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Foro de Mujeres de Deauville

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Foro de Mujeres de Deauville

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Con un “Y si…” condicional se ha desarrollado en Francia la séptima edición del Foro de Mujeres de Deauville, una iniciativa privada que deja entrever nuevas posibilidades de promoción social para las mujeres.

1400 participantes de 80 países es el nuevo record de este foro.

¿Y si las mujeres lograran romper ese famoso techo de cristal que les impide alcanzar sus metas profesionales?

Hoy dia, los consejos de administración de las grandes empresas europeas apenas cuentan con una mujer entre sus filas. En el 97% de los casos el Director de la empresa es un hombre.

Sin embargo, un 60% de los diplomados en el mercado de trabajo son mujeres.

Invitada a Deauville, Viviane Reding, vice-presidenta de la Comisión Europea de Justicia, ha vuelto a dar con el puño en la mesa.

“Está demostrado que cuando las mujeres dirigen la gestión de una empresa consiguen mayores ganancias. Les damos hasta marzo del año que viene para que las empresas aprovechen este talento de forma libre y sin presiones políticas. Si de aquí a entonces no cambia nada tendremos que imponer una legislación europea a base de cuotas.”

Esta normativa ya ha sido aceptada en cinco estados miembros que imponen cuotas del 30% al 40% de mujeres que deben formar parte de los consejos de administración de las grandes empresas.

Brigitte Grésy escribió un informe sobre la paridad entre hombre y mujer que inspiró la ley promulgada en Francia el pasado mes de julio. Objetivo : 40% de mujeres en los consejos de administración de empresas con más de 500 empleados de aquí al año 2017.

Brigitte Grésy asegura que : “La política de cuotas sirve para abrir puertas. Luego que gane el mejor. Hay un movimiento de profesionalización de la profesión que es muy interesante. Es decir, que a partir del momento en el que entran mujeres, el consejo de administración se pregunta si serán competentes y entonces se abren una serie de formaciones, cursos y asociaciones que van a servir tanto a hombres como a mujeres. Cada vez que hablamos de igualdad todos nos beneficiamos.”

En los años 80, la periodista Christine Ockrent supo imponerse en los medios de comunicación franceses, que eran hasta entonces casi exclusivamente masculinos.

Según Christine Ockrent : “El problema de la legitimidad de una mujer siempre se plantea sea cual sea el nivel que alcance. Así es en los medios de comunicación y en casi todos los oficios. Mientras que para un hombre, todo está resuelto una vez que ha alcanzado cierto nivel y cierta reputación.”

Lo cierto es que hombres y mujeres tienen registros de comunicación diferentes.

Para la psicóloga Laurence Dejouany : “Las mujeres tienen tendencia a decir “nosotros” en lugar de “yo”. Esta actitud modesta les lleva a hacer preguntas cuando no entienden algo, mientras que los hombres van a hacer como si entendieran todo y van a decir: mira ésta es medio lela. Incluso si su pregunta sirve a todo el grupo para aclarar una cuestión. Esto puede suscitar incomprensión en las empresas pues los hombres dicen que las mujeres no son ambiciosas, no quieren el poder.”

Si las mujeres han tenido que adaptarse a los códigos profesionales masculinos, su presencia en el mundo del trabajo lleva a los hombres a abrirse a otro tipo de comunicación. Hasta tal punto que las empresas llaman cada vez más a especialistas en este tipo de acercamiento como Marie Boy quien asegura que : “Hay toda una dimensión de lo femenino : la intuición, las sensaciones, las emociones, que finalmente no son reconocidas y que pueden tener su sitio en los negocios. Hay empresas que acuden a mí desde hace años para pedirme que entrene a los hombres para que tomen en cuenta la dimensión de la inteligencia emocional en su carrera y en la forma de evaluar a las personas que les rodean, etc.”

El fenómenos de las redes sociales en Internet hace que las mentalidades de los más jóvenes cambien de manera sustancial, tal como sugiere el sociólogo Michel Ladet: “Vemos que las redes sociales son una excelente arma a favor de la paridad a través del diálogo y la conversación entre hombres y mujeres. Y esto va a tener consecuencias en la empresa. La paridad que se aprende a la edad de 15, 17 o 18 años, esa paridad perdura.”