Inversores ven polarización y planes fiscales como riesgos clave tras disturbios en Brasil

Inversores ven polarización y planes fiscales como riesgos clave tras disturbios en Brasil
Inversores ven polarización y planes fiscales como riesgos clave tras disturbios en Brasil   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2023
Por Reuters

Por Jorgelina do Rosario y Rodrigo Campos

LONDRES/NUEVA YORK, 10 ene – Las hordas de partidarios del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro que invadieron los principales edificios gubernamentales en la capital fueron un baño de realidad para los inversores en la mayor economía de América Latina.

Las transiciones pacíficas del poder han seguido a las elecciones desde el final de la dictadura militar en 1985, pero la polarización política de Brasil se está agravando y será un reto para el recién asumido presidente Luiz Inácio Lula Da Silva después de su estrecha victoria en octubre.

“Desconcertante para los inversores” es como el gestor de carteras Samy Muaddi de T. Rowe Price describió los acontecimientos en Brasilia el domingo, cuando los partidarios de Bolsonaro invadieron y vandalizaron los edificios del Congreso, el palacio presidencial y el Tribunal Supremo.

“Es probable que se trate de un asunto temporal y los resultados de la inversión estarán determinados por la trayectoria de la política económica del gobierno Lula y las condiciones financieras globales más amplias”, dijo Muaddi.

Lejos de ignorar los retos que enfrenta Lula para controlar los riesgos de este choque, los inversores y analistas dijeron, sin embargo, que el foco sigue estando en las cuestiones fiscales a la hora de evaluar el nuevo Gobierno en el largo plazo.

“Lula trabajará para unificar una coalición en el Congreso para aprobar leyes, pero tendrá cuidado de no perjudicar su popularidad con medidas fiscales impopulares, retrasando potencialmente el cronograma para anunciar medidas de ajuste fiscal”, dijo a Reuters Katrina Butt, economista senior para América Latina de AllianceBernstein LP en Nueva York.

Butt dijo que una menor inflación podría permitir al banco central comenzar a recortar las tasas en el segundo semestre del año, impulsando aún más la economía, “pero esto también está conectado con el nuevo marco fiscal. Si los nuevos parámetros son considerados débiles por el mercado, podría renovar el temor al dominio fiscal y evitar que el BCB flexibilice”.

Las discusiones sobre el nuevo marco fiscal son clave bajo la administración de Lula, después de que los responsables de la política monetaria hayan destacado los riesgos inflacionistas derivados de la propuesta de gasto de 168.000 millones de reales (32.000 millones de dólares) del presidente electo de izquierdas para cumplir promesas de campaña.

“Debido a la rápida respuesta del Gobierno, el impacto en el mercado ha sido limitado”, escribió en una nota Elizabeth Johnson, directora gerente de investigación de Brasil en TS Lombard, añadiendo que la violencia del fin de semana “podría bajar la presión sobre Lula para presentar un plan económico en las próximas semanas y también ralentizar la agenda de reformas”.

DIVISIONES POLÍTICAS

El impacto a corto plazo en los mercados parece contenido. El real llegó a caer hasta un 1,6%, pero recuperó la mayor parte de las pérdidas; las acciones subieron tras una baja inicial, mientras que los swaps de incumplimiento crediticio se mantuvieron estables en líneas generales.

Brasil no es ajeno a la agitación política, aunque su economía expuesta a las materias primas y la firme gestión del gobernador del banco central, Roberto Campos Neto, lo convirtieron el año pasado en uno de los países favoritos de los gestores de activos de los mercados emergentes.

Los acreedores estarán atentos a la dinámica política y social en las próximas semanas, según Alberto Ramos, economista jefe para América Latina de Goldman Sachs Group Inc.

“Las violentas manifestaciones atestiguan la profunda polarización social y política antes y después de las elecciones”, dijo Ramos a Reuters. “El ambiente político inestable y profundamente dividido y la alta tensión social relacionada mantienen altas las primas de riesgo y podrían socavar la gobernabilidad general”.

El diferencial de la deuda brasileña en divisa fuerte respecto a los bonos del Tesoro estadounidense se amplió el lunes a 262 puntos básicos, alejándose aún más de los niveles regulares previos a la pandemia que alcanzó a principios de diciembre.

Se mantiene, sin embargo, en una tendencia a la baja desde el máximo de casi 390 puntos básicos de 2022.

Una oposición movilizada con “potencial para volverse violenta” es la principal conclusión de las protestas del domingo para la asesoría de riesgo político Eurasia Group.

La tensión social podría aumentar si el Gobierno de Lula pierde apoyo popular en un contexto de mayores dificultades económicas, según el informe dirigido por Christopher Garman, director gerente de Eurasia para América.

Soldados brasileños apoyados por la policía desmantelaron el lunes un campamento de partidarios de Bolsonaro. Lula prometió llevar ante la justicia a los responsables de la violencia, después de que los manifestantes rompieron ventanas y muebles, destruyeron obras de arte y robaron armas y artefactos.

“La desaceleración del crecimiento, la política monetaria restrictiva, el desempleo obstinadamente alto y un débil equilibrio fiscal sirven para limitar la gama de opciones políticas disponibles para el Gobierno en los próximos trimestres”, dijo Jared Lou, gerente de cartera de William Blair Investment Management.