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El diálogo de civilizaciones es protagonista en Bakú

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El diálogo de civilizaciones es protagonista en Bakú

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¿Debemos ver nuestro mundo como un hostil choque de civilizaciones o por el contrario existe un diálogo y un entendimiento posibles?

Azerbaiyán se ve así misma como un éxito del multiculturalismo: aquí las religiones conviven en paz mientras en Europa se lucha por comprender si los esfuerzos por crear una sociedad diversa han llegado a un callejón sin salida.

“Probablemente es ir muy lejos decir que han fracasado, pero es verdad que ha habido una actitud muy romántica e inocente hacia el multiculturalismo. En vez de verlo como una oportunidad, los gobiernos y sociedades han olivdado reivindicar y defender sus propios valores”, explica Karl-Eric Norrman, Secretario General del Parlamento Cultural Europeo.

La necesidad de este diálogo intercultural es lo que ha reunido a expertos de todo el mundo en Bakú. Gobiernos y ONGs quieren establecer un intercambio cultural y crear valores compartidos.

“Los retos de la sociedad de hoy son muchos. Retos que en algunos lugares crean discriminación, desempleo, desigualdad, guetos y una resistencia quizás a entender los principios básicos de la convivencia. Y ese es el reto mayor, encontrar unos principios comunes, valores comunes, y un modo de entendernos para vivir en armonía en todo el mundo”, afirma Robert Palmer, Director Cultural del Consejo de Europa.

Lejos de vivir en armonía, los últimos años han presenciado un aumento de la violencia. Esto, según varios asistentes, se debe a que los líderes religiosos y políticos no han promovido lo suficiente el diálogo.

“Para combatir todo tipo de extremismos, no importa de donde vengan, y trabajar en los principios comunes que tenemos todos los seres humanos: creo que tendríamos que difundir este mensaje en los colegios, en los medios, en los foros culturares. También en los discursos religiosos de sinagogas, iglesias y mezquitas, por todas partes. Creo que al final lo conseguiremos”, asegura, Abdulaziz Othman Altaijri, director general de la ISESCO (Organización Educativa, Científica y Cultural Islámica).

“Empezamos enseñando a nuestros hijos. Enseñándoles a respetar a los demás. Esta tarea la llevan a cabo muchas veces las mujeres y luego la escuela. Los políticos también juegan un papel importante. Los buenos políticos nadan a contarcorriente, no se dejan llevar por ella. En vez de aprobar políticas xenófobas hay que ser más abiertos, al contrario de lo que hacemos ahora en Europa, con excepción de este foro en Bakú, remarca Nathalie Goulet, miembro del Senado francés.

Otro de los temas que se pondrán encima de la mesa será el papel de la mujer en la sociedad. Un lugar idóneo dado que Azerbayán fue uno de los primeros países – y el primer musulmán -en dar a las mujeres el derecho.

“En Azebaiyán las mujeres están representadas en todos los estratos: en ciencia, política, medicina, educación. Creo que en ese sentido, como en otros, Azerbayán es un buen ejemplo”, subraya Meribah Aliyeva, presidenta de la Fundación Heydar Aliyev.

“Hablamos de diálogo de civilizaciones, pero también la llamada a la revolución y al cambio en los países árabes. La verdadera prueba será comprobar si el cambio se aplica a toda la sociedad o solo a los hombres y no a las mujeres. Esperamos que este foro sirva para hablar de este asunto y mostrar que los derechos de las mujeres son esenciales para que haya libertad en el mundo árabe”, remarca Anne-Marie Lizin, portavoz honorífica del senado belga.

¿La cuestión del género puede convertirse en una cuestión central en el diálogo intercultural? Los delegados de las organizaciones islámicas están de acuerdo.

“No podemos caminar con una pierna solamente, necesitamos las dos. Hombres y mujeres tienen que tener los mismos derechos para poder construir una sociedad, todos somos seres humanos”, dice Abdulaziz Othman Altaijri.

Aunque las acciones hablan mejor que las palabras, solamente el estar abierto al diálogo puede ser un primer paso.