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Xi dice que China alcanzará la "prosperidad común" en torno a 2050

China's Xi to snub COP26, UK PM Johnson told - The Times
China's Xi to snub COP26, UK PM Johnson told - The Times   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
Por Reuters

PEKÍN, 15 oct -El presidente de China, Xi Jinping, advirtió del peligro de que el Gobierno se exceda en sus promesas de bienestar social, en el marco de su empeño por alcanzar la “prosperidad común” a mediados de siglo, al tiempo que exigió avances en el tan esperado impuesto sobre la propiedad, que podría contribuir a reducir las diferencias de riqueza.

China, que sigue siendo un país nominalmente socialista, se ha comprometido a reducir la desigualdad tras años de crecimiento vertiginoso, al tiempo que insiste en que la gente debe seguir trabajando duro para crear riqueza.

En un artículo publicado el viernes por la agencia oficial de noticias Xinhua en la revista del Partido Comunista, Qiushi, Xi también pidió a China que “avance vigorosamente y de forma constante” en la legislación de un impuesto sobre la propiedad.

China lleva más de una década estudiando un impuesto de este tipo, pero se enfrenta a la resistencia de las partes interesadas, incluidos los propios Gobiernos locales, que temen que erosione el valor de los inmuebles o desencadene una fuerte caída en los mercados financieros.

Este impuesto podría frenar la especulación desenfrenada en el mercado de la vivienda, que actualmente se encuentra bajo lupa en el escenario mundial por la crisis de deuda de la promotora inmobiliaria China Evergrande Group.

Xi también advirtió del peligro de que el Gobierno haga demasiadas promesas en materia de bienestar social, en medio de un impulso para lograr lo que denominó “prosperidad común” a mediados de siglo.

La “prosperidad común” es una campaña para reducir la brecha entre ricos y pobres. Ha supuesto una oleada de medidas reguladoras contra los excesos en sectores como la tecnología y la enseñanza privada.

China se convirtió en una potencia económica tras las reformas realizadas el siglo pasado bajo una política híbrida de “socialismo con características chinas”, pero también profundizó la desigualdad, especialmente entre las zonas urbanas y rurales, una brecha que amenaza la estabilidad social.

La brecha entre los ingresos y el consumo de la población debe reducirse a un “rango razonable” para mediados de siglo, dijo Xi.

Sin embargo, Xi también dijo que el Gobierno no debía hacer promesas que no pudiera cumplir y evitar la “trampa” del “bienestarismo” y ayudar a los perezosos.

Aunque que la “osificación” de las clases sociales debería prevenirse, también debería evitarse el “quedarse tumbado”, una actitud adoptada por la juventud china que abraza la pasividad y el alejamiento de la intensa competitividad característica de la segunda economía del mundo.

“Debido a sus sistemas sociales, algunos países desarrollados no han resuelto el problema de la prosperidad común, y la disparidad entre ricos y pobres se ha hecho cada vez más grave”, dijo Xi.

También dijo que los salarios de los funcionarios civiles de bajo rango y de los trabajadores de empresas estatales deberían aumentarse.