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Plácido Domingo: una leyenda de la ópera

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Plácido Domingo: una leyenda de la ópera

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Plácido Domingo no puede vivir fuera del escenario.

El gran tenor español no es un extraño en la Royal Ópera House de Londres. Ha cantando en este prestigioso lugar en muchas ocasiones y está considerado como una de las voces más versátiles de todo el mundo.

Hemos entrevistado a la leyenda en la capital británica, y hemos conocido los detalles de una vida apasionante.

El tenor de 69 años ha decidido cambiar de registro y se ha transformado en barítono para interpretar al Duque de Genova, Simon Boccanegra, en la ópera del mismo nombre.

Plácido Domingo nos cuenta sus impresiones: “Toda su vida tuvo generó un entusiasmo juvenil, fue el heroe, el amante, el artista y al final Boccanegra se convirtió en un gobernante muy maduro.”

Tras más de medio siglo en el escenario, Plácido Domingo ha vivido experiencias inolvidables. Algunas las recuerda como si hubieran pasado ayer.

En su primera época, actuó como un joven amante que tenía que bajar al escenario mediante una cuerda.

“Estaba allí arriba y calculé mal en el momento de coger la cuerda. Pensé que podría aguantar colgado de la barra de metal. Aunque tenía fuerza para mantenemer, no estaba acostumbrado a estar así colgado; en lugar de hacer una elegante aparición como amante deslizándome por la cuerda, tuve que gritar: “¡¡¡Bajadme de aquí!!!”

Ahora disfruta instruyendo a las nuevas generaciones, transmitiéndoles sus experiencias y conocimientos.

Para eso creó Operalia en 1993, un concurso en el que dirige a los candidatos durante las diferentes pruebas.

“Es fantástico ver cuánto talento hay y todo lo que se puede hacer para ayudarles, para guiarles, para hacer que piensen de una forma positiva y para trasladarles lo que yo aprendí de otras generaciones.”

Sus últimas experiencias le han convertido en una persona más reflexiva. El año no pudo comenzar peor. Le diagnosticaron un cáncer que ya ha superado y que le hizo valorar aún más a su familia, especialmente a sus nietos.

“Quiero verles crecer, quiero ayudarles si alguno quiere dedicarse a cantar, para lo que ya les he dado algunas indicaciones. Es maravilloso estar sano para disfrutar de tus nietos. Es lo más importante”

La familia es importante, pero Plácido Domingo no puede esperar para volver a las tablas. Sigue cantando, y dirigiendo, y también trabajando como gerente de ópera en Los Ángeles y Washington. La palabra “retirada” no entra en su vocabulario.

“No tengo ninguna prisa por retirarme. Es un trabajo que verdaderamente te recompensa y, como he dicho siempre, es un privilegio regalar paz a la gente, darles algo que toque su alma…¿Por qué debería dejarlo?”

“Es pasión. Todo lo se hace en la vida, hay que hacerlo con pasión.”

Durante esta noticia, han podido escuchar estractos de la ópera de Giuseppe Verdi “Simon Boccanegra” y de “Sansón y Dalila” de Camille Saint-Saëns.