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Líderes disidentes cubanos son juzgados en estrictos procesos

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Por Reuters
Líderes disidentes cubanos son juzgados en estrictos procesos
Líderes disidentes cubanos son juzgados en estrictos procesos   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

Por Dave Sherwood

LA HABANA – Dos líderes disidentes cubanos enfrentaron el lunes su primer día de juicio luego de ser detenidos hace casi un año, como parte de un proceso judicial en curso calificado como “farsa” y un “circo” por grupos internacionales de derechos humanos.

Los artistas Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Castillo, conocidos como Osorbo, son miembros del opositor Movimiento San Isidro, que tiene su sede en La Habana, un grupo que encabezó varias protestas antes de que muchos de sus integrantes salieran de Cuba acusando represión.

Otero Alcántara es acusado de delitos como ultraje a los símbolos patrios, desacato agravado y desorden público, mientras que a Castillo se le imputa agresión y desórdenes públicos, según el expediente judicial del 8 de marzo obtenido por Reuters. Ambos enfrentan penas de siete y diez años de cárcel, respectivamente.

El Tribunal de La Habana estaba rodeado el lunes de policías y fuerzas de seguridad desde las primeras horas de la mañana.

A un pequeño grupo de familiares se le permitió el acceso al juzgado, dijo a Reuters una fuente del Centro Internacional de Prensa de Cuba.

Seis representantes de embajadas en La Habana de varios países europeos, incluida Alemania, se agruparon a una cuadra del Tribunal esperando acceder durante casi dos horas tras hacer una petición formal para ingresar y observar el proceso.

“No estábamos autorizados a entrar al juzgado”, dijo un representante de la embajada alemana antes de marcharse. Los diplomáticos pidieron no ser identificados y no quisieron decir por qué al grupo se le había negado el acceso al Tribunal.

El gobierno cubano no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre los juicios o por qué el acceso al Tribunal fue restringido. Las calles fuera del juzgado estaban tranquilas.

Varios activistas y amigos de los disidentes denunciaron en redes sociales que estaban bajo vigilancia de la seguridad del Estado y se les había prohibido salir de sus casas.

En las cercanías del Tribunal, Maritza Herrera, de 66 años, dijo que fue a mostrar su apoyo a los amigos Otero Alcántara y Castillo. Ella dijo que a otros se les impidió de llegar.

“Ellos saben que llegar acá es que te monten en una patrulla y te lleven a una estación (de policía). Por eso no están aquí”, dijo.

Medios estatales cubanos, incluido Granma, diario del gobernante Partido Comunista, han calificado al Movimiento San Isidro de Otero Alcántara y Castillo como parte de un intento de “golpe suave” dirigido por Estados Unidos, acusaciones que rechazan.

El Gobierno cubano califica a los disidentes como mercenarios pagados al servicio de Washington.

Ambos artistas aparecieron en el video musical “Patria y Vida”, una canción de hip-hop que se convirtió en el “himno” no oficial de las protestas antigubernamentales el pasado 11 de julio, que se cree que han sido las más grandes desde la revolución de 1959 de Fidel Castro.

Los casos de los dos hombres se han convertido en un foco para activistas y grupos de derechos humanos, que alegan que el gobierno comunista ha intensificado la represión a raíz de las manifestaciones del 11 de julio pasado.

Human Rights Watch calificó la semana pasada en las redes sociales los juicios de Otero Alcántara y Castillo como una “farsa”, mientras Amnistía Internacional los llamó un “circo”, aunque el Gobierno sostiene que los detenidos antes y después de las protestas de julio han recibido juicios justos, de conformidad con la ley cubana.