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Los espíritus de la Perla de Siberia, Baikal

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Los espíritus de la Perla de Siberia, Baikal

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En el sudeste de Siberia se encuentra una maravilla de la naturaleza, el Lago Baikal. Es tan grande y profundo que sus vecinos lo llaman mar. Pero sus aguas son puras y frescas y una quinta parte del agua dulce del planeta la podemos encontrar aquí.

La llamada “Perla de Siberia” es el hábitat de una flora y fauna sin ingual. Dos tercios de las especies que allí viven no se encuentran en ningún otro lugar. A pesar de las amenazas como el turismo, el lago conserva su pureza salvaje.

“Recibimos a unos 30.000 visitantes al año. Muchos de ellos vienen porque es bastante salvaje y porque la mayoría de nuestras infraestructuras turísticas no están muy desarrolladas. Todo el mundo encuentra algo especial en Baikal, algo personal. Algunos vienen para admirar su paisaje único, otros vienen a pescar o a relajarse con la familia, otros son científicos. Cada persona tiene un motivo para venir”, apunta el director del parque nacional, Mikhail Ovdin.

Antes de acercarse a la orilla, el viajero debe pasar por uno de los santuarios del bosque y calmar a los espíritus guardianes del lago, entregando pescado, leche y vino.

El chamanismo que practica el pueblo buriato se asienta en la existencia de espíritus buenos y malignos. En sus rituales, los chamanes entran en un estado de trance en el que comunican con los espíritus y sirven de guía por el mundo sobrenatural.

“El chamanismo es la creencia tradicional del pueblo buriato. Una tradición que nuestros ancestros nos legaron desde tiempos inmemoriales y que espero que nuestros hijos sigan manteniendo después de nuestra muerte. Baikal es uno de los lugares sagrados para los chamanes siberianos. La naturaleza y el espíritu del lago están llenos de una energía que une a las personas y a sus descendientes con la fuerza global del universo, de la tierra y de la gente”, decía el jefe de una asociacion de chamanismo.

El lago sagrado, que es tan grande como Bélgica, está helado en invierno. Algunos trozos de hielo se mantienen hasta final de marzo y la mayor parte de la zona es fresca durante casi todo el año, lo que beneficia a la flora y fauna del lugar.

El lago está situado en una zona volcánica, las pozas de agua caliente se encuentran alrededor de la orilla y contrastan con las frías aguas de Baikal.

La tranquilidad “zen” del lugar nos lleva a la segunda religión del pueblo Buriato, el budismo tibetano.

Una religión que convive con el chamanismo y la religión católica en toda la república de Buriatia y en su capital Ulan-Ude.

“De vez en cuando hay algunos conflictos entre los seguidores del chamanismo y los budistas. Pero son sobre todo entre los líderes, al pueblo le da igual. Para ellos, crean en lo que crean, lo que les importa es vivir en armonía”, contaba Anatoliy Zhalsarayev, experto en religión.

Los ritos ancestrales y las viejas tradiciones han moldeado el budismo que llegó al lago en el siglo XVII. Los budistas de hoy veneran la pureza de una naturaleza que consideran sagrada para la humanidad.

“En la próxima edición descubriremos el Volga. El rio más grande de Europa ocupa un lugar especial en la historia y cultura de Rusia. Viajen con nosotros al Volga en dos semanas en “Russian Life”, Denis Loktev, Euronews.