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Sospechoso de ataques en París dice en juicio que es "un soldado del Estado Islámico"

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Por Reuters
París endurece seguridad por comienzo de juicio por ataques yihadistas
París endurece seguridad por comienzo de juicio por ataques yihadistas   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
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Por Tangi Salaün y Antony Paone

PARÍS, 8 sep -Un francomarroquí considerado como el único sobreviviente del grupo que mató a 130 personas en múltiples ataques perpetrados en París se declaró el miércoles “un soldado de Estado Islámico” al comienzo del juicio por los atentados de 2015.

Salah Abdeslam apareció en la corte vestido de negro y con una mascarilla negra. Es uno de los 20 sospechosos de estar involucrados en los ataques con armas y chalecos suicidas contra seis bares y restaurantes, la sala de conciertos Bataclan y un estadio deportivo el 13 de noviembre de 2015.

La autoría de los atentados, en los que también resultaron heridas cientos de personas, fue reivindicada por Estado Islámico, que había instado a sus seguidores a atacar a Francia por su implicación en el combate contra el grupo radical en Irak y Siria.

La policía francesa montó estrictas medidas de seguridad alrededor del Palacio de Justicia, en el centro de París, donde comparecerán los acusados en un módulo de cristal reforzado en una sala especialmente construida para el proceso.

Al ser preguntado sobre cuál es su profesión, Abdeslam, de 31 años, dijo a la corte: “Dejé mi trabajo para convertirme en un soldado de Estado Islámico. Quiero testificar que no hay Dios aparte de Alá y que Mahoma es su servidor”.

Antes del juicio, sobrevivientes y familiares de las víctimas habían dicho que estaban impacientes por escuchar los testimonios para poder comprender mejor qué ocurrió y por qué, y que también estaban ansiosos.

“Es importante que las víctimas puedan ser testigos, puedan contar a los perpetradores, a los sospechosos que están en el estrado, sobre el dolor”, dijo a Reuters Philippe Duperron, cuyo hijo Thomas, de 30 años, murió en los ataques.

“También estamos esperando ansiosos, porque sabemos que cuando empiece este juicio volverá a la superficie el dolor, los hechos, todo”, dijo Duperron, quien es el presidente de una asociación de víctimas y testificará en el juicio.

El juicio durará nueve meses, con cerca de 1.800 demandantes y más de 300 abogados participando en lo que el ministro de Justicia, Eric Dupond-Moretti, describió como un maratón judicial sin precedentes.

Entre los 20 acusados hay 11 que ya están encarcelados pendientes de juicio. Seis serán juzgados en ausencia, aunque se cree que la mayoría están muertos.

La mayoría de los acusados se enfrenta a penas de cadena perpetua si son condenados. Los otros sospechosos están acusados de ayudar a conseguir armas y autos o de jugar algún papel en la organización de los ataques.

Más de 1.000 policías se dedicarán a garantizar la seguridad del juicio y todas las personas a las que se permita la entrada al tribunal tendrán que pasar por varios puestos de control.

“La amenaza terrorista en Francia es alta, sobre todo en momentos como el juicio de los atentados”, dijo el ministro del Interior, Gerald Darmanin, a la radio France Inter.