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Ciencia de crucero

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Ciencia de crucero

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Crucero, hoteles flotantes, pupulan por las costas europeas. Esta flota no sólo transporta pasajeros, también, es un soporte de excepción para la ciencia.

Jens Hjorth, científico especializado en la contaminación atmosférica del JRC, Bruselas:

“El nivel de contaminación del aire en el Mediterraneo es muy alto, aunque no hay muchos datos al respecto. Necesitamos observar más este fenómeno. Este barco es la mejor herrmamienta para realizar esas observaciones porque atraviesa una área muy extensa, particularmente, bordenado las costas que es donde más problemas de contaminación hay.”

Hay barcos equipados únicamente para realizar estudios científicos en alta mar, pero, a largo plazo, suponen una inversión extremadamente cara. Por ello un grupo de científicos del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea ha decidido asociaciarse a barcos comerciales.

Jens Hjorth, JRC:
“Realizamos una recorrido por el oeste del Mediterráneo, salimos de Savona, haciendo escala en Barcelona, Palma, Malta, Catania y Nápoles, para luego volver al punto de partida. Lo hacemos cada semana. Llevamos a cabo los mismos estudios atmosféricos desde 2006, en los mismos sitios siguiendo más o menos la misma ruta. Esto nos permite comparar datos y ver la evolución año tras año en la misma área.

La contaminación en alta mar proviene de varias fuentes, principalmente, de las grandes ciudades, el transporte terrestre y el tráfico marítimo. Nos encontramos en la sala donde se toman las muestras que luego serán analizadas.

Jens Hjorth, JRC:
“El aire entra a través de estos dos tubos, uno mide el gas y el otro las partículas del aire. Y luego esas muestras son analizadas en esta cabina. Aquí se analiza el dióxido de azufre y, en este otro aparato, se miden los óxidos de nitrógeno, esto otro analiza las partículas sólidas. También, hay otro instrumento para medir el monóxido de carbono, además, vigilamos el ozono. Bueno este sería el resumen de lo que hacemos.”

Las informaciones obtenidas tras el analisis de estas muestras tomada en alta mar y cerca de los puertos son enviadas por satélite al Centro de Investigación Conjunta, allí se cotejan con los diferentes modelos estandarizados de contaminación aérea.

Desde la sede del JRC en Bruselas, los científicos monitorizan el trabajo de sus compañeros en el barco.

Pedro Miguel Rocha e Abreu investigador del JRC:
“Con este sistema de análisis de datos no necesitamos estar físicamente en el barco para tener acceso a las informaciones y, a pesar de los miles de kilómetros que nos separan, podemos trabajar con facilidad.”

A través de estos instrumentos para calibrar la calidad del aire, los cientíticos han mejorado los modelos de medición de la contaminación atmosférica y la identificación de las fuentes de contaminación. Mejoras que repercuten en las políticas europeas, como por ejemplo, en el nivel de azufre que puede contener el combustible búnker.

Jens Hjorth, JRC:
“Si observas los puertos europeos del Mediterráneo, como el de Savona, Barcelona u otros, puedes constatar el impacto de las políticas europeas, el nivel de dióxido de azufre ha bajado en un 66% en los puertos. Si lo comparas con puertos como el de Túnez, donde no se aplican estas leyes, verás que allí no ha habido cambios respecto al nivel de contaminación.”

http://ccaqu.jrc.ec.europa.eu/costa.php