Ahmad Masud o el líder de la resistencia afgana contra los talibanes dispuesto a morir por su pueblo

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Por Anelise Borges  & Euronews
Ahmad Masud o el líder de la resistencia afgana contra los talibanes dispuesto a morir por su pueblo
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Ahmad Masud, invitado de la periodista de Euronews, Anelise Borges, en el espacio The Global Conversation representa, para mucha gente, una lucha transgeneracional por la libertad y la soberanía en un país que ha conocido todo, salvo eso, durante las últimas cuatro décadas. 

Su país ha sufrido un cambio monumental. Después de 20 años de presencia de tropas extranjeras, Afganistán está, de nuevo, en manos de los talibanes. Su propia vida ha dado un vuelco. El Panjshir, la provincia de la que usted procede, ha sido oficialmente tomada por los talibanes. ¿Recuerda dónde estaba el 15 de agosto de 2021? ¿Qué estaba haciendo ese día?, pregunta Anelise Borges, para comenzar la entrevista realizada a Ahmad Masud en Viena.

"Estaba en Kabul. Me quedé allí hasta los últimos momentos. Me quedé en Kabul y mucha gente permaneció en la ciudad con una esperanza: a pesar de todo, esperábamos una transición pacífica. Esperábamos una transición pacífica de la República de Afganistán, poco a poco, hacia un Gobierno interino que proporcionara una situación para la paz y el diálogo. Y, luego, tal vez, otras elecciones... o un nuevo Gobierno, del que los talibanes pudieran formar parte, y así, sucesivamente. Sin embargo, desgraciadamente, el colapso del Gobierno, el error de cálculo y la intención de los talibanes de no resolver el problema de Afganistán a través de la paz y el diálogo, y perder el tiempo, y conducirlo a través de las armas... terminaron en esa catástrofe", responde Ahmad Masud, líder del Frente de Resistencia Nacional de Afganistán.

The Global Conversation
Ahmad Masud conversa con la periodista de Euronews, Anelise Borges, en el marco de su entrevista en Viena.The Global Conversation

Creo que intentó negociar con los talibanes, como hizo su padre en el pasado, y tengo entendido que le ofrecieron un puesto en su Gobierno. ¿Puede contarnos algo más al respecto?, quiere saber la periodista de Euronews.

"Cuando fui al valle del Panjshir, una cosa estaba muy clara: los talibanes se promocionaban y decían que "el señor Ashraf Ghani no quería la paz". Incluso la oposición del señor Ghani, de la que formábamos parte, y yo mismo... no estábamos contentos con la forma en que Ghani estaba gobernando. Sabíamos que su forma de gobernar iba a provocar el colapso que todos creíamos como cierto. Pensé que, tal vez, era culpa de Ashraf Ghani que las negociaciones de paz no funcionaran. Cuando nos llegó la oportunidad, el momento en el que podíamos representar a nuestro propio pueblo... entonces, en primer lugar, inicié el camino del diálogo y la negociación. Para este asunto realizamos algunos esfuerzos; primero, quizá, porque los talibanes hablan de la sharía, del islam, hablan de religión... Los eruditos de Afganistán podrían ser buenos embajadores y mediadores. Les pedí a ellos, a los eruditos, que fueran los embajadores para ser los mediadores. Se esforzaron al máximo, pero desgraciadamente, los talibanes no les escucharon. En segundo lugar, pensé que tal vez los académicos no eran muy diplomáticos, no éramos muy eficaces... Se les envió a los talibanes una delegación, una delegación política, pero no dio resultado, se negaron. Entonces pensé que, tal vez, debería hacerlo yo, directamente. Así, hablé con diferentes personas del régimen talibán para tratar de encontrar una manera de detener la violencia y comenzar un período de paz", declara Ahmad Masud.

¿Con quién habló? ¿Puede contárnoslo?, interroga la reportera.

"Hablé con el señor Amir Khan Muttaqi (ministro de Asuntos Exteriores en funciones), hablé con Shahabuddin Delawar (ministro de Minerales y Petróleo en funciones), hablé con el señor Khias, hablé con el señor Anas Haqqani (alto dirigente talibán), hablé con el señor Khalil Haqqani (ministro de Refugiados en funciones). Porque, sé que hay divisiones en el seno de los talibanes. Así que, a veces, cuando hablaba con una parte me decían: "no somos nosotros, es la otra facción". Y... cuando hablaba con la otra facción me decían: "no somos nosotros los que luchamos, es el otro grupo". Pero, por desgracia, esta hipocresía siempre estuvo presente", afirma el líder del Frente de Resistencia Nacional de Afganistán.

Un par de días después de la caída de Kabul, desde el Panjshir, escribió un artículo de opinión para el Washington Post en el que, cito sus palabras, decía: "Estoy preparado para seguir los pasos de mi padre. Los combatientes muyahidines están preparados para enfrentarse, de nuevo, a los talibanes. Tenemos munición y armas que hemos almacenado desde la época de mi padre". ¿Qué ha pasado con esa promesa, con esa lucha? ¿En qué punto se encuentra la resistencia en estos momentos?, pregunta Anelise Borges.

"Como hablamos, la resistencia es algo que los talibanes niegan una y otra vez. Se puede ver que... logramos capturarlos, logramos incluso derribar sus helicópteros, logramos sobrevivir a los duros inviernos del Hindu Kush, logramos sobrevivir sin ayuda del exterior", explica Ahmad Masud.

¿Es eso una elección, o simplemente, la comunidad internacional no presta atención a su causa?, quiere saber la periodista de Euronews.

"Nadie, en su sano juicio, diría que no necesitamos nada. ¡Por supuesto que necesitamos apoyo! ¡Por supuesto que necesitamos ayuda! Pero, la cuestión es que sigo creyendo, firmemente, que necesitamos crear, entre todos, un equipo que reúna a la comunidad internacional, junto con las élites afganas que no están contentas con la situación actual, para tratar de encontrar, realmente, un camino para el futuro Afganistán", señala Masud.

Así que, básicamente, está buscando una solución afgana para Afganistán, sugiere la reportera.

"Sí, totalmente", indica el líder de la resistencia afgana.

Estados Unidos afirmó que "había terminado su interminable guerra". Pero, esa guerra, la ‘guerra contra el terrorismo', está lejos de terminar. Vemos lo que está ocurriendo en la región. Usted ha advertido sobre los peligros del regreso de los talibanes en ese aspecto, ha mencionado que Al Qaeda está operando en su país, y que quizá, otros grupos están siendo escondidos por los talibanes en Afganistán. ¿Por qué cree que el mundo, simplemente, no escucha sus palabras? ¿Por qué nadie hace nada?, interroga Anelise Borges.

"Creo que hay un par de razones para ello. No vivimos en el mismo mundo que en 2001. Vivimos en un mundo en el que el interés nacional, ahora mismo, es mucho más importante que los intereses globales, que solían ser importantes en 2001. La gente solía pensar a largo plazo, en lugar de pensar a corto plazo. Y, realmente, creo que han cambiado algunas cosas. En primer lugar, en aquella época, la generación que estaba más cerca de las experiencias vividas, o de la época posterior a la Segunda Guerra Mundial, recordaba y comprendía la importancia de luchar por la libertad y la democracia. Realmente, esa gente no daba por sentado el hecho de contar con la libertad y la democracia, y el mundo moderno. Esa gente sabía la sangre que se había derramado, la sangre que sacrificamos por tener esto. Por eso, el mundo estuvo con el pueblo afgano durante la invasión soviética, el mundo estuvo con Afganistán en la lucha contra el terrorismo. Creo que, los últimos 20 años, especialmente, la nueva generación y las nuevas fases trajeron consigo un pequeño cambio; especialmente en Europa, donde empezamos a dar todo por sentado: la vida, la democracia, la libertad... Nos olvidamos del mal, y de todo ese gran sacrificio que tuvimos que hacer, como humanidad, para derrotar a ese mal. Esto es lo primero, y se trata de mi experiencia personal, viviendo en Europa durante mucho tiempo. Lo segundo... los últimos 20 años de guerra en Afganistán. El mundo puso todos sus esfuerzos en los últimos 20 años para hacer algo, pero fracasó. Y, ahora, la gente cree que no hay esperanza. Sin embargo, todavía se puede salvar a Afganistán. Pero... no por mucho tiempo", declara Ahmad Masud.

The Global Conversation
Imagen de Ahmad Masud en el transcurso de su entrevista con el equipo de Euronews, en Viena.The Global Conversation

¿Cómo se puede salvar a Afganistán? ¿Qué tiene que pasar para salvar a su país?, pregunta la periodista de Euronews.

"Creo que el mundo debe mantenerse firme contra los talibanes y las exigencias de los talibanes. El mundo, como grupo colectivo, debe comprometerse, de forma colectiva, a hablar con todas las partes. El mundo no tiene que hablar de manera individual con los talibanes, sino que debe comprometerse con todo Afganistán, con todas sus partes, con todos los tipos y sectores, para tratar de encontrar, realmente, una solución para Afganistán. Una solución política, o un proceso que legitime... que prepare la situación de Afganistán para un Gobierno legítimo. ¿Por qué va a funcionar ahora? Por varios motivos. En primer lugar, los talibanes, tras un año en el poder, han demostrado, realmente, que no son capaces de gobernar. En segundo lugar, la gente se da cuenta... Al principio había mucha gente esperanzada con los que llamaban 'talibanes 2.0', 'talibanes moderados', pero vimos que todo era falso. Son los mismos. En tercer lugar, hay algunas divisiones internas dentro de los talibanes, hay algunas facciones que no están contentas con la situación. Pero son una minoría. Y, por último, el asunto es que algunos de los otros países, que estaban en contra de la presencia de las fuerzas internacionales estadounidenses en Afganistán, y que apoyaban a los talibanes, por esa razón, ya no les apoyan ahora. Así que, por lo tanto, esta es una oportunidad que puede llevar a lograr el éxito. Por eso, mi padre, cuando vino a Francia en 2001 sugirió, encarecidamente, que se apoyara al Gobierno afgano en ese momento, y que se luchara contra el terrorismo sin la presencia de fuerzas internacionales. Él sabía que la presencia de fuerzas internacionales en Afganistán convertiría a este país en una especie de campo de batalla para otros rivales, porque todos sabemos que muchas superpotencias no se tienen aprecio. Esas naciones tienen sus propios intereses y agendas, y cuando están presentes en un país, el otro país hará todo lo que esté en su mano, y llevará a cabo acciones contra él. Por lo tanto, ahora que la presencia de las fuerzas internacionales en Afganistán es nula, tenemos la oportunidad de realizar un esfuerzo conjunto y poner toda la presión sobre ello. Sobre todo, la gente, la nueva generación, y especialmente las mujeres, no quieren que la situación continúe así. Así que, persistiremos, tendremos éxito. Pero, para ello, necesitamos la atención y el apoyo del mundo ahora, antes de que sea demasiado tarde", afirma el líder del Frente de Resistencia Nacional de Afganistán.

Ha mencionado a su padre, que sigue siendo un símbolo extraordinario de una lucha en nombre de los valores que, como usted mismo ha dicho, su país comparte con Occidente. ¿Cree que, si su padre estuviera vivo las cosas serían diferentes?, quiere saber la reportera.

"Absolutamente. Si estuviera vivo... En primer lugar quiero destacar que, en su época, con su capacidad, y con todos los recursos que tenía, era una autoridad legítima. Era una persona con gran talento militar, un genio militar. En la última etapa de su vida, en su lucha contra los talibanes, conocía sus capacidades. En diferentes encuentros, especialmente con la prensa, y también cuando realizó un viaje a Europa, mencionó que los talibanes ya no tenían la capacidad de derrotarnos militarmente. Así que, en el último año de su vida sabía que, en términos militares, él no sería derrotado. Por eso, su visita a Europa fue un viaje para dar comienzo a una nueva fase, para establecer una nueva era, un nuevo tipo de proceso, tal como lo menciono, para que las diferentes partes, todas, se unan para formar un nuevo Gobierno en Afganistán. No quería ir a capturar Kabul, y establecer su propio Gobierno. Él no buscaba eso. Oponía resistencia, básicamente, hasta que toda la diáspora de Afganistán estuviera preparada para reunirse, y formar parte de un proceso para el establecimiento de un Gobierno que todos pudieran aceptar, y con el que todos estuvieran de acuerdo. Esto es lo que estaba haciendo, pero no pudo seguir con ello. Los talibanes sabían, Al Qaeda y los demás sabían que, si él seguía vivo, ellos no tendrían éxito. Al Qaeda sabía que si él seguía vivo... ellos no serían capaces de causar daños a Occidente o a cualquier otro país. Así que, lo eliminaron y, entonces, atacaron las Torres Gemelas. Si Ahmad Shah Masud no hubiera sido eliminado, si no lo hubieran asesinado, la tragedia del once de septiembre no habría ocurrido, y ahora, no nos encontraríamos en esta situación", señala Masud.

¿Qué clase de padre era Ahmad Shah Masud? ¿Qué recuerda de él?, pregunta Anelise Borges.

"Recuerdo muchas cosas. Recuerdo su amabilidad, recuerdo que era un maestro muy estricto, y que me enseñaba arte, me enseñaba poesía, me enseñaba literatura... amaba la literatura persa, amaba la poesía sufista... Era un hombre muy fuerte. Tenía ese tipo de carisma... tenía esa especie de halo a su alrededor que, cuando estabas con él, te sentías tranquilo. Pensabas: 'no va a pasar nada, él está aquí'. Recuerdo que llegaron tiempos muy duros y el Panjshir estaba completamente rodeado por los talibanes. Querían conquistar la zona. Fueron tiempos muy difíciles, pero la gente en el Panjshir estaba feliz y sonreía. Yo me preguntaba: ¿por qué? La gente tenía esa expresión de tranquilidad, era como si las personas dijeran: 'él está aquí'. Era como si pensaran: 'bueno... está aquí, lo va a solucionar'. Si logró derrotar a las tropas de Rusia, en poco tiempo podrá soportar toda esa presión. Él era así. Era un rayo de luz y esperanza. Era un símbolo de amor, era muy amable y muy moderado", realata Ahmad Masud.

Tenía 12 años cuando perdió a su padre. Su familia sufrió muchísimo, me imagino. Su vida no tiene nada de ordinaria para un hombre de su edad. ¿Por qué sigue haciendo esto? ¿Sigue valiendo la pena luchar?, interroga la periodista de Euronews.

"Antes de nuestra entrevista mencionó algo sobre Afganistán, dijo que se enamoró de Afganistán, al instante. Yo soy de esa tierra, y he sido bendecido. Algunas personas lo ven como una maldición. Pero, realmente, me siento bendecido por haber nacido en esa tierra, por haber nacido con ese pueblo; realmente, el pueblo por el que merece la pena morir", concluye el líder del Frente de Resistencia Nacional de Afganistán.