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Cientos de personas limpian los escombros de la ciudad con palas y escobas para reestablecer un cierto "orden" en Beirut. El 5 de agosto de 2020.

Después de la explosión que el pasado martes destrozó casas y vidas en Beirut, los habitantes de la capital libanesa han decidido no esperar por las autoridades -que gozan de poca credibilidad- y tomaron palas y escobas para comenzar la recuperación de la ciudad.

Tras una catástrofe que ha dejado conmocionada a la nación gente de todo el país ha ido llegando a Beirut para ofrecer apoyo, algunos limpiando y otros ayudando a quienes han perdido su vivienda.

Cientos de imágenes mostraban cómo cientos de personas con escobas, guantes y palas trataban este jueves de limpiar vidrios rotos y escombros de las calles.

“Vinimos a limpiar nuestras calles porque sabemos que nuestro gobierno no lo hará", dijo a la Agencia Efe, Tina Maria Haidar.

“Estaba ayer en Beirut y sé lo difícil que está siendo la situación así que estoy aquí para ayudar", agregó.

En las calles no se observa funcionarios públicos y no hay presencia visible del Gobierno en los trabajos de limpieza de las áreas cercanas al puerto, donde el martes la deflagración de 2.750 toneladas de nitrato de amonio causó una enorme explosión que sacudió a toda la ciudad.

Sí se ve una importante presencia militar, después de que el miércoles el Gabinete de Gobierno declarara una emergencia de 15 días en la capital libanesa y la administración del Ejército en la zona para mantener el orden público.

Inmediatamente nos ofrecimos voluntarios para venir y ayudar a la gente en Beirut, si nosotros no ayudamos ¿quién lo hará?
Elie Khairala
Libanesa de 22 años.

Muchos edificios están hoy a punto de caerse, los escombros y ladrillos se precipitan a las calles aquí y allá una y otra vez, pero aún los ingenieros del Gobierno no han comenzado a revisar las condiciones de las edificaciones.

El riesgo para la gente que sigue viviendo en bloques afectados de manera leve o severa por la detonación está presente.

Otros ni siquiera han tenido la opción de dudar si quedarse en sus viviendas ante la situación en que han quedado los edificios. Según la Gobernación de Beirut entre 200.000 y 250.000 personas han perdido su casa por la detonación.

Los daños son ingentes en la capital libanesa y hay cálculos que sitúan las pérdidas entre los 3.000 y 3.500 millones de dólares.

El Banco Central del Líbano anunció hoy créditos sin interés a pagar en cinco años para quienes tengan que reconstruir su vivienda o encontrar un hogar.

El Gobierno también ha prometido ayuda y apoyo a quienes han perdido su hogar, pero la falta de confianza de la población en las medidas de las autoridades es palpable en prácticamente todas las esquinas, mucho más tras meses de protestas contra unos dirigentes a los que acusan de la grave crisis que vive el país.