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Eurodiputados piden a la Comisión que garantice el acceso universal a las vacunas contra la Covid-19

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A case of test tubes is placed on a lab table during research on coronavirus
A case of test tubes is placed on a lab table during research on coronavirus   -   Derechos de autor  AP Photo/Virginia Mayo
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En medio de la carrera a contrarreloj para desarrollar la vacuna que haga frente a la Covid-19, un grupo de eurodiputados de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde ha creado la petición "Derecho a Curar" Right2Cure con la que piden a la Comisión Europea que gestione la patente de la fatura vacuna y controle sus derechos intelectuales. El objetivo es que todo el mundo tenga acceso al tratamiento y no se convierta en un negocio lucrativo.

"Es importante, por un lado, para que sea accesible, y estar seguros de que todo el mundo pueda pagarla, y por otro, para que tenga disponibilidad, porque si damos el monopolio a una sola empresa, entonces nunca habrá suficientes vacunas para todo el mundo", afirma Marc Botenga, eurodiputado belga Grupo Izquierda Unitaria e impulsor de la iniciativa.

Algunas empresas farmacéuticas sostienen que necesitan las patentes para recuperar sus costes de investigación y desarrollo. Pero los expertos consideran que en este caso concreto debería considerarse un bien público mundial necesario para detener la pandemia. También defienden que estas empresas se benefician de grandes cantidades de financiación pública.

"Los gobiernos que ahora ponen a disposición este dinero, que es dinero público, pueden poner condiciones y decir que cualquier avance que se produzca utilizando estas subvenciones públicas debe ser compartido con el fondo de tecnología de Covid-19 puesto en marcha por la Organización Mundial de la Salud", explica la experta en política de medicamentos y propiedad intelectual Ellen 't Hoen.

Financiación pública a las farmacéuticas a cambio de concesiones voluntarias

La Unión Europea ha tomado la iniciativa de financiar el desarrollo de las vacunas, los tratamientos y las pruebas liderando un compromiso mundial que ha conseguido recaudar 15.900 millones de euros. Y ha introducido condiciones para seleccionar los proyectos a financiar. Por ejemplo, los desarrolladores deben comprometerse a poner a disposición de los países menos desarrollados las futuras dosis.

Pero la cuestión de las patentes sigue siendo objeto de debate.

"Es algo que depende del resultado de las negociaciones entre la Comisión y los Estados miembros, y más bien del equipo de negociación y los desarrolladores de la vacuna. En cualquier caso, formará parte de las cláusulas contractuales previstas en estos acuerdos de compraventa anticipada", señala Stefan de Keersmaecker, portavoz de salud pública de la Comisión Europea.

Algunos ejemplos de intercambio de propiedad intelectual

El más famoso fue la vacuna contra la polio, en los años 50. El investigador estadounidense Jonas Salk se negó a patentarla preguntando si acaso se podía patentar el sol. Gracias a sus avances se salvaron muchas vidas de niños. Algo que no fue tan fácil para los tratamientos contra el VIH en los 90.

"Pasaron 20 años antes de que el fondo de patentes de medicamentos estuviera en marcha. Y esa es una lección que podemos aprender. No debemos repetirla", señala Ellen 't Hoen, experta en política de medicamentos y propiedad intelectual.

La Comisión Europea no obliga pero sí anima a los titulares de la patente a conceder voluntariamente sus licencias. Asimismo, anima a sumar esfuerzos en el fondo de desarrollo contra la pandemia de Covid-19 para que la vacuna sea resultado de un esfuerzo global. Pero, ¿será eso necesario para garantizar acceso universal?