobre la mesa por el momento, ya que los tratados son claros al respecto."

"El mayor obstáculo es el gobierno francés", dijo Camino Mortera-Martínez, investigador principal de Justicia e Interior de la UE en el Centro para la Reforma Europea.

De hecho, Nathalie Loiseau, la mujer que encabeza la lista de las elecciones europeas del presidente francés Emmanuel Macron, presentó una petición para conservar la sede de Estrasburgo.

"Sí, Estrasburgo debe permanecer como la sede del Parlamento Europeo", dijo en Twitter.

Candidata a las elecciones al Parlamento Europeo por el partido oficialista francésLa República en Marcha (LaRem)

"Si quieres que los franceses cambien esa posición, tienes que pagar un precio.... Francia necesita estar de acuerdo en dejarlo, y Francia no lo está", dijo Frans Timmermans a Euronews. Dijo que hasta ahora Francia no ha accedido a ninguna compensación.

Sin embargo, señaló que Bélgica mantendría el mismo punto de vista si la situación fuera al revés.

Una ciudad europea

Tradicionalmente, Estrasburgo tenía sentido simbólico, pero a medida que la UE ha ido creciendo, la importancia franco-alemana puede perderse en los nuevos Estados miembros.

"Estrasburgo es un símbolo importante para la Unión Europea. Es una ciudad que ha sido alternativamente francesa y alemana, donde se han encontrado muchos compromisos a lo largo de los años", dijo Mortera-Martínez, llamándola "una placa de Petri de la integración europea".

Pero viajar entre Bruselas y Estrasburgo 12 veces al año se considera ineficiente, una representación del despilfarro europeo.

Los presupuestos de 2019 y 2020 del Parlamento Europeo reconocen el problema, pidiendo vagamente una "hoja de ruta hacia una sede única", pero los expertos no esperan que nada cambie.

"No veo que los líderes de la UE tengan el apetito de reabrir esta cuestión", señaló Mortera-Martínez.

Si fuera una prioridad para ellos "tendrían una línea de tiempo y un camino y un plan, una hoja de ruta para lograrlo, pero no es así en absoluto", concluyó.