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Casi un millón de franceses corren a vacunarse de COVID-19 ante medidas más estrictas

Por Reuters
More than 900,000 people in France rush for COVID vaccine as tougher measures near
More than 900,000 people in France rush for COVID vaccine as tougher measures near   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
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PARÍS, 13 jul – Más de 900.000 personas en Francia se apresuraron a pedir cita para vacunarse el lunes por la noche, después de que el presidente advirtiera de que se impondrían restricciones a las personas que no tuvieran una tarjeta sanitaria que indique haber recibido una vacuna o un test negativo de COVID-19.

Al presentar las amplias medidas para combatir el aumento de las infecciones, Emmanuel Macron dijo que la vacunación no sería obligatoria para el público en general por ahora, pero destacó que las restricciones se centrarían en aquellos que no estén vacunados.

El presidente dijo que los trabajadores sanitarios tenían que vacunarse antes del 15 de septiembre o afrontar las consecuencias.

Stanislas Niox-Chateau, que dirige Doctolib, uno de los mayores portales web del país utilizado para reservar citas para vacunarse, dijo a la radio RMC que había un número récord de solicitudes de vacunas tras el anuncio del presidente.

“Hubo 7,5 millones de conexiones en Doctolib en pocos minutos. Más de 900.000 franceses pidieron ayer su cita para vacunarse, lo que supone el doble del último récord, que se remonta al 11 de mayo”, dijo Niox-Chateau.

Macron dijo el lunes que la tarjeta sanitaria necesaria para asistir a eventos de gran envergadura se utilizaría ahora de forma mucho más amplia, incluso para entrar en restaurantes, cines y teatros.

También se exigirá para subir a trenes y aviones de larga distancia a partir de principios de agosto, lo que supondrá un incentivo más para que la gente se vacune cuando comience la temporada de vacaciones de verano.

La ralentización de las tasas de vacunación y el fuerte aumento de las nuevas infecciones debidas a la variante delta, muy contagiosa y ahora dominante, han obligado al Gobierno a replantearse su estrategia.