El reciclaje de las palas supone un gran problema para la energía eólica

Por Monica Pinna
Derechos de autor  euronews

Algunos consideran que los aerogeneradores son piezas fascinantes de la tecnología de la llamada ‘energía limpia’. Otros los consideran demasiado ruidosos, demasiado grandes o, incluso, peligrosos para la biodiversidad. Una cosa es segura: la energía eólica se enfrenta a vientos adversos en Europa. La cuestión que suscita debate, ahora, es el problema de los residuos de las palas de las turbinas eólicas, difíciles de reciclar.

"Aquí hay multitud de parques eólicos. Se suceden, apenas a un kilómetro de distancia, en el norte de nuestro departamento, que se llama Hérault. Podemos contar más de 300 aerogeneradores. Es gigantesco", declara Marion Valé, portavoz del 'Colectivo 34-12'.

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Los vecinos de la localidad de Lunas, en el sur de Francia, quieren que se desmantelen los siete aerogeneradores del parque eólico de Bernagues. Llevan años luchando para que esto ocurra. El proceso judicial sigue su curso.

"No estamos en contra de la energía eólica. Solamente, estamos en contra de que se coloquen donde hay una rica biodiversidad. En la región de Occitania, este es el caso de, aproximadamente, el 70 % del territorio", añade Marion Valé.

A principios de junio, la portavoz del ‘Colectivo 34-12’ convocó a los vecinos a concentrarse a la entrada del parque eólico de Bernagues, después de que el promotor ganara el recurso judicial contra el desmantelamiento de los aerogeneradores en litigio.

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"Los aerogeneradores de Bernagues son un símbolo. Son el símbolo de todos los aerogeneradores que deberían ser desmantelados o destruidos en todas las crestas de las montañas de Francia", explica Marion Valé.

Muchas turbinas eólicas serán desmanteladas en Europa en un futuro próximo. De todas ellas, apenas una parte ínfima será desmantelada como consecuencia de las quejas de los residentes.

Los aerogeneradores de primera generación están envejeciendo y deben ser sustituidos por otros más modernos y eficientes. Este proceso, llamado ‘repotenciación’, se ha iniciado a diferentes ritmos en toda Europa. Así, lo observamos en esta obra de Gante.

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"Su potencia se va a duplicar. Pasaremos de 2 megavatios a 4,2 megavatios por aerogenerador. Esto significa que triplicaremos la electricidad producida. Pasaremos a 9 000 kilovatios hora. Esto abastecerá a casi 5 800 familias", asegura Élisabeth Calenza, directora de Proyectos de Energías Renovables de ENGIE Bélgica.

La ‘repotenciación’ implicará el desmantelamiento de hasta 5 700 aerogeneradores por año, de aquí a 2030 en Europa. Hoy en día, podemos reciclar casi todo de un aerogenerador; hasta el 90 %. El problema son las palas. Están hechas de materiales pensados para durar, no para ser reciclados.

"Miren esta pala eólica. Mide unos 40 metros de largo, pesa siete toneladas métricas y representa ese 10 % del aerogenerador que es difícil de reciclar. Ese 10 % que ha desatado la polémica, en todo el mundo, sobre la sostenibilidad de esta energía renovable", declara Monica Pinna, periodista de Euronews.

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¿Qué se hace hoy con las palas? La mayoría se reutiliza. Esta, por ejemplo, se volverá a montar en Ucrania. Pero, el número de palas retiradas será tan elevado, dentro de cinco o diez años, que todo el sistema tendrá que cambiar.

En 2030 podría haber alrededor de 52 000 toneladas métricas de palas de las que deshacerse anualmente. Las soluciones disponibles hoy para el fin de la vida útil de las palas de los aerogeneradores no serán suficientes mañana.

"En este momento, alrededor del 80 % de todos los aerogeneradores que desmontamos se utilizan como turbinas eólicas en otro lugar. En el caso de Europa, ocurre en Italia, Reino Unido, Suecia o Dinamarca, entre otros países. Pero el otro 20 % se recicla. Eso es porque no resulta económicamente viable volver a utilizarlos. Pero, en un futuro muy cercano, creo que dentro de dos años, habrá que reciclar alrededor del 80 % porque hay menos espacio para las turbinas eólicas usadas y las nuevas, de mayor tamaño, son mucho más competitivas", afirma Wim Robbertesen, director general de Business in Wind.

Hoy en día, las palas que no se incineran o reutilizan, idealmente para la recuperación energética, acaban en el vertedero. Esta foto fue tomada en Estados Unidos y se ha convertido en el símbolo de uno de los ‘lados oscuros’ de las energías renovables en todo el mundo.

Solamente cuatro países de Europa han prohibido los vertederos: Alemania, Austria, los Países Bajos y Finlandia. La ‘voz’ de la industria eólica europea ha pedido la prohibición de los vertederos, en toda Europa, para 2025.

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"No queremos que estas palas acaben en los vertederos. Es cierto que las palas no son tóxicas y que, técnicamente, son seguras para los vertederos. Pero, es un desperdicio de recursos valiosos. Y, resulta incompatible, con el compromiso que tiene la industria eólica con la circularidad total, que depositemos los residuos de las palas en los vertederos", explica Giles Dickson, director ejecutivo de WindEurope.

Hoy en día se puede contar con los dedos de las manos el número de instalaciones capaces de reciclar palas eólicas en Europa. Las tecnologías aún no están totalmente desarrolladas ni disponibles a escala industrial. Una empresa emergente española recibe palas de Francia, Portugal y el norte de África. En la compañía aseguran que, para finales de 2021, podrán reciclar 1 500 palas al año.

"Somos capaces de gasificar, de eliminar toda la materia orgánica que está presente en estos materiales, de forma que, al final, obtenemos la fibra de vidrio y, lo que es más importante, la fibra de carbono, también limpia, para volver a utilizarla de nuevo. Estamos trabajando con las empresas más pioneras o más punteras, en sectores tan diversos como el sector cerámico, el sector de la construcción o el sector del transporte, incluyendo automoción y aeronáutica", asegura David Romero, director de Operaciones de Reciclalia.

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El sector de la energía eólica cree que la petición de prohibir los vertederos en toda la UE acelerará la ampliación de las tecnologías de reciclaje, pero también el mercado de la demanda de materiales reciclados. Se están realizando esfuerzos para mejorar la sostenibilidad en toda la cadena de valor, desde el diseño hasta la fabricación. Como ocurre con el gigante eólico danés Vestas. El objetivo final es lograr una pala 100 % reciclable.

"Hoy en día, nuestras palas son reciclables en un 42 % o un 43 %, aproximadamente. Así que, aún queda camino por recorrer. Pero, si lo que se pregunta es: cuándo alcanzaremos ese 100 %... creo que aún tardaremos un tiempo", señala Lisa Ekstrand, directora de Sostenibilidad de Vestas.

La industria se dirige hacia el aumento de la producción, la eficiencia y la circularidad. Pero, qué ocurre si damos un paso atrás y nos preguntamos: ¿cuánta energía necesitaremos producir realmente en un futuro próximo y cómo? Esto es lo que indaga el Laboratorio parisino de las ‘Energías del Mañana’. Las respuestas han empezado a llegar a través de estos peces.

"Siempre imaginamos que la producción de energía debe hacerse con el mejor rendimiento, la mejor eficiencia o, por el contrario, con la mayor potencia posible. Pero, en realidad, esto no es lo que hace la naturaleza. La naturaleza, por ejemplo, cuando nos movemos, trata de minimizar la producción de residuos. Es decir, un animal, cuando se mueve, pretende estar lo menos cansado posible, al final del día", declara Éric Herbert, profesor asistente del Laboratorio Interdisciplinario de las ‘Energías del Mañana’.

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"Así que, los puntos de funcionamiento en los que podemos pensar para un sistema de producción de energía se basan en tratar de reducir el consumo de energía, intentando hacer concesiones sobre el propio consumo, o imaginando cómo organizar la vida colectiva de una manera diferente", añade Éric Herbert.

Reducir los residuos podría ser, entonces, el parámetro más destacado para tratar de encontrar un mejor equilibrio entre el medio ambiente, las necesidades de las personas, la tecnología y la economía.

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