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La violencia y los saqueos disminuyen en Sudáfrica, pero cifra de muertos asciende a 117

Por Reuters
Los comercios hacen un recuento de los daños al comenzar a remitir los saqueos en Sudáfrica
Los comercios hacen un recuento de los daños al comenzar a remitir los saqueos en Sudáfrica   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
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Por Nqobile Dludla y Alexander Winning

JOHANNESBURGO, 15 jul -Sudáfrica asumía el jueves el costo de los incendios provocados y los saqueos que han destruido cientos de negocios y han dejado al menos a 117 muertos, mientras el clima de violencia comenzaba a disminuir luego de que el gobierno duplicó su despliegue de tropas a 10.000 efectivos.

No obstante, persisten algunos focos de malestar, sobre todo en la ciudad portuaria de Durban, donde fueron saqueadas algunas tiendas y estallaron tensiones raciales.

En la principal ciudad comercial, Johannesburgo, los comerciantes y otros residentes sacaban escombros, limpiaban la basura y evaluaban los daños en lo que quedaba de sus negocios.

Los disturbios comenzaron como respuesta al encarcelamiento del expresidente Jacob Zuma por su incomparecencia en una investigación por corrupción. Pero rápidamente degeneraron en saqueos y destrucción, alentados por la indignación generalizada ante la penuria y la desigualdad que casi tres décadas de democracia, desde el fin del apartheid, no han logrado resolver.

La mitad de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, según las últimas cifras del gobierno de 2015, y el creciente desempleo desde que comenzó la pandemia del coronavirus ha dejado a muchos desesperados. El desempleo alcanzó la cifra récord del 32,6% en los tres primeros meses de 2021.

Las Fuerzas Armadas convocaron a todas sus reservas para reforzar el Ejército y la policía, que han luchado por contener los disturbios.

El ministro interino de la oficina del presidente Cyril Ramaphosa, Khumbudzo Ntshavheni, dijo que el número de tropas se ha duplicado desde el miércoles a 10.000. Esto es aún menos de los 25.000 que la ministra de Defensa, Nosiviwe Mapisa-Nqakula, dijo el miércoles que se había solicitado.

Ntshavheni también dijo que el número de muertos había aumentado a 91 en KwaZulu-Natal, la provincia de origen de Zuma y donde el expresidente cuenta con su mayor apoyo, y se situó en 26 en Gauteng, que incluye a Johannesburgo. El total de decesos en la revuelta llega a 117 hasta ahora y se han realizado un total de 2.203 detenciones.

“Deberíamos estar preocupados por la naturaleza de la violencia que hemos visto, la naturaleza del crimen”, dijo la canciller Naledi Pandor en un clip de audio compartido por su Ministerio.

“La economía de Sudáfrica apenas comenzaba a recuperarse de los peores efectos de la pandemia; esto revertirá aún más nuestro crecimiento económico”, añadió.

TENSIONESRACIALES

En algunos barrios han surgido grupos de vigilancia para proteger sus propiedades. Pero también hay evidencia de que el caos más reciente puede estar exacerbando las tensiones raciales, que son un legado del sistema de apartheid.

En el vecindario Phoenix de Durban, hogar de muchos sudafricanos de ascendencia india, las autoridades informaron sobre conflictos entre ellos y ciudadanos negros.

“Hay escenas horribles en las calles de Phoenix, la dirección racial que están tomando estos disturbios debe ser controlada rápidamente”, dijo en televisión el ministro de policía Bheki Cele, que añadió que 20 personas han muerto en Phoenix desde el inicio de la violencia la semana pasada.

Un barrio marginal que alberga a negros pobres fue incendiado en la ciudad de Pietermaritzburg, en KwaZulu-Natal, dijo el alcalde del municipio que lo incluye.

Los disturbios también han perturbado a los hospitales que luchan por hacer frente a una tercera oleada de COVID-19. La Red Nacional de Hospitales dijo el miércoles que se estaba quedando sin oxígeno y medicamentos, la mayoría de los cuales se importan a través de Durban. Algunos centros de vacunación se han visto obligados a cerrar.

Zuma, de 79 años, fue sentenciado el mes pasado por desafiar una orden de declarar en una investigación judicial que investiga los sobornos de alto nivel durante su mandato entre 2009 y 2018.

Se ha declarado inocente en un caso separado por cargos que incluyen corrupción, fraude, chantaje y lavado de dinero. Dice que es víctima de una caza de brujas por parte de sus enemigos políticos.