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Preocupadas por Rusia, finlandesas se apuntan a aprender técnicas de defensa

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Por Reuters

Por Essi Lehto

HATTULA, Finlandia, 6 jun – Apenas unos días después de que Rusia atacara Ucrania el 24 de febrero, la empresaria finlandesa Sissi Moberg se encontró buscando en Internet cursos que pudieran enseñarle habilidades para ayudar a defender a Finlandia en caso de un ataque militar.

“Me sentí muy triste por los ucranianos. Y luego empecé a preocuparme por Finlandia y a pensar qué podía hacer yo al respecto”, dijo a Reuters esta mujer de 46 años, madre de cuatro hijos.

En pocas semanas, Moberg estaba en un curso destinado a reservistas y aprendiendo a usar un arma y a moverse en un campo de batalla.

La guerra en Ucrania ha causado gran alarma en Finlandia, que comparte una frontera de 1.300 kilómetros con Rusia y que durante la Segunda Guerra Mundial libró dos guerras contra la Unión Soviética que le costaron una décima parte de su territorio y la muerte de unos 100.000 de sus ciudadanos.

Espoleada por la invasión, Finlandia rompió con décadas de política interna de defensa y seguridad el mes pasado al solicitar el ingreso en la alianza militar de la OTAN.

La Asociación Nacional de Mujeres Preparadas para Emergencias de Finlandia dijo que la demanda de sus cursos se había disparado desde febrero.

“Justo después del estallido de la guerra, nuestros teléfonos empezaron a sonar y los correos electrónicos a llegar (…) y, por supuesto, la demanda de formación aumentó”, dijo Suvi Aksela, jefa de comunicaciones de la asociación.

La tendencia está en consonancia con la larga tradición finlandesa de voluntariado en tiempos de guerra entre las mujeres que, a diferencia de los hombres, no están obligadas a hacer el servicio militar.

Cerca del 19% de los 13.000 militares profesionales de Finlandia son mujeres, según datos del ejército, aunque sólo el 1-2% de los reclutas son mujeres.

La semana pasada, Moberg volvió a la carga, esta vez en un curso de supervivencia organizado por la Asociación de Mujeres Preparadas en una base militar de Hattula, a 100 kilómetros de Helsinki.

Durante tres días, ella y más de 300 mujeres aprendieron a montar un campamento, encender un fuego bajo la lluvia, orientarse en el bosque y prestar primeros auxilios.

“Soy una de las últimas personas de las que mis seres queridos habrían esperado que participara en cursos como éste, ya que he sido toda una princesa, un poco de pantalones de lujo”, dijo Moberg.

Otras 500 mujeres estaban en lista de espera, según la a Asociación de Mujeres Preparadas, un grupo de voluntarias que organiza sesiones anuales de formación para mujeres civiles sobre las habilidades necesarias en situaciones de crisis. Recibe algunos fondos públicos y puede utilizar instalaciones y equipos militares para la formación.

Moberg no es la única que tiene inquietudes o deseos de ayudar a defender Finlandia. Según un sondeo publicado por el Ministerio de Defensa el mes pasado, el 85% de los finlandeses considera que Rusia tiene un efecto negativo en la seguridad de su país, frente al 34% de 2007.

El mismo sondeo mostró que el 83% de los finlandeses cree que debería tomar las armas en caso de un ataque militar a su país, incluso aunque el resultado fuera incierto.

“Este es un buen país para vivir y criar a los hijos. Definitivamente, vale la pena defenderlo”, afirmó.