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Desafíos en China en el 18º Congreso del Partido Comunista

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Desafíos en China en el 18º Congreso del Partido Comunista

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Este decimoctavo Congreso del Partido Comunista Chino es el del relevo. Una nueva generación de dirigentes toma las riendas del poder en un momento en el que el régimen debe afrontar nuevos desafíos para perpetuarse.

El presidente saliente, Hu Jintao, ha hecho de China la segunda potencia mundial a lo largo de los diez años de su mandato.

Sus sucesores heredan un país más rico, desde luego, pero también más complejo. Pues si un crecimiento del 10% del PIB anual en los últimos 30 años ha permitido a China alimentar a mil trescientos millones de habitantes y reducir la pobreza, al mismo tiempo ha profundizado las desigualdades sociales.

Un foso que no cesa de crecer : Mientras que 169 millones de pobres viven con menos de 1 euro al día, China cuenta con 2,7 millions de millonarios y 251 multimillonarios.

Para aliviar a los más pobres el gobierno ha destinado más de 52 billones de euros en subsidios en 5 años y extendido el seguro de enfermedad a cerca del 95% de los hogares, pero hay que estar empadronado. Las buenas intenciones de esas medidas no han impedido las profundas sospechas de corrupción generalizadas entre los dirigentes políticos.

En ese sentido, 2012 ha sido un año horrible para el régimen comunista. Primero fue el caso Bo Xilai, uno de los pretendientes al nuevo liderazgo ahora acusado de corrupción y abuso de poder, e implicado en el asesinato por su mujer de un hombre de negocios británico.

Y después vino la revelación por el diario New York Times sobre la fortuna de la madre del Primer Ministro saliente Wen Jiabao valorada en más de 94 millones de euros. La fortuna familiar asciende a más de 2.100 millones de euros.

Además, el desarrollo económico conlleva otro motivo de descontento: la contaminación que va ligada a problemas de salud pública. Aquí en la ciudad de Ningbo, el pasado mes de octubre se produjeron protestas contra la ampliación de la planta petroquímica que fabrica más de 500.000 toneladas de paraxileno, un derivado del petróleo que puede generar daños en el cerebro y el hígado. Ahora se ha comprobado que la gente tiene menos miedo a manifestarse en las calles.

Entrevista con Roderic Wye, del Gabinete Chatman House

¿Qué sabemos del nuevo secretario general del Partido Comunista Chino? ¿Se puede esperar un cambio de política en China? En la apertura de este decimoctavo congreso en Pekín, Euronews le ha hecho estas preguntas a Roderic Wye, especialista británico sobre China.

- Ali Sheikholislami: Con una brecha creciente entre ricos y pobres en China, las contradicciones sociales están aumentando. Sin embargo, en la apertura de este congreso del Partido se ha puesto énfasis en la armonía social. ¿Es solo un juego de palabras o realmente se lo están tomando en serio los líderes chinos?

Wye: Pienso que se lo están tomando en serio; creo que uno de los temas claves deI liderazgo de Hu Jintao y de Wen Djabao es el énfasis en la población pobre de China: enorgulleciéndose de la cantidad de personas que salía de la pobreza en los últimos diez años, de la ampliación del bienestar a mucha gente en China. Sin embargo tiene usted razón, esa desigualdad social crece muchísimo y hay unas disparidades en China realmente preocupantes. Hay cuestiones importantes sobre la expansión de la economía china. La economía mundial no está en un buen momento y en China aumentan los problemas debido al descontento.

- ¿Qué podría decirnos sobre el pasado de Xi Jinping? ¿Qué le impulsó a este puesto?

Wye: “Ha habido algunas especulaciones sobre el estilo que adoptará el nuevo Secretario General… Supongo que en su carrera influye el hecho de ser el hijo de un famoso revolucionario, compañero de Mao, que tuvo diferentes puestos de responsabilidad en provincias, principalmente en la Costa Este, de acelerado desarrollo. Fue elegido por cinco años en el pasado congreso del Partido al ser seleccionado por el politburó permanente. Y estaba claro que al menos era un fuerte candidato para los puestos de categoría senior cuando pasaran cinco años. Ese lustro le ha servido mucho para aprender y prepararse hacia el nuevo liderazgo y también para preparar al mundo a esta transición en China.”

- El Presidente Hu Jintao aseguró que los serios problemas de corrupción en China deberían solucionarse y que si no eso se hacía, sería funesto para el Partido Comunista. ¿Pero eso no lo había dicho ya hace diez años? ¿Entonces, nada ha cambiado?

Wye: “Se ha dicho muchas veces, y siempre se utilizan fórmulas parecidas sobre la gravedad de la amenaza de la corrupción. Y por supuesto, ha quedado ilustrado recientemente con el caso de Bo Xilai, acusado de corrupción y abuso de poder. Pienso que lo que los líderes están tratando de hacer es antes que nada aceptar que la corrupción es un problema grave en China, y en segundo lugar tratar de mostrar que el caso de Bo Xilai es un caso aislado que no concierne a los propios líderes, y que el resto del partido está tomándose ahora el problema realmente en serio, pero el problema no es nuevo, como Ud. ha dicho, ha habido otros casos como el del ex ministro Bo Xilai, ha habido también el ex ministro de ferrocarriles que fue recientemente expulsado del partido por algo parecido. Sin embargo esto sigue siendo algo corriente en China.”