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El gasto de los consumidores estadounidenses y la inflación subyacente se desaceleran

El gasto de los consumidores estadounidenses y la inflación subyacente se desaceleran
El gasto de los consumidores estadounidenses y la inflación subyacente se desaceleran   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022
Por Reuters

Por Lucia Mutikani

WASHINGTON, 30 jun – El gasto de los consumidores estadounidenses aumentó menos de lo previsto en mayo, ya que los vehículos de motor siguieron siendo escasos y el aumento de precios obligó a recortar compras de otros bienes, otra señal de que el repunte del crecimiento a principios del segundo trimestre estaba perdiendo fuerza.

Aunque el informe del Departamento de Comercio del jueves sugirió que la inflación probablemente tocó techo, las presiones sobre los precios seguían siendo lo suficientemente fuertes como para que la Reserva Federal mantuviera su agresiva senda de endurecimiento de la política monetaria. No obstante, el enfriamiento de la demanda será probablemente bienvenido por las autoridades del banco central estadounidense.

El aumento de las tasas de interés y las estrictas condiciones financieras están avivando el temor a una recesión, pero los datos económicos generales apuntan hasta ahora a un crecimiento moderado. Las nuevas solicitudes de subsidio de desempleo siguieron bajando la semana pasada, pese a los despidos en los sectores tecnológico y de la vivienda, según mostraron otros datos el jueves.

“La Fed aún no ha ganado la guerra a la inflación, pero hay señales algo alentadoras de que la economía se está desacelerando”, dijo Christopher Rupkey, de FWDBONDS en Nueva York. “Pese a los temores de recesión del mercado, los despidos no han alcanzado niveles lo suficientemente altos como para afirmar que la economía se dirige por el precipicio hacia las profundidades de la recesión”.

El gasto de los consumidores, que representa más de dos tercios de la actividad económica estadounidense, aumentó un 0,2% el mes pasado, la menor subida en cinco meses. Los datos de abril fueron revisados a la baja para mostrar que los desembolsos aumentaron un 0,6% en lugar del 0,9% informado con anterioridad.

El gasto en bienes destinados a durar tres años o más disminuyó un 3,2%, arrastrado por los vehículos de motor. También disminuyeron las compras de mobiliario y equipo doméstico duradero, así como las de bienes y vehículos de recreo. Esto compensó de forma parcial el alza del 0,7% en los servicios, impulsado por la vivienda y los servicios públicos, la asistencia sanitaria y los viajes internacionales.

Economistas encuestados por Reuters habían previsto que el gasto del consumidor aumentara un 0,4%. El informe se unió a los datos de construcción de viviendas, permisos de construcción y producción manufacturera para sugerir que la economía lucha por ganar altura después de que el Producto Interno Bruto cayera a una tasa anualizada del 1,6% en el primer trimestre.

El Departamento de Comercio revisó el miércoles al alza el ritmo de acumulación de inventarios en el trimestre enero-marzo, con un aumento en los almacenes de mercancías generales.

La inflación mantuvo su tendencia alcista en mayo. El índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE) subió un 0,6% el mes pasado, tras ganar un 0,2% en abril. En los 12 meses transcurridos hasta mayo, el índice PCE subió un 6,3%, tras avanzar el mismo margen en abril. Este aumento se debió al incremento de los precios de los bienes y servicios.

No obstante, las presiones de los precios subyacentes están empezando a disminuir, aunque siguen siendo fuertes. Excluyendo los componentes volátiles de los alimentos y la energía, el índice PCE avanzó un 0,3% por cuarto mes consecutivo.

El índice PCE subyacente aumentó un 4,7% interanual en mayo, el menor incremento desde el pasado noviembre, tras mejorar un 4,9% en abril.

El gasto de los consumidores sigue apoyándose en un mercado laboral ajustado. Los salarios aumentaron un 0,5% en mayo, contribuyendo a la subida del 0,5% de la renta personal.

Aunque el crecimiento del empleo se está desacelerando, la demanda de mano de obra sigue fuerte, con 11,4 millones de puestos de trabajo vacantes a finales de abril.

Un informe separado del Departamento de Trabajo mostró el jueves que las solicitudes iniciales de subsidios de desempleo estatales cayeron en 2.000, hasta una cifra desestacionalizada de 231.000, en la semana terminada el 25 de junio.