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VIH: un enemigo invicto 30 años después

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VIH: un enemigo invicto 30 años después

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Treinta años desde el descubrimiento del virus del SIDA. En 1983 científicos franceses y estadounidenses detectan la causa del misterioso síndrome de inmunodeficiencia adquirida. El enemigo es por fin identificado para poder combatirlo mejor.

Luc Montagnier:
El virólogo Luc Montagnier es uno de los científicos que contribuyó al descubrimiento del VIH, que sigue invicto. 34 millones de personas a lo largo y ancho del planeta viven con la enfermedad.

euronews. Giovanni Magi:
¿Cree que después de 30 años ya se ha hecho lo suficiente o hay que seguir investigando?

Luc Montagnier :
“El SIDA no ha terminado, como creen muchos jóvenes, que ha terminado porque hay medicamentos. La investigación es fundamental, porque permitiría a los enfermos seguir tratamientos cortos, y una vez que la persona ha estado en tratamiento de 6 a nueve meses, se volvería seronegativa y se acabó. Ese no es el caso actualmente, por tanto hay que seguir investigando en ese ámbito. La segunda cuestión es saber por qué la epidemia sigue propagándose tanto, sobre todo en Sudáfrica. En muchas regiones de África afecta sobre todo a las mujeres, y ese no es el caso en el norte del mundo. Por tanto yo creo que existen también factores biológicos en esas personas que podemos tratar. No se trata de tratar el virus, sino de tratar los factores que aumentan la transmisión de ese virus. Y eso es posible incluso sin vacuna”

El 69% de los enfermos de SIDA están en el África subsahariana. Botsuana es el segundo país más afectado del mundo, con el 25% de los adultos infectados. Primer país africano en lanzar un programa de acceso a los medicamentos en 2002, también recurren a voluntarios seropositivos para sus campañas de prevención.

Es el caso de David Ngele. En 1993 se hizo la prueba del SIDA. El resultado cayó como una bomba, pero también fue el detonante de su compromiso social.

David Ngele. Activista social:
“Empecé a pensar en colgarme. Y entonces me dí cuenta de que la vida es un regalo de Dios y que no debía quitármela. Entonces empecé a pensar y a decir: Y ahora ¿qué voy a hacer?”

En Estados Unidos la batalla contra el virus se libra también desde el frente de la prevención, hasta los lugares de culto participan, como esta Iglesia bautista en Washington.
La idea es apoyarse en los líderes religiosos para convencer a los fieles de hacerse las pruebas del SIDA. Treinta congregaciones se han sumado a este programa, como explica el responsable del Departamento de Salud de Washington.

Saul M. Levin. Departamento de Salud de Washington:
“La fé es muy importante en sus vidas. Van a las iglesias, a las sinagogas, o a las mezquitas buscando el consuelo de la religión. Por tanto tienen una amplia plataforma para educar a sus comunidades y para explicarles por qué hay que hablar de esto. Por eso esa iniciativa es tan importante para nosotros.”

Según el Gobierno estadounidense, un millón de personas viven con SIDA en Estados Unidos, una de cada cinco, no saben que son seropositivas. Las nuevas infecciones siguen propagándose a un nivel muy alto en el país, aproximadamente una nueva infección cada diez minutos. Es decir, 50 mil seropositivos más cada año.

Stefan Grobe. euronews:
“Estados Unidos está aún lejos de tener el SIDA bajo control. Dado que la mayoría de las víctimas son varones homosexuales y mujeres negras, es también un problema social de enorme calado. Pero al menos, el presupuesto del programa federalde ayuda al SIDA ha recibido el apoyo de los dos principales partidos”

Warren Buckingham ha dirigido la lucha del Gobierno estadounidense contra el SIDA a escala mundial. Aunque se jubiló hace unos meses, sigue siendo el consejero especial del Departamento de Estado. Diagnosticado positivo hace 25 años, en muchas ocasiones ha hablado de su vida con la enfermedad, ayudando así a luchar contra la estigmatización y la verguenza. Nuestro corresponsal en Estados Unidos ha hablado con él en su casa de Silver Spring en Maryland, de las transformaciones sociales engendradas por la epidemia.

Warren Buckingham:
“Pese a todas las pérdidas humanas, pese a la politización de muchos aspectos de la epidemia, se constata que el virus ha producido también cambios sorprendentes. Ha transformado a los individuos implicados en la lucha contra el SIDA, ha transformado a las familias y su relación con los hijos homosexuelaes. Ha transformado la forma en la que el Gobierno estadounidense gestiona la ayuda internacional.

Ya sea aquí, en Estados Unidos, como en el resto del mundo, aún no hemos encontrado la manera de incitar a la gente a que cambie de forma duradera sus comportamientos personales.

Yo creo que la estigmatización impulsiva de los primeros años del SIDA, cuando se consideraba que era una enfermedad que afectaba sólo a los homosexuales ya los toxicómanos, ha desaparecido prácticamente. Pero además de la estigmatización ha desaparecido también la vigilancia. Hay una actitud tipo : ¿y qué? si me contagio hay medicamentos, y ese es precisamente el riesgo.

No hay ninguna población con riesgo cero. No podemos bajar la guardia. Tenemos que concentrarnos en la propagación de mensajes que lleguen a todos, vivan donde vivan, sobre sus interacciones con los demás.”