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Las solicitudes semanales de subsidios por desempleo en EEUU caen a su menor nivel desde 1969

Las solicitudes semanales de subsidios por desempleo en EEUU caen a su menor nivel desde 1969
Las solicitudes semanales de subsidios por desempleo en EEUU caen a su menor nivel desde 1969   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
Por Reuters

WASHINGTON, 9 dic – El número de estadounidenses que presentó nuevas solicitudes de subsidios por desempleo cayó la semana pasada a su nivel más bajo en más de 52 años, debido a que las condiciones del mercado laboral siguieron ajustándose en medio de una aguda escasez de trabajadores.

Las solicitudes iniciales de subsidios estatales por desempleo cayeron en 43.000, hasta una cifra desestacionalizada de 184.000, en la semana terminada el 4 de diciembre, informó el jueves el Departamento del Trabajo. Sin embargo, la caída al nivel más bajo desde septiembre de 1969 fue probablemente exagerada por las dificultades para ajustar los datos a las fluctuaciones estacionales.

Economistas encuestados por Reuters habían previsto 215.000 solicitudes para la última semana. Las solicitudes han disminuido desde un máximo histórico de 6,149 millones a principios de abril de 2020.

Las solicitudes suelen aumentar a medida que el clima se vuelve más frío, pero los economistas dicen que es poco probable que este patrón estacional se mantenga debido a lo ajustado del mercado laboral.

A fines de octubre, había 11 millones de puestos de trabajo disponibles, lo que hace que los empresarios se muestren reacios a despedir trabajadores.

“La volatilidad debida a los patrones estacionales hará que los datos de solicitudes de subsidio de desempleo sean difíciles de interpretar en las próximas semanas”, dijo Veronica Clark, economista de Citigroup en Nueva York.

No obstante, los datos de las solicitudes son coherentes con otros informes sobre el gasto de los consumidores y la actividad de las industrias manufactureras y de servicios que han sugerido que la economía estaba recuperando impulso en el cuarto trimestre, tras una pausa en el periodo julio-septiembre.

Pero la propagación de la variante ómicron del COVID-19 supone un riesgo para las perspectivas económicas. Aunque se sabe poco sobre el impacto de la nueva variante, es probable que se produzca una cierta ralentización de la contratación y de la demanda de servicios, basándose en la experiencia con la variante delta, que fue responsable del ritmo de crecimiento económico más lento en más de un año el trimestre pasado.