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El aprendiz se convierte maestro

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El aprendiz se convierte maestro

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En La Scala de Milán, Daniel Barenboim, ha mostrado sus grandes dotes de artista para tocar con la Orquesta Filarmónica, los conciertos para piano de Franz Liszt, coincidiendo con el bicentenario de su nacimiento.

Música ha podido grabar el ensayo y el concierto, todo bajo la batuta del virtuoso y joven director, Omer Meir Wellber.

Su admiración por el maestro Barenboim, que data de su niñez, es infinita: “Recuerdo a Barenboim desde pequeño, me acuerdo de cuando mi familia, incluso, planificaba los viajes a Europa en función de los conciertos ¡“Vamos a París porque Barenboim actúa allí… vamos a Múnich”!

“Llegar a ser su asistente, y ahora mucho más, tener la oportunidad de estar junto a alguien como él, es algo que te cambia la vida completamente. Y hablo no solo a nivel musical, también de política y de tantas otras cosas”, explica Omer Meir Wellber.

“Tener un maestro marca las diferencias ¡Es muy generoso! Siendo su asistente puedes hacer de todo: estudiar, aprender… te dedica mucho tiempo”, dice el director israelí.

“Esta muy bien ser su discípulo, pero al final eres tú el que se planta delante de la orquesta. Ahora, en esta ocasión, es incluso mejor: soy el que está ante la orquesta pero él también actúa conmigo, puede darme consejos, y puede decirme algo que cambia la ejecución de la pieza totalmente ¡Es maravilloso! Solo hay que escuchar y aprender”.

Omer Meir Wellber explica: “Soy un privilegiado al intentar que él y la orquesta interactúen tanto como sea posible. Aunque multitud de cosas suceden de forma espontánea, ya que en el momento en el que el pianista empieza a tocar, sientes de inmediato una especie de impulso que modifica el ritmo de la orquesta, porque todos se escuchan y se ven”.

“Por otra parte, pienso además que hay que crear aquí una determinada atmósfera, dar un impulso allá… o esto suena demasiado…”.

“Quiero que él se sienta, en la medida en la que sea posible, que toda la orquesta toca en un ambiente homogéneo, porque él siempre repite: “tenemos que pensar lo mismo, no importa lo que hace cada uno, pensamos y sentimos lo mismo y perseguimos un mismo objetivo”.

“Yo todavía no he alcanzado este nivel, él si, obviamente, pero al menos lo estoy intentando”, concluye Meir Wellber.

En esta información pueden escuchar extractos del Concierto para piano nº2 de Franz Liszt.