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Vítores para los clientes en tiendas y centros comerciales de Francia

Vítores para los clientes en muchas tiendas y numerosos centros comerciales franceses. Desde el sábado 28 de noviembre ya están 'abiertos al público', de nuevo, todos los negocios relacionados con artículos 'no esenciales'.

Esta es una de las nuevas medidas adoptadas por el Gobierno de Emmanuel Macron en el inicio de la denominada 'desescalada'. Tras varias semanas sin actividad, algunas de las grandes superficies de Francia han vuelto a dar la bienvenida a los consumidores. Y, éstos, no han faltado a la cita; han acudido en masa a aquellos lugares de compras que feecuentaban antes de que la pandemia de coronavirus impusiera un nuevo orden en sus vidas.

Esta primera fase de levaantamiento de algunas restricciones, asumida por el Ejecutivo de Francia, es producto de la caída en las tasas de contagios de COVID-19 que se ha registrado en las últimas semanas. pero el virus no ha desaparecido y las autoridades piden a los ciudadanos que sean prudentes, no bajen la guardia y actúen con responsabilidad. El nuevo protocolo obliga a las empresas a no acomodar más de un cliente por cada ocho metros cuadrados de superficie.

También los responsables de tiendas y centros comerciales deben imponer la lógica y controlar el aforo de clientes, así como establecer las medidas sanitarias oportunas en sus estableciemientos. Tiene que primar es la seguridad de empleados y consumidores, para evitar un nuevo repunte de los contagios.

Los franceses, especialmente los más acomodados, han ahorrado mucho, este año, con la crisis sanitaria: 90 000 millones de euros más en los tres primeros trimestres, según el gobernador del Banco de Francia. Pero no hay nada que asegure que se decidirán a consumir y gastar en abundancia.

Los grandes almacenes perderán más de mil millones de euros en 2020 después de dos largos confinamientos provocados por la pandemia de coronavirus y los sucesivos cierres a los que se han visto obligados.