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El consumo de cemento en España podría recuperar niveles prepandémicos a fin de 2021

El consumo de cemento en España podría recuperar niveles prepandémicos a fin de 2021
El consumo de cemento en España podría recuperar niveles prepandémicos a fin de 2021   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
Por Reuters

30 sep – El consumo de cemento ha aumentado un 13% en los ocho primeros meses del año, según la agrupación de fabricantes Oficemen, que ha revisado sus previsiones al alza para pronosticar ahora un crecimiento de aproximadamente un 9% a finales de 2021 respecto al año anterior.

La comparación con el año 2020 está distorsionada por la pandemia de COVID-19, que paralizó en gran medida la construcción y la actividad económica. Frente a las cifras de 2019, el consumo de cemento cayó en enero-agosto un 2%.

Aun así, las tendencias observadas por Oficemen parecen apuntar a una recuperación de los niveles prepandémicos al acabar el año.

“Confiamos en que este impulso de los últimos meses nos lleve a ir consolidando poco a poco una nueva etapa y acercarnos a países de nuestro entorno, como Portugal o Alemania, donde el consumo de cemento per cápita sigue siendo mayor”, comentó en un comunicado el presidente de Oficemen, José Manuel Cascajero.

Además de fijar un objetivo de 14,6 millones de toneladas para finales del ejercicio 2021, la asociación prevé alcanzar 15 millones de toneladas para el año 2022, gracias al repunte de la construcción de obra pública en España, que vuelve a ser la principal consumidora de cemento.

“Si se cumplen estos indicadores económicos, en 2022 el consumo de cemento podría crecer en una horquilla de entre un 3 y un 5%, hasta alcanzar los 15 millones de toneladas, un volumen que cobra valor si tenemos en cuenta que se convertiría en el mejor registro de la última década”, añadió Cascajero.

Oficemen advierte que la exportación de cemento, que ha registrado una caída del 10,6% en agosto, podría continuar atravesando dificultades en los próximos meses, ya que el aumento de los costes de la energía y de las emisiones de CO2, generan una pérdida de competitividad frente a otros países exportadores.