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Rusia y ómicron centran la atención de los miembros en la Cumbre Europea

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Por Euronews en español
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Rusia y ómicron centran la atención de los miembros en la Cumbre Europea
Derechos de autor  Geert Vanden Wijngaert/Associated Press

La situación en Ucrania y por supuestos ómicron coparon casi por completo una Cumbre Europea que concluía este jueves sin una posición común sobre nuevas restricciones fronterizas. Algunos países ya han empezado a imponerlas y otros son más cautos, aunque todos se muestran de acuerdo en un punto: ahora mismo es clave insistir en la vacunación. 

Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, resumía cuáles son las intenciones de Bruselas para combatir la nueva y temida variante a nivel comunitario:

"Estamos totalmente comprometidos en acelerar la tercera dosis", reveleba Michel. "Y también estamos totalmente comprometidos en reforzar el nivel de coordinación en cuanto a la movilidad, la movilidad intercomunitaria y la movilidad con terceros países. Y el cuarto punto importante con respecto a la covid es la solidaridad internacional".

Posición firme frente a Rusia

La presión rusa sobre Ucrania no quedó de lado, con Alemania y su nuevo canciller Olaf Scholz como uno de los miembros más firmes en su posición. Scholz dejaba claro en Bruselas que todo aquel que no respete las fronteras europeas debe pagar las consecuencias.

La presidenta de la Comisión Europea, por su parte, recordaba a Moscú con qué fuego está jugando: "Mantenemos nuestro llamamiento a Rusia para que rebaje las tensiones y se abstenga de cualquier otra agresión", decía Ursula von der Leyen. "Nos gustaría estar en una situación en la que las relaciones con Rusia fueran buenas, pero eso depende en gran medida de las decisiones que tome Moscú. Por tanto, que no quepa duda: si Rusia actua contra Ucrania, la Unión Europea estará en condiciones de adoptar sanciones que podrían suponer un coste masivo".

No hubo posición común por su parte en la cuestión de la crisis energética, el tercer gran tema sobre la mesa. República Checa y Polonia vetaban las conclusiones del resto de miembros al no ver satisfechas sus exigencias respecto al mercado de derechos de emisión de CO2.