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Un largo camino y una nueva vida por delante para los ucranianos que huyen de la guerra en taxi

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Por Reuters
Un largo camino y una nueva vida por delante para los ucranianos que huyen de la guerra en taxi
Un largo camino y una nueva vida por delante para los ucranianos que huyen de la guerra en taxi   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

Por Christina Thykjaer y Kacper Pempel

MADRID, España/NADARZYN, Polonia, 15 mar -Olga y sus dos hijos, entre ellos Vera, de seis meses, están cruzando Europa por carretera, huyendo de la guerra en Ucrania con la ayuda de un grupo de taxistas españoles que se dirigieron a Polonia para apoyar la evacuación masiva de refugiados.

Como muchos de los casi tres millones de personas que han cruzado las fronteras de Ucrania en busca de refugio desde que comenzó la invasión rusa el 24 de febrero, está atormentada por lo que ha visto.

Olga también ha tenido que despedirse de su marido, su hermano y su padre, que se quedaron a luchar.

“Es una pesadilla. Un desastre humanitario, una guerra, muchos muertos. Y no tiene fin, no sabemos cuánto tiempo va a continuar”, dijo Olga, de 38 años, a Reuters en Nadarzyn, cerca de la capital polaca, Varsovia.

Allí se unió a un grupo de 28 taxis españoles que estaban entregando ayuda y recogiendo a 140 refugiados el lunes para llevarlos de vuelta a España.

Es la segunda vez que Olga y su familia tienen que abandonar repentinamente su hogar. En 2014, escaparon de las fuerzas separatistas prorrusas en su avance hacia la región oriental del Dombás.

En aquella ocasión, Olga, quien no quiso dar su apellido por temor a la seguridad de sus parientes masculinos, dejó atrás el negocio que construyó como programadora informática en la ciudad de Luhansk. En la capital, Kiev, nació su hija y su hijo Slavik, de 11 años, iba a la escuela.

“Mi corazón acababa de calmarse (tras dejar el Dombás). Luego me desperté por la mañana con explosiones, otra vez tenemos que dejar nuestra Madre Patria”, dijo, secándose las lágrimas antes de emprender su viaje.

Ciudadanos de toda Europa occidental se han dirigido en sus vehículos a las fronteras europeas de Ucrania para ayudar a los refugiados a encontrar un nuevo hogar.

Unos 2,95 millones de ucranianos han huido de su patria desde que comenzó el conflicto, incluidos 1,8 millones en Polonia, según la agencia de la ONU para los refugiados. Unos 300.000 se han ido a Europa Occidental.

“ME PARTE EL ALMA

En Nadarzyn, un taxista jugaba con la bebé Vera, en un momento en que otro conductor alzaba sobre sus hombros a una niña que llevaba una colorida mochila, tras recibirla con juguetes y caramelos traídos desde España.

El convoy de taxis, con dos conductores en cada vehículo, había salido de la capital española, Madrid, el viernes.

Su viaje de ida y vuelta, de 40 horas y más de 3.300 kilómetros, fue organizado en menos de una semana por los propios conductores. Estimaron el coste en 50.000 euros (55.000 dólares), que, según dijeron, fue financiado por ellos mismos y por donaciones adicionales.

“En principio iba a ir solo y me enteré de que otros compañeros tenían la misma motivación de intentar echar una mano y sacar a la gente de aquel infierno”, contó Javier Hernández, quien dijo haber perdido a un amigo ucraniano en los combates unos días antes.

Pablo Ucero, un conductor de 58 años, se emocionó al hablar con Reuters. “Me parte alma lo que está pasando. Nadie debería vivir algo así”.

Su iniciativa es sólo una de las muchas que están surgiendo en España y otros países de Europa para ayudar a los refugiados.

Mayte Pérez, de 51 años, su marido y cuatro vecinos regresaron a España el viernes desde Polonia con siete refugiados.

Cuatro de ellos una madre, sus dos hijos y una niña que vino sola vivirán en un piso proporcionado por un vecino en San Clodio, Galicia, en el norte de España.

Pérez dijo que no había preguntado a sus pasajeros sobre lo sucedido antes que se encontraran en Polonia.

“Tengo miedo de herirles. (…) Los dos primeros días incluso limitaban el contacto visual”, dijo a Reuters por teléfono de camino a España.

Los taxistas esperaban regresar a primera hora del miércoles a Madrid, donde los refugiados serían revisados por médicos y autoridades españolas antes de ser instalados en alojamientos temporales.

“Algunos de los que hemos venido ya estamos hablando de volver a hacer el recorrido. Hemos salvado la vida de 140 personas y a esto no se le puede poner un precio”, dijo José Miguel Fúnez, portavoz de la Federación Profesional del Taxi de Madrid.

En España, los ucranianos deben recibir órdenes de protección temporal de la Unión Europea que les permitan obtener rápidamente permisos de residencia y trabajo.

El Ministerio de Inclusión y Migraciones español dijo que a mediados de la semana pasada habían entrado en la red estatal de acogida 1.000 ucranianos, aunque eran muchos más los que entraban con la ayuda de familiares y amigos.

Las autoridades han insistido en la necesidad de que las llegadas de refugiados a España se planifiquen, coordinen y formalicen para garantizar su seguridad, especialmente en el caso de los niños.

(1 dólar = 0,9111 euros)