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Descubra el Transiberiano, el trayecto en tren más largo del mundo
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Desde Moscú hasta la frontera oriental con China, mas de 9.000 kilómetros componen la vía férrea más larga del mundo, el Transiberiano. Un fantástico viaje.

Cada dos días a medianoche, el “Rossiya” sale de Moscú para un viaje de una semana a Vladivostok, un recorrido único. Muchos vienen desde lejos para disfrutar de un trayecto extraordinario.

“Este es el viaje en tren más largo que se pueda hacer. Tan solo tienes que subirte, porque está ahí. Estoy feliz de haberme sentado en el vagón, poder mirar lo que me rodea y visitar sitios en los que nunca he estado antes. Lo encuentro fascinante”, decía un turista inglés.

El tren se convierte en un segundo hogar para cientos de pasajeros, que duermen y comen en el limitado confort del ferrocarril e intentan pasar un buen rato durante el tiempo que tardan en llegar a destino.

“Muy pocos viajeros hacen todo el recorrido de Moscú hasta Vladivostok en un solo viaje y los que lo hacen tienen que prepararse psicológicamente porque una semana en tren no es fácil. Pero lo cierto es que damos todo lo necesario para que la gente pueda disfrutar del viaje”, apunta Irina Savina, maquinista.

En primera y segunda clase hay compartimentos individuales para dos o cuatro pasajeros, una opción muy popular entre los turistas extranjeros y los viajeros de negocios que se trasladan entre las principales ciudades rusas en tren en vez de en avión”.

72 paradas entre Moscú y Vladivostok permiten bajar del tren unos minutos para comprar comida y bebida. Muchos turistas prefieren visitar las ciudades más interesantes del camino antes de continuar su viaje en el Transiberiano.

Los viajeros más intrépidos eligen la barata tercera clase, más conocida como “platzkart”, y en la que comparten espacio y kilómetros personas de intereses y orígenes diferentes.

“Un viaje en tren es una buena ocasión para reflexionar sobre algo, para pensar en las cosas que en el día a día no tenemos tiempo de pensar”, decía una viajera rusa.

“A veces duermes mucho, otras lees o haces algo creativo. Nosotras mientras viajamos hacemos juguetes y joyas de cuentas”, añadía otra.

No todos los pasajeros disfrutan de la buena compañía. Demasiado relax puede obligarte a bajar en la siguiente estación. El maquinista se asegura de la comodidad y seguridad de todos los viajeros.

“Puedes aprender mucho de Rusia atravesándola en este tren desde Moscú hasta Vladivostok. Si observas a los otros pasajeros, sobre todo a los rusos, y consigues conocerles entonces comprenderás muchas cosas sobre el estilo de vida del pueblo ruso y sobre la misteriosa alma del país”, comenta el maquinista Vladímir Kosinov.

Muchos turistas hacen una parada en la histórica ciudad siberiana de Yekaterimburgo y se quedan varios días en Irkutsk donde pueden ver el lago Baikal, el más grande del mundo, antes de bajar por el sur a Mongolia y China. Otros continúan su viaje por el este hasta Vladivostok, el mayor puerto ruso del Pacífico.

Sea cual sea el destino, para los viajeros, el Transiberiano puede convertirse en una especialidad rusa que no hay que perderse.

“Es la mejor aventura que pueda hacerse, un descubrimiento de toda Europa y Asia. No hay retrasos y todo es muy cómodo. No busco nada más, podría pasar aquí la eternidad”, apuntaba un turista británico.

Si se perdieron alguno de nuestros viajes por el país más grande del mundo, visiten nuestra página web y búsquenos en euronews Life en Facebook. Allí nos vemos.

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