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La cumbre entre la Unión Europea y la Unión Africana termina con nota positiva

Por Euronews
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La cumbre entre la Unión Europea y la Unión Africana termina con nota positiva
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Tras dos días de intensos debates, la cumbre entre la Unión Europea y la Unión Africana terminó con una nota positiva. Los líderes políticos hablaron de una asociación renovada y se anunciaron importantes inversiones. Sin embargo, queda por ver qué impacto concreto tendrá esta cumbre para la población de Europa y África.

Una visión conjunta para 2030 basada en el respeto mutuo y la igualdad. Ese es el objetivo de las 70 delegaciones diplomáticas reunidas en Bruselas. Esto, para la Unión Africana, requiere un cambio fundamental en la relación entre África y Europa.

"Necesitamos aportar un nuevo estado de ánimo a las relaciones euroafricanas, cimentado en una verdadera visión de cooperación, y no solamente en una asociación basada en la ayuda", declara Macky Sall, presidente de Senegal y de la Unión Africana.

Este objetivo es compartido por la presidenta de la Comisión Europea, que ha anunciado un importante plan de inversiones para África, para los próximos 7 años.

"El primer plan regional en el marco de nuestra gran estrategia de inversión global es el plan África-Europa, que contempla más de 150 000 millones de euros de inversión", afirma Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

Todavía no está claro cómo se movilizarán estos fondos, pero la UE asegura que ayudarán a financiar la transición ecológica, el empleo y la educación. Otro gran ámbito de inversión es el sector digital. Con apenas el 25% de la población africana conectada a Internet, muchos Gobiernos, entre ellos el de la República Democrática del Congo, ya están abordando los obstáculos que se presentan en el camino de la economía digital.

"Tenemos un problema debido al cual es indispensable regular la actividad digital en el continente. Se trata de contar con normas claras que establezcan las condiciones de acceso. El segundo contratiempo con el que nos encontramos es el que respecta al contenido. Es necesario que las aplicaciones que se desarrollen en el ámbito de la informática respondan a las necesidades de los usuarios", señala Désiré Cashmir Eberande Kolongele, ministro de Economía Digital de la República Democrática del Congo.

Para lograr este futuro digital, la República Democrática del Congo planea establecer un impuesto internacional a los gigantes de la tecnología, y prácticas comerciales justas con sus socios.

"Hay mucho capital humano, mucha gente joven viviendo allí, mujeres emprendedoras, y una destacada fuerza femenina de trabajo, en la economía africana, en lo que respecta a innovación y tecnología. Y la Unión Europea debería ser un socio comercial destacado del continente africano", indica Samira Rafaela, diputada del partido Renew Europe en el Parlamento Europeo.

El ministro de Finanzas de la República Democrática del Congo firmó, en Bruselas, un acuerdo con una empresa consultora y con la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD). En virtud de este convenio, se destinarán 600 000 euros a la elaboración de un plan nacional de desarrollo de infraestructuras digitales.

"Se trata de definir una política, definir un marco en el que las inversiones públicas, como las de la Agencia Francesa de Desarrollo o las de otros actores, sobre todo los inversores privados, podrán establecerse de forma ordenada", explica Rémy Rioux, director general de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD).

La transformación digital, insiste el Gobierno congoleño, es vital para modernizar la economía del país africano; especialmente en áreas como la agricultura.

"El objetivo del Gobierno es hacer que la agricultura y la agroindustria vuelvan a ocupar su lugar. Y, para ello, son necesarios agricultores, pequeños o grandes labradores, que utilicen métodos y medios modernos para reforzar su productividad", declara Nicolas Kazadi, ministro de Finanzas de la República Democrática del Congo.

Crear sistemas agroalimentarios sostenibles es una de las principales preocupaciones en muchas partes de África. Otro problema acuciante, profundamente interconectado con la agricultura, es el cambio climático. Con su rico ecosistema, el país africano puede desempeñar un papel destacado en esta batalla mundial.

"Sabemos que tenemos un gran potencial, al menos medioambiental, para responder a estas amenazas y mantener el calentamiento global en el objetivo de 1,5 grados centígrados", afirma Jean-Michel Sama Lukonde, primer ministro de la República Democrática del Congo.

Europa y África están de acuerdo en la necesidad de luchar unidas contra el cambio climático. Pero, hay otro tema importante en el que, todavía, no han encontrado un terreno común: la COVID-19.

Solamente el 11% de la población africana está totalmente vacunada contra el virus. Los líderes africanos han acusado a los europeos de acaparar dosis de vacunas. El principal punto de discordia es la negativa de la Unión Europea a liberar las patentes de las vacunas y otros medicamentos.

"Estamos hablando de la vida de millones de personas, de cientos de millones de ciudadanos; y no de la rentabilidad de unas pocas empresas", declara Cyril Ramaphosa, presidente de Sudáfrica.

Los líderes de ambos continentes afirman que seguirán trabajando juntos en los próximos meses, para encontrar una solución sobre las vacunas contra el coronavirus.

A pesar de estas diferencias, las delegaciones de uno y otro continente salieron de la cumbre satisfechas y comprometidas en lograr una mejor asociación. Un vínculo que será cada vez más necesario para superar los desafíos del presente y del futuro.