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Prosiguen las movilizaciones contra la deriva autoritaria del Gobierno turco

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Prosiguen las movilizaciones contra la deriva autoritaria del Gobierno turco

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De 4 a 4.000 manifestantes: ¿cómo la protesta de cuatro activistas que intentaban impedir la tala de los árboles del parque Gezi, en Estambul, ha podido transformarse en una movilización masiva contra el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan?

Esta explosión de cólera no tiene precedentes desde hace décadas en Turquía y muestra el desafío contra lo que muchos manifestantes consideran una clara deriva autoritaria del primer ministro Erdogan. Elegido con el 50% de los apoyos en las legislativas de 2011, el líder del partido islamista moderado AKP, impone su hegemonía política a la sociedad en todos los ámbitos. Antes del final de su tercer y último mandato, en 2015, Erdogan quiere reformar la Constitución para dotar de poderes ejecutivos a la presidencia del país y no esconde su intención de presentarse a las presidenciales.

Durante estos diez años de poder del AKP, Turquía se ha beneficiado de una notable estabilidad política y de un fuerte crecimiento, pero en estos últimos meses, una serie de acontecimientos tienen en vilo a los laicos:

A finales de mayo, se reunieron en Ankara para besarse en público y protestar así contra la prohibición de hacerlo en el metro de la capital.

La sospecha de que el Gobierno quiere islamizar la sociedad turca se ha reforzado hace unos días con la aprobación de una ley prohibiendo la publicidad y limitando la venta de alcohol. Muchos turcos lo consideran una intromisión del Ejecutivo en la vida privada de los ciudadanos.

A principios de mayo fue el personal de Turkish Airlines quien denunció la prohibición de la compañía a sus azafatas de usar pintalabios y esmaltes de uñas demasiado llamativos, supuestamente a petición de los pasajeros. Pero para los sindicatos se trata claramente de una postura política e ideológica y no una decisión motivada por la clientela.

El 15 de abril, el músico y pianista Fazil Say fue condenado a 10 años de cárcel bajo fianza por una serie de mensajes en Twitter considerados por el Tribunal como “ofensivos hacia los valores religiosos de una parte de la población turca”. Otro caso de supuesta “blasfemia” en el que se vio envuelto un escritor muy conocido conmocionó igualmente a la población.

Además, la sociedad turca desaprueba la política exterior de Erdogan en Siria, según los sondeos de opinión. Estos manifestantes acusan al Gobierno de la explosión de dos bombas en Reyhanli que dejaron 51 muertos cerca de la frontera con Siria el 11 de mayo.

Para comprender lo que está ocurriendo en Turquía hablamos con Riva Kastoryano, del Instituto de Estudios Políticos de París.

Devrim Hacısalihoğlu, Euronews: Señora Kostoryano, ¿por qué los turcos se manifiestan contra el Gobierno de forma masiva?

Riva Kastoryano, Instituto de Estudios Políticos de París: Hay varias razones, no solo una. Al principio era una protestas pacífica para conservar un parque de Estambul. Empezó como una protesta ecologista, pero como la policía turca atacó violentamente a los manifestantes, esta cambió rápidamente de dirección. Y ahora parece que los turcos, de todas las clases sociales, quieren expresar su malestar con el Gobierno sumándose al movimiento.

Euronews: Hemos oído decir que mucha gente, que nunca ha tomado parte en una protesta, ahora se está manifestando.

Riva Kastoryano: Cuando hablas con la gente en Turquía, ves que están entusiasmados por poder manifestarse, aunque nunca hayan formado parte de ningún movimiento político. Se están sumando personas de orientaciones políticas muy diferentes y está evolucionando hacia algo diferente de la protesta homogénea del principio. Hay un malestar creciente, incluso entre los simpatizantes del partido gobernante AKP. Quieren que el Gobierno subsane las deficiencias políticas. Así que no es movimiento atribuible a una ideología homogenea.

Euronews: No solo hay protestas en Estambul sino que se han trasladado a otras ciudades turcas. ¿Hasta dónde podrían llegar?

Riva Kastoryano: Empezó como un acto de solidaridad contra la violencia policial y luego se convirtió en una reacción generalizada contra la actitud intransigente del primer ministro. La solidaridad está en la naturaleza de estos movimientos sociales. Como todos sabemos, Facebook, Twitter y las redes sociales en general contribuyen a generalilzar este tipo de movimientos. Aunque los medios de comunicación turcos no son capaces de expresar todo lo que quieren, gracias a las redes sociales, el movimiento se ha hecho más grande y eficaz.

Euronews: Hay analistas que encuentran similitudes entre esta protesta y la primavera árabe y algunos incluso hablan de “primavera turca”. ¿Qué piensa de este análisis?

Riva Kastoryano: No lo veo como una primavera turca porque Recep Tayip Erdogan es un líder elegido democráticamente. El proceso de elección fue muy democrático. El partido gobernante AKP ganó las elecciones en tres ocasiones y no es un poder establecido. Eso significa que Erdogan no podrá seguir en el poder a menos que gane las próximas elecciones. La democracia en Turquía será la solución. La evolución del movimiento dependerá de la respuesta que Erdogan a las peticiones de los manifestantes, de si hay negociaciones y de si se llega a un acuerdo para poner fin a esta situación. Todo dependerá de los pasos que den ambas partes. ¿Queremos que Turquía siga siendo una democracia? Sí. Por eso la gente está en la calle. Se podrían convocar unas elecciones anticipadas o esperar a las elecciones locales. El proceso electoral decidirá hacia dónde se va.