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La apuesta de EEUU con China sobre Ucrania aumenta la tensión con la superpotencia rival

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Por Reuters
La apuesta de EEUU con China sobre Ucrania aumenta la tensión con la superpotencia rival
La apuesta de EEUU con China sobre Ucrania aumenta la tensión con la superpotencia rival   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

Por Trevor Hunnicutt y David Brunnstrom

WASHINGTON/PEKÍN, 17 mar – La Administración Biden realizó una apuesta minuciosamente orquestada esta semana, al lanzar una serie de amenazas públicas y privadas a Pekín diciéndole que se enfrentará a consecuencias si apoya la invasión rusa de Ucrania.

La estrategia culminó con una tensa reunión de siete horas en Roma el lunes entre el asesor de seguridad nacional del presidente estadounidense Joe Biden, Jake Sullivan, y el principal diplomático chino Yang Jiechi.

Sin embargo, tras haber disparado sonoras salvas diplomáticas contra Pekín, los responsables de la Administración Biden siguen debatiendo los próximos pasos a dar para garantizar que China no ayude a Rusia a eludir las sanciones occidentales o a suministrar armas a Moscú mientras aumentan las muertes en Ucrania.

Uno de los resultados inmediatos de la reunión de Roma fue un Pekín más airado, que se mostró combativo en las conversaciones, según personas al corriente de las interacciones. Una fuente residente en Estados Unidos y con información sobre la reunión describió la respuesta de los representantes chinos como “dura” y “ofensiva”. Otra dijo simplemente que las conversaciones no habían ido bien.

Washington está ahora resolviendo una serie de preguntas sin resolver, incluyendo el punto de la “línea roja” con respecto a Ucrania que China tendría que cruzar para activar una reacción de EEUU, y cuál sería exactamente esa respuesta, dicen los responsables de la Administración.

El Gobierno de Biden está esperando a ver lo que hace China antes de decidir qué curso de acción tomar. “Vamos a estar observando de cerca”, dijo el lunes la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki. Un alto cargo estadounidense dijo que estarían examinando qué apoyo militar, económico o de otro tipo se está proporcionando a Rusia.

Estados Unidos comunicó el lunes a sus aliados de la OTAN y a varios países asiáticos que China había dado señales de estar dispuesta a proporcionar ayuda militar y económica a Rusia para apoyar su guerra en Ucrania.

Sullivan había advertido antes de las conversaciones que China se enfrentaría “absolutamente” a las consecuencias si ayudaba a Moscú a eludir las vastas sanciones por su invasión de Ucrania.

China, que anunció una asociación estratégica “sin límites” con Rusia en febrero, puede tener dificultades para cambiar de rumbo y dar marcha atrás una vez que se ha hecho pública la amenaza, dijo Kevin Gallagher, que dirige el Proyecto de Desarrollo Global en la Universidad de Boston.

“No fue un buen movimiento estratégico”, dijo. “Al igual que Estados Unidos, China tiene un electorado interno”.

He Weiwen, investigador principal del Instituto Chongyang de Estudios Financieros de la Universidad Renmin de Pekín, dijo: “Estados Unidos tiene la intención de reprimir a China, y el conflicto entre Rusia y Ucrania le da una razón para hacerlo”, calificando las advertencias de Estados Unidos de “chantaje”.

Fuentes del Gobierno de Biden y diplomáticos en Washington y Europa dicen que los países occidentales habían estado emitiendo advertencias privadas a Pekín sobre el apoyo de China al presidente ruso Vladimir Putin en las semanas previas a la reunión de Roma.

Rusia ha negado haber pedido ayuda militar a China, y Pekín alertó esta semana sobre “información falsa”, en aparente referencia a las declaraciones de Estados Unidos.

“China se opone firmemente a cualquier palabra y hecho que difunda información falsa y distorsione y desprestigie la posición de China”, dijo Yang, según la agencia oficial de noticias Xinhua. El periódico oficial de Pekín, el Diario del Pueblo, publicó una columna en la que destacaba la información incorrecta de la inteligencia estadounidense que condujo a la invasión de Irak.

Algunos aliados de Estados Unidos también han cuestionado en voz baja la información de los servicios de inteligencia en la que se basaba Washington respecto a las conversaciones con Rusia y China, según varias fuentes diplomáticas europeas.

EL DEBATESOBRELASSANCIONES NO AVANZA

Las deliberaciones entre Estados Unidos y sus aliados militares sobre cualquier sanción coordinada que pudiera aplicarse a Pekín no han avanzado, según una persona involucrada en esas conversaciones.

La decisión de sancionar a China por la guerra en Ucrania tendría consecuencias potencialmente nefastas, no sólo para China, sino para Estados Unidos y la economía mundial, según los analistas.

China comercia mucho más con Estados Unidos y  la OTAN que con Rusia, y la economía china depende en gran medida de los mercados y el capital internacionales. Sin embargo, las conversaciones entre Sullivan y Yang no se ciñeron al comercio, señaló un responsable estadounidense.

Biden entró en el cargo considerando a China como el desafío fundamental de la política exterior del momento, que requería una defensa más dura de los valores democráticos frente a los competidores autocráticos.

Aun así, Biden esperaba que su sincera relación personal con el dirigente de China, Xi Jinping, pudiera disipar la probabilidad de una Guerra Fría o de un enfrentamiento militar directo entre la actual superpotencia mundial y la superpotencia emergente, incluso respecto al estatus de Taiwán.

“O bien China se pone del lado de Rusia y refuerza la sensación de que se ha unido a un ‘eje de autocracia’, o bien va a interponer un espacio significativo entre Moscú y Pekín y demostrar que realmente se preocupa por preservar incluso una relación mínima con el resto del mundo”, dijo Scott Kennedy, experto en China del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

“Si rechaza esta oportunidad, no tengo claro que haya una próxima ocasión para reunirse y dejar de lado las diferencias. Pekín es claramente quien tiene que mover ficha”.