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¿Dónde está mi hijo?

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¿Dónde está mi hijo?

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Ninguna familia querría vivir la desaparición de un niño. En este tipo de situación dramática y estresante, resulta crucial que cada país tenga una célula de apoyo a la familia y que ésta esté operativa y sea complementaria con el trabajo de la policía. El trabajo de las organizaciones presentes en el terreno es clave para salvaguardar los derechos de los niños.

Algunos casos han sido muy mediatizados, otros se han convertido en una lucha en solitario para muchas familias desesperadas.

Un millón de niños desaparecen cada año en la Unión Europea por diversas razones. Fugas, raptos, secuestros parentales, niños atrapados o simplemete perdidos.

Polonia es uno de los países que cuenta con un mayor número de niños desaparecidos.
Cada pocos días, al menos tres niños menores de trece años desaparecen. Y cada día se registran diez desapariciones de adolescentes.

En Varsovia, conocemos a Małgorzata Niemiec. Ella lleva buscando a su sobrina desde hace diez años.

Karina Surmacz desapareció en 2002 tras el asesinato de su madre y su compañero sentimental. Tenía siete años.

Los asesinatos están probablemente relacionados con una banda de crimen organizado pero desde que ocurrieron, no ha habido ningún avance en la investigación ni en las circunstancias de la desaparición de Karina.

“La gente dice que debe estar muerta, que la asesinaron. Pero hasta que no la encuentren, hasta que no vea su cuerpo sin vida, para mi sigue estando viva. Y seguiré esperándola,” cuenta emocionada Małgorzata.

La familia de Karina cree que fue secuestrada por los asesinos de su madre. La colcha de su cama, sus zapatos y otros objetos desaparecieron con ella.“Espero que la encuentren y que haya sido feliz durante todos estos años, que no le haya faltado de nada y que esté sana. Espero que nunca le haya faltado comida. De verdad que espero que la encuentren,” declara la tía de la niña.

Para gente como Małgorzata, las organizaciones que se dedican a buscar niños desaparecidos son de gran ayuda y apoyo.

Para alertar y recibir apoyo en caso de que se dé este tipo situación, una línea telefónica funciona a nivel europeo. El número es el mismo en varios paises y también una señal de esperanza para muchas familias.

“Los familiares no saben cuándo va a empezar a actuar la policía y si se van a implicar realmente. Además, en la mayoría de los casos sólo les dicen que han notificado la desaparición del niño en un formulario. Y luego vuelven a su casa con esa carga emocional, sin saber dónde está su hijo, sin saber cómo se va a organizar la búsqueda. No saben cómo encajar el problema,” explica Zuzanna Ziajko del centro ITAKA especializado en gente desaparecida.

Esta línea telefónica sirve para alertar a la policía, recoger testimonios, aconsejar y apoyar a las familias.

Si un adolescente se fuga de su casa, también se puede llamar para notificar las circunstancias de la desaparición.

Todos los países deberían tener esta línea operativa desde finales de mayo del año pasado. Algunos ya la tienen pero no todos cumplen con sus obligaciones. Los que no tienen ese número suele ser por falta de recursos pero también porque no son conscientes del problema o por falta de información. Pero cada vez les meten más presión para que se activen.

Luxemburgo ha sido el último país que ha introducido esta línea telefónica.

Muchos de los operadores que contestan al teléfono son miembros de la organización “Niños desaparecidos en Europa”, y están muy comprometidos con esta iniciativa. De hecho esperan que el número de casos resueltos vaya en aumento gracias a este línea.

A pesar de sus problemas económicos, Grecia es uno de los países más activos en lo que a búsqueda de niños se refiere.

Hablamos con una madre que llamó a ese número cuando su hijo de cuatro años desapareció el pasado verano en una isla griega. Tras alertar a la unidad de rescate y a los vecinos, el niño apareció al cabo de unas horas sano y salvo.

“Al principio sentí pánico, pero la operadora con la que hablé me calmó y me dijo que me ayudarían a encontrarle y que aparecería pronto. Poco a poco empecé a cooperar con ellos a pesar de mi estado emocional. Creí que nunca más le volvería a ver, que nunca le encontraría,” cuenta años más tarde.

La sonrisa de un niño. Así se llama la organización que se encarga de esta línea telefónica. Ellos son los que organizan el dispositivo de búsqueda.

También tienen agentes que actúan en el terreno durante las primeras horas de la desaparición. Lo más importante es alertar a la policía o a esta organización mediante esta línea.

“Cuando el niño desaparece es muy importante que nos lo notifiquen para que podamos actuar lo antes posible,” dice Vassilis Orfanos, coordinador del equipo de rescate.

En Grecia también existe un sistema de alarma para aquellos casos en los que se sospecha un secuestro.

La línea telefónica griega que trata estas desapariciones recibió 6000 llamadas en 2011 y se ocupó de 120 casos de niños desaparecidos. Ocho de los cuales siguen en paradero desconocido. La cooperación suele ser la clave en estos casos.

“Estamos unificando fuerzas. Ese es nuestro lema, el mensaje que queremos transmitir. Organizaciones como la Sonrisa de un niño, La Cruz Roja, los servicios de rescate griegos, la policía, los bomberos, las autoridades portuarias, civiles y militares _ todos tenemos el mismo objetivo,” asegura Costas Yannopoulos de “la Sonrisa de un niño”.

De hecho, la policía griega ha creado un nuevo sistema informático que permite centralizar la información y difundirla en cuestión de minutos por diferentes medios. Y admite que “esta iniciativa es muy importante y es bueno que seamos el primer país en crear este tipo de sistema. Nos ha ayudado en muchos casos porque cuando los padres no te proporcionan toda la información, hay gente anónima que llama y comunica nuevos datos,” explica Panagiotis Papantonis de la unida de personas desaparecidas de la policía griega.

Y a veces, esa pequeña pista de más, es la que trae de vuelta un niño a su casa.