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La guerra rusa contra Ucrania entra en su segunda semana con sensación de fracaso

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Por Reuters
La guerra rusa contra Ucrania entra en su segunda semana con sensación de fracaso
La guerra rusa contra Ucrania entra en su segunda semana con sensación de fracaso   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

KIEV/JÁRKOV, UCRANIA, 3 mar – La invasión rusa de Ucrania entró el jueves en su segunda semana con un aparente fracaso táctico hasta el momento, al quedar su principal fuerza de asalto estancada durante días en una carretera al norte de Kiev, con otros avances detenidos en las afueras de unas ciudades que el ejército ruso está bombardeando hasta convertirlas en páramos.

El número de refugiados que han huido de Ucrania se elevó a más de un millón, según las Naciones Unidas. Cientos de soldados rusos y civiles ucranianos han muerto, y la propia Rusia se ha visto sumida en un aislamiento nunca antes experimentado por una economía de tal tamaño.

A pesar de un plan de batalla inicial que, según los países occidentales, tenía como objetivo derrocar rápidamente al Gobierno de Kiev, Rusia sólo ha capturado una ciudad ucraniana hasta ahora: el puerto de Jersón, al sur del río Dnipro, en el que entró con sus tanques el miércoles.

“El cuerpo principal de la gran columna rusa que avanza sobre Kiev sigue estando a más de 30 km del centro de la ciudad, habiéndose retrasado por la firme resistencia ucraniana, las averías mecánicas y los atascos”, dijo el Ministerio de Defensa británico en una actualización de inteligencia.

“La columna ha hecho poco progreso discernible en más de tres días”, dijo. “A pesar del intenso bombardeo ruso, las ciudades de Járkov, Chernihiv y Mariúpol siguen en manos ucranianas”.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha permanecido en Kiev, publicando periódicamente actualizaciones en vídeo a la nación. En su último mensaje, dijo que las líneas ucranianas estaban resistiendo. “No tenemos nada que perder, salvo nuestra propia libertad”, dijo.

En Borodyanka, una pequeña ciudad situada a 60 km al noroeste de Kiev, donde los lugareños habían repelido un asalto ruso, los cascos quemados de los blindados rusos destruidos estaban esparcidos por una carretera, rodeados de edificios reducidos a ruinas. Las llamas de un edificio de apartamentos en llamas iluminaban el cielo antes del amanecer. Un perro ladraba mientras los equipos de emergencia caminaban entre los escombros en la oscuridad.

“Empezaron a disparar desde su TBP (transporte blindado de personal, del inglés ‘Armoured Personnel Carrier’), hacia el parque frente a la oficina de correos”, relató un hombre en el apartamento donde se refugiaba con su familia. “Entonces esos bastardos pusieron en marcha el tanque y empezaron a disparar hacia el supermercado, que ya estaba quemado. Se volvió a incendiar.

“Un anciano salió corriendo como un loco, con los ojos enormes, y dijo ‘¡dame un cóctel molotov! Acabo de incendiar su TBP!… Dame gasolina, haremos un cóctel molotov y quemaremos el tanque!”.

SEGUNDARONDA DE CONVERSACIONES

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, calificó la respuesta occidental a las acciones emprendidas por Rusia de “histeria”, que, según afirmó, pasará. Dijo que esperaba que el jueves se celebrase una segunda ronda de conversaciones de paz con una delegación ucraniana. La primera reunión, mantenida el lunes en Bielorrusia, no produjo ningún avance.

Sólo Bielorrusia, Eritrea, Siria y Corea del Norte votaron en contra de una resolución de emergencia en la Asamblea General de la ONU que condenaba la “agresión” de Rusia.

En Pekín, los organizadores expulsaron a los atletas rusos y bielorrusos de los Juegos Paralímpicos. Rusia calificó la prohibición de “monstruosa”.

En la propia Rusia, donde casi todas las figuras importantes de la oposición han sido encarceladas o exiliadas en una campaña de represión durante el último año, las autoridades han prohibido toda información que describa la “operación militar especial” lanzada por el presidente Vladimir Putin el 24 de febrero como una “invasión” o una “guerra”.

TASS informó el jueves de que la radio Ekho Moskvy, la emisora independiente más conocida de la era postsoviética, sería cerrada. Las manifestaciones contra la guerra han sido rápidamente aplastadas por la policía, que ha detenido a miles de personas.

La policía antidisturbios retiró a manifestantes pacíficos de las calles de San Petersburgo a última hora del miércoles, incluyendo a una mujer de 77 años que fue filmada mientras era apartada a golpes por hombres con cascos negros. Los activistas distribuyeron imágenes de una niña pequeña entre rejas, detenida por sostener un cartel que decía “No a la guerra”.

Un responsable de la UE dijo que el bloque estaba observando indicios de que Rusia podría imponer la ley marcial: “Así como la trágica pérdida de vidas jóvenes perdidas en el conflicto militar, con madres rusas que tienen que enterarse de la pérdida de sus hijos. Así que es algo de lo que somos conscientes. Y es algo que nos preocupa”, dijo el responsable.

Tras fracasar en la toma de las principales ciudades ucranianas, Rusia ha cambiado de táctica en los últimos días, intensificando sus bombardeos sobre ellas. El centro de Járkov, una ciudad de 1,5 millones de habitantes, ha quedado reducido a escombros.

Mariúpol, el principal puerto del este de Ucrania, ha sido rodeado bajo un intenso bombardeo, sin agua ni electricidad. Las autoridades dicen que no pueden evacuar a los heridos. El consejo de la ciudad comparó la situación allí con el asedio de Leningrado en la Segunda Guerra Mundial, calificándolo de “genocidio del pueblo ucraniano”.

“En sólo siete días, un millón de personas han huido de Ucrania, desarraigadas por esta guerra sin sentido. He trabajado en emergencias de refugiados durante casi 40 años, y rara vez he visto un éxodo tan rápido como éste”, dijo Filippo Grandi, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados.

“Hora a hora, minuto a minuto, más personas huyen de la aterradora realidad de la violencia”.

AVANCEESTANCADO

Los analistas militares dicen que el avance ruso ha sido un fiasco táctico hasta ahora, estancado por fallos de logística y mantenimiento de equipos, con columnas ahora confinadas a las carreteras mientras el deshielo primaveral convierte el suelo ucraniano en barro. Cada día que la principal fuerza de ataque permanece estancada en la carretera al norte de Kiev, su condición se deteriora aún más, dijo Michael Kofman, experto sobre el ejército ruso en el Wilson Center en Washington DC.

“Cuanto más tiempo permanezcan las fuerzas rusas en el frente, menor será su preparación y rendimiento. Desde el estado de los neumáticos, hasta la disponibilidad de suministros y, al final, la moral”, tuiteó.

Aun así, el gran temor es que, al alejarse la probabilidad de cualquier victoria rápida, el ejército ruso vuelva a recurrir a las tácticas que utilizó en Siria y Chechenia, que dejaron las grandes ciudades de Alepo y Grozny en ruinas antes de ser finalmente vencidas.

Rusia ya ha reconocido la muerte de casi 500 de sus soldados. Ucrania dice que ha matado a casi 9.000, aunque esta información no puede confirmarse. Las autoridades ucranianas han ofrecido liberar a los prisioneros rusos si sus madres vienen a buscarlos.

Jersón, una capital de provincia de unos 250.000 habitantes, fue el primer centro urbano importante en caer. El alcalde, Igor Kolykhayev, dijo a última hora del miércoles que las tropas rusas estaban en las calles y habían entrado en el edificio del ayuntamiento.

“No les hice ninguna promesa… Sólo les pedí que no dispararan a la gente”, dijo en un comunicado.

La Corte Penal Internacional dijo que abriría una investigación sobre posibles crímenes de guerra en Ucrania tras las peticiones de 39 de sus Estados miembros. Rusia niega haber atacado a civiles y dice que su objetivo es “desarmar” a Ucrania y detener a unos líderes a los que describe falsamente como neonazis.

Rusia es uno de los mayores productores de energía del mundo y tanto Rusia como Ucrania son grandes exportadores de alimentos. Los precios del petróleo y de las materias primas se dispararon el jueves en un sombrío presagio de la inflación mundial.